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Más que casas; talleres de desarrollo personal que promueven mejor salud e ingresos alternativos

Cada mañana Freddy Gómez recorre las calles de la ciudad de Limpio, Paraguay para ofrecer sus productos artesanales: cloro, detergente y desodorante de ambiente. Al atardecer, regresa a la casa feliz con lo que ganó ese día, pues esos guaraníes (moneda local) servirán para cubrir la canasta básica familiar.

En otro rincón de Limpio, Margarita Mateshi y Maria de la Cruz Cardozo aprovechan las hortalizas cosechadas de su huerta para venderlas a los vecinos o darlas al almacenero del barrio a cambio de azúcar y otros productos necesarios para la casa.

Un tiempo atrás, Freddy, Margarita, María y otras personas empezaron a asistir a los talleres sobre la elaboración de productos caseros para la venta, creación de huertas familiares, cocina, elaboración de productos de limpieza, alfabetización y manualidades que la filial de
Asunción de Hábitat para la Humanidad brinda a sus familias socias desde hace dos años.

Importantes logros
“Más de 30 familias han elaborado sus propias huertas gracias a la orientación que han recibido de un ingeniero agrónomo voluntario. Estas familias ahorran un promedio de medio dólar diario con sus hortalizas”, señala Mary Lechenuck, educadora de HPH Paraguay.

Un promedio de 60 familias han recibido las dosis de vacuna necesaria para prevenir algunas de las enfermedades más comunes de la zona y también han recibido antiparasitarios. Inclusive, con la colaboración de un voluntario veterinario se ha logrado vacunar a unos 30 perros en tres comunidades.

También han aprendido a cocinar nuevas recetas con los productos que tienen en su entorno, comiendo de ese modo productos sanos y frescos, al tiempo de elaborar dulces artesanales y masas para la venta.

En los últimos meses han iniciado un proyecto de fondo rotativo que les ha servido para comprar los materiales necesarios en los talleres.

Cómo comenzó
Los talleres de desarrollo personal nacieron de una propuesta de un grupo de mujeres, quienes recibieron apoyo económico de la Organización Internacional Menonita. Con el correr del tiempo, fueron sumándose otras instituciones locales y voluntarios profesionales.

Para minimizar el impacto negativo de la inflación, los talleres capacitan a familias socias de HPH para “aprender a administrar mejor lo poco que tienen e inducirles a ser creativas y utilizar todo lo que tienen en su entorno”, dice Lechenuck.

Las familias se reúnen durante dos horas, una vez a la semana en cinco centros de capacitación.
“Estos cursos nos sirven mucho para nuestro desarrollo personal. Además de enseñarnos a trabajar, nos enseñan a alimentarnos correctamente y prevenir enfermedades en nuestros niños”, señala Osvaldo Sánchez, quien participó en los talleres de HPH Paraguay.

“Las clases de cocina fueron muy útiles y necesarias porque me han ayudado a saber cómo preparar comidas económicas con muchas combinaciones que realmente no conocía. Nunca se me ocurrió que se podía hacer ¡una salsa de mangos!”, dice otra participante, Juana Ramírez.

Para más información, escribe habipar@telesurf.comt.py
Por Manuel Mancuello