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Hábitat para la Humanidad Chile “rocks”

¿Por qué un canadiense está triste en su regreso a Canadá después de participar con Hábitat para la Humanidad Chile? Voluntario Lindsay Killen nos cuenta que todo se trata de las relaciones entre personas.

   
 

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“En los dos sitios de construcción, las familias hicieron que todo este esfuerzo valiera la pena”, dijo Killen.

¡Que experiencia más increíble!

Antes que todo, tengo que hablarles sobre la gente. Fuimos bendecidos con el talento y la generosidad del personal de Hábitat tanto en Canadá como en Chile, y evidentemente muy comprometido con la misión de Hábitat para la Humanidad. Fuimos muy bendecidos al ser ayudados por un equipo tan talentoso y preocupado en Canadá y Chile, quienes ciertamente están muy comprometidos con la misión de Hábitat para la Humanidad. ¿De qué otra forma nuestras interacciones pudieron ser tan cálidas, útiles y organizadas, desde nuestras investigaciones iníciales hasta nuestra partida y sesión de análisis?

Quedé impresionado con el trabajo de Loreto e Ivan. La capacidad de organización de ella, junto con las habilidades logísticas e interpersonales de él, fue de gran valor para nuestro equipo. En mi opinión, Hábitat Chile es muy afortunado de tener un ingeniero estructural en su personal y vi docenas de ejemplos en donde esto fue evidente. Me quedó muy claro que Ivan trabajó con Víctor, Abraham y Mario de manera muy efectiva y productiva, lo que trajo consigo mucha pericia en la tabla de planificación. Julián es un tipo muy interesante y yo realmente disfruté nuestras conversaciones mientras me daba la bienvenida y me mostraba Santiago y Chile. También, es bastante evidente que existe una buena relación de trabajo entre el personal de Hábitat Chile y el de Hábitat Canadá debido a la coordinación que dio lugar a una transición perfecta para mí, como líder del equipo: todo parecía funcionar sin problemas en este sentido.

A nuestro equipo le encantó las interacciones, diversión y trabajo constante que Véronique y Vicente aportaron todos los días en los lugares de trabajo. Ambos fueron de una ayuda increíble traduciendo, enseñando y demostrando las instrucciones de los maestros, siempre con mucho ánimo y listos para contar algún chiste para mantener un buen ambiente. A Vicente le encantaba desafiar nuestros conocimientos en español y Véronique estaba atenta a las necesidades individuales y del grupo Siempre haciendo un esfuerzo adicional por el equipo. ¡Una canadiense por excelencia y una quebequesa increíble!

En los dos sitios de construcción, las familias hicieron que todo este esfuerzo valiera la pena. Comprensiblemente tímidas al principio por ser invadidas por ruidosos Canucks (canadienses), no pasó mucho tiempo antes de que se forjaran fuertes lazos y los muros comenzaran a caer al tiempo que las paredes de las casas comenzaron a levantarse. La familia de Pato tenía ese espíritu de determinación y esperanza, a pesar de los múltiples golpes a su salud y bienestar. Puede que nosotros hayamos ayudado físicamente al construir para ellos, pero ellos nos inspiraron a todos nosotros con su amor y compasión en circunstancias tan difíciles. La familia de Luz quien se enfrenta también con tantos desafíos abrumadores nos conmovió a todos por su necesidad y su generosidad. Estos son patrones poco probables, sobre todo para canadienses acomodados, pero aun así fue una lección para todo nuestro equipo. Siempre estaban dispuestos a trabajar duro para ayudar y eso hizo que para algunos, se forjaran fuertes lazos entre chilenos y canadienses.

   
 

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Janice Killen, esposa de Lindsay, feliz con su trabajo.

Ese es el poder del modelo de Hábitat: trabajar codo a codo es una ayuda para salir adelante, no una limosna. Se profundiza la comprensión cultural, de tal forma que sea una experiencia enriquecedora. Para algunos fue chocante ver la felicidad básica en personas que tienen tan poco en barrios tan pobres como Lo Espejo; para otros fue darse cuenta de que en distintas partes del mundo, todos tenemos necesidades similares, pero diferentes oportunidades para satisfacerlas. En resumen, es poco probable que demos por hecho esas oportunidades. Parece que la policía está acostumbrada a las confrontaciones viendo sus vehículos con jaulas en las ventanas— ¡eso fue una novedad para mí!

