You are here

El problema de la vivienda en Honduras

03_16_2007_situaciondelavivienda_hphhond

Según PNUD 749 mil familias carecen de una vivienda digna donde vivir

Por Alberto Benítez Salem*
TEGUSIGALPA, Honduras, marzo de 2007.- Según el PNUD, al año 2003 había un déficit de 749 mil viviendas, de las cuales un 72% representan necesidades de mejoramiento y, el 28% restante, necesidad de vivienda nueva. A esto se suma un déficit acumulativo de 25 mil viviendas anuales, (INE, 2004).

La producción formal anual es de entre 7 mil y 7 mil 500 viviendas. Y la informal (BCH) es de 23 mil 800 cada año.

En Honduras, según la Encuesta de Hogares INE, de mayo 2004, 2.613.608 viven con ingreso per cápita de USD $2,00 al día, aunque según otras fuentes son 3 millones 200 mil los que viven en extrema pobreza (47.7%).

Esta población pobre es la que no tiene acceso a la vivienda comercial, y tampoco hay alternativas para su situación.

Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, ha reflejado que el 45% de las viviendas existentes en el país, carecen de servicios de agua, energía eléctrica, y evacuación de excretas; y, el 54% de las mismas, correspondía a casas de un sólo dormitorio.

La población empobrecida es víctima de la exclusión de los sistemas convencionales, sean impulsados por el Estado o por el sector privado.

Para esta población el acceso a una vivienda digna por los mecanismos comerciales es prácticamente imposible. Sencillamente, los pobres son considerados población de alto riesgo y por lo tanto no elegibles, lo que de antemano significa, sin derecho a vivienda digna.

El Régimen de Aportaciones Privadas
El Régimen de Aportaciones Privadas (RAP), es un sistema de ahorro y préstamo creado por el Estado, con 180 mil afiliados; conformados por:
-Empleados de tres salarios mínimos, 51%.
-Empleados de entre 6 mil a 16 mil lempiras, 41%.
-Empleados con más de 8 salarios mínimos, 8%.

El RAP capta depósitos de sus 180 mil afiliados, pero el servicio es únicamente para una pequeña parte, los calificados por la banca.

Los segmentos de tres salarios mínimos y el sector emergente de clase media por considerarlos de alto riesgo, no tienen acceso al financiamiento, aunque son aportantes al sistema. En 10 años el beneficio sólo ha llegado a 26 mil afiliados.

Con el RAP, los sectores de clase media alta (salarios de 18 mil lempiras en adelante) acceden a todas las líneas de servicios, especialmente compra de vivienda, construcción y liberación de hipotecas. La clase popular y media emergente, cuando pueden, se limitan a pequeños créditos para mejoras y compras de terrenos (6%).

El Programa gubernamental Vivienda Para La Gente (2002-2005)

Este programa, tenía una meta de 31 mil subsidios. A diciembre 2005 apenas colocó 4.250, es decir el 7%.

Una causa de la baja ejecución es el uso de los bancos comerciales, que dificultan el acceso a la población; el poco interés del sector bancario se debe a la baja tasa de intermediación (3%).

Conclusiones
El Estado, por conducto de los bancos comerciales y los grandes empresarios de la construcción, jamás podrá llegar con soluciones de vivienda para la población empobrecida del país.

Los organismos de la sociedad civil que impulsamos la vivienda de interés social compartimos que es necesario una reconversión conceptual y estratégica de los actuales programas de vivienda.

La vivienda de calidad aceptable no está cubriendo la demanda del crecimiento vegetativo de la población estimado en 25 mil unidades.

No se está aprovechando el potencial de las organizaciones desarrolladoras de vivienda de interés social.

Frente a este difícil panorama, las perspectivas del Estado hondureño, de lograr un cumplimiento exitoso de las proyecciones plasmadas en la Estrategia de Reducción de la Pobreza (ERP), así como de las Metas del Milenio proyectado al año 2015, son poco esperanzadoras.

Sería diferente, si los sectores afectados asumen la responsabilidad de incidir en la voluntad política del Estado. Para esto será necesario tomar conciencia del problema y unificar esfuerzos de forma organizada.

*Alberto Benítez Salem es director ejecutivo de Hábitat para la Humanidad Honduras. Para más información escriba a Hábitat Honduras, al e-mail hphalbesa@habitat.hn

Si aún no estas inscripto/a en el BOLETIN DE VIVIENDA y deseas recibir noticias acerca de la vivienda digna en América Latina y el Caribe, con historias como éstas, INSCRÍBETE ya mismo, e invita a tus amigos y compañero/as de trabajo que hagan lo mismo.