You are here

Casa propia genera cambios importantes en familias costarricenses

La casa propia genera cambios importantes en familias costarricenses. Así lo demuestra un reciente estudio acerca del “Impacto de la vivienda en la vida de las familias socias” de Hábitat para la Humanidad en Costa Rica.

09_28_2005_investigacion_flias_hphcostar
Se trata de una iniciativa de Hábitat para la Humanidad y World Citizenship Program, dirigida por la University of Florida, patrocinada por Coca Cola y ejecutada por las investigadoras Ana María De la Quintana y Lisa A. Warner.

Si bien el impacto de la vivienda sobre la vida de las familias de escasos recursos es percibido como un gran cambio en sus vidas, el desafío de las investigadoras fue probar que una casa es más que una casa, es un hogar. Además poder medir ese impacto fue parte del reto.

¿Existen beneficios sociales al tener casa propia?, si los hay, ¿cuáles son?, ¿qué tipo de estabilidad surge a partir de la casa propia?, ¿cuáles son los cambios en la salud de las familias y en el rendimiento escolar de los hijos?, ¿están las familias más preparadas para asumir nuevos desafíos en sus vidas?, fueron algunas de las preguntas que guiaron las encuestas y entrevistas realizadas.

El estudio abarcó 111 hogares, equivalente al 20% de las 555 viviendas construidas por Hábitat en Costa Rica.

Mayor estabilidad
La investigación encontró que en el 14% de los hogares encuestados consideran que estabilidad
y tranquilidad fue el cambio principal.

“He pasado de salir del apuro a poder pensar y ordenar mi vida…nunca había sentido esta paz”, afirmó María Dedalia Piñar, de Nicoya.

Asimismo, un 13 % mencionó aspectos ligados a la seguridad financiera.

“El sentido de pertenencia que otorga la seguridad financiera para algunas familias está relacionado con otros aspectos positivos como la inversión segura al dar un techo a sus hijos, el no sentir que su dinero es desperdiciado en alquileres, que ya no pueden ser echados de las viviendas por decisiones de otros y el poder tomar sus propias decisiones”, explicaron las investigadoras.

“Al final del día, cuando termina el trabajo, uno sabe que está llegando a SU propia casa…esa sensación es indescriptible…cuando me preguntan si qué voy a hacer después del trabajo yo digo muy orgulloso y con mucha tranquilidad que voy para MI casa, que mi familia me está esperando en MI casa”, dijo Witman Picado de San Ramón.

Mejoría significativa en Salud
Los cambios en la salud son algunas de las transformaciones más evidentes que las familias percibieron al trasladarse a sus casas Hábitat.

El 80% de las familias dijo haber experimentado cambios positivos con respecto a su salud. El 83% que experimentaron enfermedades frecuentes en sus residencias previas, expresó que hubo una reducción en el número de enfermedades una vez que se trasladaron a su nueva casa. El 90% reportó cambios positivos o mejoras en sus niveles de sueño asociados a sentirse más tranquilos y cómodos. El 75% percibió que su nivel de estrés había disminuido desde que se mudaron a su casa Hábitat. Y un 50% dijo haber modificado sus hábitos alimenticios una vez que se mudaron a sus nuevas viviendas.

Educación de los hijos
El 85% de los entrevistados tiene hijos estudiantes. El resultado más significativo asegura que un 56% dedica más tiempo a sus deberes escolares, ahora, que en sus viviendas previas. De este porcentaje un 50% reportó que el cambio se debe a que están más cómodos, ya sea porque estudian en un mejor ambiente o porque tienen privacidad.

Además, el 30% de los estudiantes muestra un cambio de actitud positiva frente a los estudios y un 38% ha mejorado sus calificaciones

Empoderamiento
Según las investigadoras, de los tres indicadores examinados en el estudio, salud, educación y empoderamiento, este último fue, posiblemente, el de más difícil medición. El indicador “empoderamiento” incluye no solamente la autoestima de los miembros de las familias sino también su participación en el desarrollo comunitario.

Un 79% han identificados cambios en la autoestima de los hijos, al percibir cambios positivos en la conducta de estos una vez que se mudaron a su nueva casa.

Un aspecto de mucha importancia, que explica el cambio de actitud en los hijos, fue el poder invitar a sus amigos a la casa. Al preguntar a los padres si sus hijos invitan a sus amigos a su nueva casa con más frecuencia que a su hogar anterior, el 70% de los entrevistados respondió afirmativamente, a razón del orgullo por el nuevo hogar (48%) y más comodidad (34%).

El 50% de las familias socias que construyó sus casas, aún están relacionadas con Hábitat a través de actividades participativas.

El 71% de los padres cree que poseer una casa de Hábitat mejoró sus relaciones con familiares y amigos, y les permitió hacer nuevas amistades.

Otro aspecto analizado fue la comparación en los niveles de seguridad contra robos en las viviendas previas y sus viviendas Hábitat. El 69% de las familias se siente más seguro que en sus viviendas anteriores; De éste, el 22% dijo sentirse un poco más seguro, un 39% dijo sentirse más seguro, y el otro 39% por ciento dijo sentirse mucho más seguro.

El estudio
El estudio se inició tomando como base varias hipótesis:

1) Que existen beneficios tangibles y cuantificables como consecuencia de tener casa propia; mejores niveles de rendimiento escolar en los hijos de los propietarios y mejoras en la salud de las familias, incremento en los niveles de autoestima (la posesión de una vivienda propia constituye un motivo de orgullo para las familias y un vehículo para su inserción en actividades comunitarias).

2) Que el ser propietario y el haber pasado por la experiencia de construcción de casas con Hábitat incentiva la construcción y fomenta capacidades de liderazgo entre los beneficiarios.

3) Y que la construcción de viviendas impacta beneficiosamente la vida comunitaria porque los propietarios y sus familias tienen interés en que su comunidad mejore, no sólo para preservar sus casas, sino también para asegurarse que los recursos invertidos les brinden beneficios tales como crear comunidades más seguras, más productivas, y más unidas.

Conclusión
Si bien este estudio piloto comenzó como una aproximación para entender los cambios que una familia experimenta en la vida cuando tiene acceso a una casa decente, sencilla y económica, espera también ser un instrumento futuro que sirva como estudio comparativo entre otras naciones de Latinoamérica y el Caribe.

Este estudio es la confirmación de que Hábitat no solo construye casas, sino más que casas, logrando así que las familias se sientan más felices y más sanas. Las familias que han construido sus viviendas con Hábitat son las promotoras del cambio, y son fuente de inspiración para otras potenciales dueñas y dueños de casa, contribuyendo así con la erradicación de la vivienda infrahumana.
Por Manuel Mancuello