¿Nuestro alojamiento? Más que excelente y realmente, no puedo imaginar un lugar mejor que el Hostal Río Amazonas en todo Santiago. El personal fue muy atento y nos hizo sentir como en nuestra segunda casa. ¡Todos extrañamos al Río Amazonas en Canadá! La comida que el Staff de Hábitat nos ofreció cada noche siempre fue deliciosa, abundante además de nutritiva para los voluntarios que trabajan duro. Nunca escuché una sola queja - sólo elogios y clientes muy satisfechos. ¡Gracias, Véronique por tus deliciosas contribuciones de vino cada noche!

En el lugar de construcción, la comida también estuvo muy rica: comidas para picar y bebidas caliente/frías estuvieron a disposición para que nuestros trabajadores estuvieran siempre bien alimentados. ¡En general, me sentí muy consentido! ¡En mis cuatro construcciones con Hábitat en diferentes países, nunca había sido tan bueno! ¡De verdad!

Algunas otras observaciones
No conozco tan buena alianza entre Hábitat en otros países y organizaciones como FEDES en Chile. ¡Son muy impresionantes! Hicieron esta alianza y este trabajo porque crearon una sinergia evidente. Todos hablamos de cuánto esperamos que Alexander se involucre con FEDES. Luego tenemos el energético, carismático y apasionado Steven. Fue una noche maravillosa de comida, baile, canto, cultura… ¿mencioné la comida? ¡Wow! – la noche de la ceremonia de inauguración y cena de despedida fue tan divertida… ¡demasiado sabroso!

El Cajón del Maipo: ¡fantástico! Todo el mundo tiene que salir de la ciudad y visitar algunas viñas, la zona rural en general y, por supuesto, la impresionante Cascada de las Ánimas. Las excursiones, los paseos a caballo, la comida, las vistas y el relajo fueron buenos tanto para el cuerpo como para el alma. Fue definitivamente importante salir de la ciudad para alejarse de la contaminación de Santiago que afectó a algunos de nosotros más de lo que hubiera pensado.

Fue toda una aventura para todos nosotros experimentar las protestas estudiantiles y obtener información sobre su lucha, gracias a los oradores invitados una noche en el hostal (a uno de los voluntarios que llegó antes que el resto del equipo le llegó una bomba lacrimógena mientras estaba sentado en un restaurante, otra – una voluntaria que se quedó más tiempo- ¡estuvo a punto de no llegar al aeropuerto!). Quizá no pudimos unirnos a ellos, pero todos nos identificamos con su deseo de tener una educación accesible y de calidad. Otra cosa más que nosotros damos por hecho.

Excelentes choferes hacia y desde los lugares de trabajo, el aeropuerto, FEDES, etc. Por supuesto disfruté el saludo habitual con Miriam cada mañana… ¡No se preocupen, Janice sabe!

También estuvo linda la visita al orfanato de niñas, Hogar la Granja. Fue muy conmovedor para todos los miembros de nuestro equipo y fue muy divertido jugar con las niñas. También fue reconfortante ver cómo están siendo atendidas y que tienen la oportunidad de ir a la escuela después de las experiencias traumáticas que sufrieron. Me encantó ver sus rostros y la alegría expresada por ellas y nosotros, mientras elegían sus regalos que trajimos desde Canadá. Esas son las imágenes y los recuerdos que los miembros de nuestro equipo llevarán por el resto de sus vidas - aún más, la diversión de jugar y reír juntos.

Trabajar en un techo y perderme en la contemplación de las montañas nunca llegó a ser un aburrimiento para mí. Me encantó trabajar con un entorno tan hermoso y lo disfruté aún más durante las excursiones, las catas de vino, los paseos en bicicleta y los paseos a través de dicha cordillera. ¡La mejor manera de superar eso fue ir esquiar por un día en el Valle Nevado!

Algún día espero unirme a Hábitat para la Humanidad-Chile para trabajar en una brigada nacional, donde podré construir en zonas rurales codo a codo con voluntarios chilenos, Iván, Véronique, Vicente, Loreto, Víctor y todos los demás. ¡Me encantaría!

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Escrito por Lindsay Killen.