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Estudio de HPH analiza las causas de la vivienda inadecuada

Hábitat para la Humanidad recientemente publicó una investigación sobre las causas de la vivienda inadecuada en América Latina y el Caribe.

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Causas de la vivienda inadecuada en América Latina y el Caribe de HPH.

Según este estudio, la vivienda inadecuada continúa siendo un serio problema político, social y económico en la región. Pero lo más impactante es que el déficit en cuanto a vivienda adecuada continúa en ascenso cada año, obligando a más familias a vivir en condiciones peligrosas o viviendas insalubres.

La investigación, atribuye como el principal motivo de las viviendas inadecuadas en AL/C, al menos en parte, a un estado subyacente de pobreza, los bajos ingresos familiares y el desempleo. La pobreza o la carencia de capacidad para pagar está fuertemente asociada con la vivienda inadecuada.

La pobreza
“Mientras que 136 millones de gente pobre vivían en países de AL/C en 1980, esta cifra aumentó a 204 millones en 1997 (www.aciamericas.coop). Una tercera parte de toda la gente en AL/C vive en pobreza, y 15 por ciento (90 millones) vive en pobreza extrema”, explica el estudio.

Entre 1971 y 1998, 17 de los 18 países mostraron una disminución neta en el ingreso familiar real, el empleo, o ambos (www.aciamericas.coop). De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, la tasa de desempleo en AL/C en 1999 fue del 9.5 por ciento, aún más alta que durante el clímax de la crisis de la deuda externa en los 80s.

El Banco Interamericano de Desarrollo reporta que de 10 a 15 millones de familias en América Latina viven en viviendas inadecuadas. El déficit de viviendas dignas continúa creciendo. Mientras que el aumento de la demanda anual es de 2.5 millones de viviendas, sólo se agregan 1.5 millones de casas al número existente de viviendas cada año.

El estudio revela que este aumento de la pobreza en América Latina, ha afectado seriamente al sector de viviendas en varias formas:

1) La construcción de viviendas en el sector formal en las ciudades disminuyó, y los gobiernos redujeron la construcción de viviendas de interés social. 2) La incapacidad de las familias de pagar las mejoras de sus viviendas porque trabajaban más horas para compensar la reducción en salarios. Y para satisfacer los costos crecientes de bienes básicos y mejoras en vivienda, los pobres han recurrido a “estrategias de “sobrevivencia” que conducen al hacinamiento, tal como compartir sus hogares con familiares, subarrendar a inquilinos, y vender parte de sus lotes. En consecuencia se observan habitaciones sin terminar y pobremente equipadas, además del uso excesivo de lotes de viviendas por medio de subdivisiones que conduce a la inseguridad de sus residentes.  3) Para pagar la deuda externa, los gobiernos disminuyeron las inversiones en servicios. 4)  Los gobiernos municipales en muchas ciudades tratan de aumentar sus ingresos por medio de un aumento en impuestos territoriales, haciendo que la vivienda fuera más cara para los pobres. 5) Las familias que no pueden pagar alquiler se mudaron asentamientos informales.

La falta y tenencia incierta de terrenos
La falta de acceso a tierra por parte de los pobres es la segunda causa principal más notable de la vivienda inadecuada en AL/C. Como un resultado de la incapacidad de la gente pobre para acceder a sitios adecuados para la vivienda en el sector formal, los asentamientos ilegales o “precaristas” en las áreas urbanas han aumentado desde los años 80.

Si bien se identifican familias con terreno, no tienen registro o escritura legal de los mismos. Esto anula la posibilidad de una garantía para por parte de las familias a las organizaciones como Hábitat para la Humanidad que brindan prestamos sin ganancias con garantías hipotecarias.

Urbanización/ migración rural urbana
La pobreza se exacerba en áreas rurales: en el 2002, el 64 por ciento de las personas en las áreas rurales en AL/C vivían por debajo de la línea de pobreza, una cifra que aumentó en términos absolutos y relativos desde 1980 (International Fund for Agricultural Development 2002). En consecuencia, se observa un fuerte movimiento de los pobres de las áreas rurales hacia las áreas urbanas, y el consecuente crecimiento de asentamientos de vivienda informal en las ciudades.

Setenta y cinco por ciento de la población total de América Latina actualmente vive en áreas urbanas (comparado con menos del 50 por ciento hace 40 años). La Ciudad de México provee un ejemplo asombroso de esta tendencia: en los años 50 aproximadamente 330.000 personas vivían en las afueras de la ciudad, una cifra que para el principio de los 90s alcanzó aproximadamente 9.5 millones.

Otros causales
La investigación sugiere otras causas de las viviendas inadecuadas en AL/C como las limitaciones en el suministro de vivienda  para personas con escasos recursos. Asimismo, algunos expertos creen que el apoyo gubernamental para la vivienda de bajos ingresos en AL/C ha sido ineficiente y en algunos casos dañino para los pobres. En los 90s, los gobiernos en muchos países de AL/C dejaron de invertir en la vivienda. Otro casal que arroja la investigación es el desplazamiento, resultado de un número de factores que incluyen desahucios planificados, desastres naturales y guerra. La falta de acceso a financiamiento es otra de los motivos. Muchas familias pobres en AL/C  no tienen acceso a hipotecas o préstamos para construir o comprar una casa. De acuerdo con Peter Ward, la falta de acceso a créditos “obliga a las familias a hacer lo posible con recursos inadecuados, vivir y trabajar en espacios multifuncionales combinando tugurios provisionales, habitaciones parcialmente terminadas y divisiones temporales para paredes”.

Otro resultado aportado por la investigación es la afirmación de que “la relación entre la pobreza y vivienda inadecuada usualmente se considera como cíclica”.

“Si bien la pobreza es considerada como la causa primordial de vivienda inadecuada, también se le puede considerar como un efecto. Las familias sin vivienda digna, por ejemplo, tienen menos capacidad de generar ingresos”.

Por ejemplo, el terreno y la vivienda representan del 25 al 45 por ciento de la inversión requerida para establecer una microempresa; sin este activo, la mayoría de las familias pobres no pueden participar en microempresas (Center for Urban Development Studies 2000). La segunda fuente potencial es el uso del terreno y vivienda como activos generadores de ingresos, sea a través del alquiler de la propiedad o por medio de aumentos en el valor del mercado al momento de la venta. Las familias que no poseen vivienda no pueden participar de estas oportunidades económicas.
 

Baja la investigación Causas de la vivienda inadecuada en América Latina y el Caribe en formato PDF.