La publicación de Hábitat para la Humanidad Internacional | 2002/2003
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La cara de la pobreza

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Se necesita mucho más que el dinero para salir de la pobreza. Millones de personas, como esta señora caribeña, necesitan una vivienda adecuada para tener una vida sana y productiva.
La cara de la pobreza

Casi la mitad de la población mundial gana menos de $2 US diarios. En un estudio del Banco Mundial, se estima que 2,8 mil millones de personas ganan menos de $2 US diarios.

La pobreza no es sólo una cuestión de dinero. Lo explica el Sr. James Wolfensohn, presidente del Banco Mundial en 1999: "La pobreza se trata de mucho más que los ingresos. Personas pobres buscan un estado de bienestar que les ofrece paz interior, salud, seguridad, y una buena comunidad." Conseguir paz y seguridad es tan importante como la necesidad de conseguir dinero para salir de la pobreza.

Tener trabajo no excluye la pobreza. Por ejemplo, en Santa Clara, California, EE.UU., 34% de las personas sin hogar trabajan a tiempo completo.

La pobreza es cara. Dijo la Sra. Alison Freeman de la Agencia de Protección del Medioambiente de los EE.UU.: "Hay un costo enorme relacionado con los problemas causados por viviendas infrahumanas, y tiene que pagarlo toda la sociedad."

La pobreza es cara—no importa la cara que nos enseña-—sea la cara de hambre o aislamiento, la cara de desempleo o empleo mal pagado, la cara de sacrificio y vulnerabilidad. Para acabar con la pobreza hay que empezar con una fundación sólida y no hay mejor fundación que la de un hogar sano y seguro. Un hogar en donde se puede dormir sin temer que la lluvia va a entrar por el techo o las ratas van a entrar por los agujeros en las paredes.

Un hogar en donde los niños pueden estudiar, jugar, y crecer en paz y seguridad, en donde sus padres u otros adultos pueden descansar de verdad después de trabajar de 12 a 16 horas al día.

En 1948 cuando la Organización de las Naciones Unidas firmó la Declaración de los Derechos Humanos, uno de los derechos que nombraron fue el derecho de vivir en una vivienda adecuada. Más de 50 años después, hay todavía más de mil millones de seres humanos que no disponen de este derecho básico. Pero no tiene que seguir así. Como dice el fundador de Hábitat para la Humanidad, el Sr. Millard Fuller, "Ya sabemos como proporcionar viviendas para todo el mundo. Y tenemos los recursos necesarios en el mundo para hacerlo. Sólo hay que tener la voluntad para hacer el trabajo necesario."

Aunque la pobreza es un problema mundial de proporciones enormes, hay que recordar que la pobreza no es una realidad lejana ni abstracta. La pobreza siempre tiene una cara humana, y en eso se queda tanto el problema como la solución. La ayuda mútua, la voluntad, y el esfuerzo de cada persona puede convertir la cara de la pobreza en la cara de bienestar—casa por casa, familia por familia.

—por Rebekah Graydon y Cary Y. Campbell
 

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