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Más de 600 voluntarios construyeron 40 viviendas durante Semana Santa

Más de 600 voluntarios latinoamericanos y extranjeros construyeron 40 viviendas de interés social en El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, México, Brasil y Paraguay durante la Semana del 20 al 27 de marzo de 2005.

Construyendo Esperanzas

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“Me impactó ver a diferentes iglesias unidas con una sola misión; demostrar el amor de Dios en acción”, manifestó José Luis Villaseñor, Coordinador de Relaciones Eclesiásticas de Hábitat para la Humanidad (Hábitat) Internacional, al final del evento de construcción Construyendo Esperanzas en Nicaragua.

Participaron voluntarios extranjeros de 5 iglesias católicas y 2 luteranas. Asimismo voluntarios de 12 iglesias de Managua, San Ramón y Matagalpa. ¿El resultado de ésta unidad? Diez nuevos hogares en San Ramón, Matagalpa.

El domingo de Resurrección fue el acto de entrega de las viviendas. Virgilio Sánchez, en representación de la alcaldía, dijo que había que darle gracias a Dios por la ejecución del proyecto, porque viene a ayudar a resolver un poco la problemática habitacional que tiene el municipio de San Ramón.

Cada vivienda cuesta dos mil 900 dólares, los cuales pagarán las familias en diez años sin ganancia, aseguró el presidente de Hábitat Nicaragua, Luís Amaya.

Viviendo tu fe

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En otro rincón de Centroamérica, bajo el sol ardiente de Puerto Viejo de Sarapiquí en Costa Rica, Rodrigo
Kenton, técnico de la Selección Nacional Sub-20 de Costa Rica, mientras ajustaba con alambre las varillas de hierro para la armazón de una de las casas, manifestó su satisfacción del “poder ayudar a una familia a construir su nuevo hogar y establecer nuevas amistades”.

El viernes 25 de marzo en una emotiva celebración, las 6 familias “ticas” (costarricenses) despidieron a los voluntarios y les expresaron con emoción su agradecimiento por la ayuda recibida. Y no fue para menos, pues estas familias perdieron todo cuanto de valor tenían, durante las recientes inundaciones en la costa caribeña de Costa Rica que dejaron como saldo más de 7.500 damnificados.

Levantémonos y Edifiquemos
En El Salvador, más de 300 voluntarios levantaron las paredes del nuevo hogar de 8 familias necesitadas en La Libertad, 7 en Sonsonete y 6 en La Paz.

“No fue solo levantar y edificar una casa, fue levantar y edificar nuevas relaciones entre los voluntarios locales y extranjeros entre sí, y con las y familias. Además, conscientes de la extrema pobreza en la que están inmersos muchos salvadoreños, Levantémonos y Edifiquemos fue un mensaje al país, de que sumando un poco de todos, podemos lograr mucho” dijo Lidia Vargas, Coordinadora de Aldea Global de Hábitat El Salvador.

Durante la semana grupos juveniles de iglesias, colegios y universidades salvadoreñas y extranjeras dejaron las comodidades de sus hogares para ayudar a las 20 familias a construir sus nuevos hogares.

Grupos juveniles, jóvenes independientes con sus amigos, jóvenes de iglesias, Boston Collage, grupo universitarios cristianos de diferentes universidades.

“El día de entrega de las llaves, al ver las viviendas terminadas, no pude contener la emoción al recordar la precaria construcción de adobe de un solo cuarto con piso de arena donde vivía una de 8 las familias de La Libertad” recordó Vargas.

Construyendo con Iglesias
En el nordeste de Brasil, en el pequeño poblado de Juazeiro do Norte del estado do Ceará un grupo de voluntarios de Irlanda del Norte, trabajó hombro a hombro con aproximadamente 200 voluntarios de las iglesias bautista, católica, adventista, presbiteriana y otras más. Juntos ayudaron a construir tres viviendas.

“Construyendo con Iglesias fue una excelente oportunidad para que muchas personas pongan su fe en acción. A partir del ejemplo de Jesucristo, estas personas han transformado las vidas de tres familias y han mostrado que unidos, con participación y solidaridad es posible transformar una comunidad, inclusive una sociedad”, reflexionó Elves Castillo, coordinador de Relaciones Eclesiásticas de Hábitat Brasil.

En la “Tierra del padre Cícero”, nombre con el que identifican los brasileños a Juazeiro do Norte, Hábitat ha brindado solución habitacional a más de 700 familias.

Más eventos de construcción acelerada
Al otro lado de la frontera, en Itapúa, Paraguay un grupo de 12 voluntarios extranjeros ayudaron a Marcos Chávez, Analia Enríquez y a la pequeña Camila de 4 años a encontrar la dignidad de ser dueños de casa.

“Finalmente fuimos una gran familia” aseguró Mathew Grayson, líder de la brigada. “Durante dos semanas el grupo, sin hablar español, aprendió no solo a comunicarse en otro idioma, sino que ésta experiencia quedará gravada en sus corazones por siempre”

Todos pusieron su grano de arena, la municipalidad aprobó una ordenanza especial para permitir la construcción de la vivienda en un terreno de dimensiones menores a lo establecido, las familias, por su parte ayudaron en la construcción de la casa, y el afiliado Itapúa de Hábitat Paraguay se encargó de coordinar los esfuerzos.

En México, jóvenes mexicanos y norteamericanos sudaron bajo el ardiente sol al construir el sueño de dos familias en un poblado cercano al Distrito Federal. La construcción de ambas viviendas fueron patrocinadas por The Culver Educational Foundation.

“La inauguración de las tres viviendas puso de manifiesto varios aspectos destacables; la solidaridad entre las personas de dos países totalmente diferentes, la construcción de nuevas relaciones y la infinita gratitud de las familias a los voluntarios y la reciprocidad de los mismos”, manifestó Aranzazú Tapia, Coordinadora de Programas Juveniles de Hábitat México.

“Viviendo tu fe” en Costa Rica, “Constructores de Esperanza” en Nicaragua, “Levantémonos y Edifiquemos” en El Salvador, “Construyendo Iglesias” en Brasil; Este maratón de construcción de viviendas de interés social, según Máximo Cisneros, asesor de Relaciones Eclesiásticas de Hábitat para la Humanidad Latinoamérica y el Caribe, es “un evento de construcción acelerada de casas, con muchos voluntarios, en un pequeño período de tiempo y con una amplia participación de aquellos que quieren poner su fe en acción. La idea es poner el tema de la necesidad de vivienda digna en el tapete para que más y más gente se comprometa a eliminar el pecado social (indiferencia) de la vivienda infrahumana”.
Por Manuel Mancuello