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El entusiasmo por ganar; la experiencia de solidaridad y compromiso social de niños de 6°, 7° y 8° grados

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-¡Nosotros Ganamos!
-¡No! Aquí tengo más dinero
-¡Eso es trampa!
Lo anterior no parece un diálogo relacionado a la construcción de viviendas. Pero para los constructores más pequeñitos de El Salvador sí lo es.

En efecto los constructores más pequeños en edad y estatura paradójicamente son los más grandes en entusiasmo y dinamismo, y pertenecen a la Escuela Americana de El Salvador, una de las instituciones educativas más comprometidas con la misión de Hábitat para la Humanidad.

Los niños de 6°, 7° y 8° grado cuyas edades oscilan entre los 12 y los 14 años realizan una campaña denominada Compra un Ladrillo Construye un Sueño, más conocida por su nombre en inglés Buy a Brick…Build a Dream.

El grado o sección que más casas tiene o que ha vendido más stickers se convierte en el grado ganador y participa de la Pizza Party, una pequeña fiesta donde se premian a los niños y niñas que más han vendido. Asimismo a los maestros o maestras que más impulsaron a su grado para ganar.

Es precisamente ese espíritu de sana competencia y el estímulo de participar en la pizza party lo que motiva a los niños y niñas a comprar stickers; sin embargo más allá del juego existe todo un trabajo de concienciación que realizan los maestros y el personal de Hábitat para que estos niños conozcan desde su temprana edad el déficit habitacional que sufre el país.

El profesor Carlos Milán, quien coordina este programa comenta: “Yo les digo a todos que mi grado lleva mucho dinero y que vamos a ganar. Eso estimula la compra de stickers en otros grados con el fin de ser ellos quienes ganen.”

Mr. Milán asegura que de no ser por Hábitat para la Humanidad muchos de los niños no tendrían la oportunidad de encontrarse con una realidad muy diferente a la que ellos tienen, pues los estudiantes de la Escuela Americana poseen una cómoda posición socioeconómica lo que dista mucho de la realidad que viven la mayoría de salvadoreños.

“No alcanzamos la Meta pero esta vez recaudamos más que el año anterior” afirmó Mr. Milán, mientras entregaba, con gran satisfacción, el dinero recaudado por los grados que participaron de la campaña.

Este año la Escuela Americana recaudó alrededor de $ 2,600 lo cual es un aporte significativo para disminuir el déficit habitacional.

Ver el entusiasmo que estos niños tienen por ganar y todo lo que hacen por ser el mejor grado constructor, motiva y reta a crear más estrategias donde los más pequeños conozcan de Hábitat y sobre todo del trabajo que aún falta para cambiar las vidas de muchas familias por medio una vivienda digna.

La Escuela Americana además de participar con esta campaña también colabora en la construcción de viviendas, formando brigadas con sus alumnos de grados mayores. El compromiso de la Escuela con Hábitat permite formar en las futuras generaciones valores de solidaridad y compromiso social.

Invitamos a más instituciones educativas, iglesias, clubes y cualquier organización a participar del trabajo que Hábitat para la Humanidad realiza en el tema de vivienda, la mejor forma de trabajar es uniendo esfuerzos recordemos que Juntos somos más.

Por Guillermo Ayala (jovenes@habitatelsalvador.org.sv) es Coordinador de los Programas Juveniles y Estudiantiles de Hábitat para la Humanidad El Salvador.