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No más días al calor del adobe

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El equipo de construcción de Hábitat observa el nuevo modelo creado para suplir la necesidad de un hogar digno, de Angélica y su familia.

El equipo de construcción de Hábitat observa el nuevo modelo creado para suplir la necesidad de un hogar digno, de Angélica y su familia.

Angélica Ángel, tiene apenas 9 años y hoy en una calurosa tarde de Abril, ve como 9 hombres observan su casa con lujo de detalle, la rodean, miran intrigados, pero Angélica no teme, sonríe. Uno de estos hombres explica con detalle, responde las preguntas del resto, Angélica observa.

Desde su nacimiento Angélica a pasado los días al calor del adobe, el material con el que su padre, un jardinero que se gana la vida limpiando jardines en San Salvador, construyó esta casa con sus manos para albergar a Angélica y a su madre. Ella le ha cuidado desde siempre y ahora contempla en silencio como los ojos de Angélica parecen no creer lo que observan.

Estos hombres han venido desde las 8 oficinas regionales de Hábitat para la Humanidad en El Salvador (Hábitat) para encontrarse con la escena que contemplan los grandes ojos de Angélica. Aunque ella no lo sabe, se encuentra frente a los supervisores de obra de las 8 oficinas regionales de Hábitat.

La familia Ángel soñaba con hacerse de una vivienda construida por Hábitat, pero cuando el equipo del Afiliado Cabañas revisó su solicitud se dieron cuenta de que no podían pagar una vivienda con las características que normalmente el Afiliado construye. Pero más allá de simplemente negarles la posibilidad de cambiar sus vidas, decidieron aceptar el desafío de encontrar un modelo que diera respuesta a la necesidad de ésta familia.

Así, el equipo de construcción de Hábitat, se enfrentó al reto de crear un modelo accesible para la familia Ángel y para miles de familias más que en El Salvador sobreviven con lo poco que el jefe de familia consigue.

Ahora Angélica tiene su propio jardín, ha sembrado grama (césped) fuera de su casa y también unas hermosas flores amarillas que dan, a quien visita la nueva vivienda, una imagen de lo que ésta nueva casa significa para la familia Ángel.

Un nuevo modelo de vivienda ha nacido, y con él la esperanza de atender cada día a familias más pobres, el deseo de encontrarnos con más Angélicas.

Los hombres que merodeaban alrededor de la casa de Angélica ahora se marchan, llevando en sus mentes la idea de reproducir este nuevo modelo, y Angélica con sus grandes ojos oscuros, simplemente sonríe de nuevo.

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Por Magdalena López