You are here

“Seguimos dando de qué hablar”

07_23_2007_cca_doc-1.jpg

“Una iglesia, dos comunidades”, slogan que ambas congregaciones utilizan en los proyectos en común.


Por Maximo Cisneros

ALAJUELITA, Costa Rica, julio 14-15, 2007.-
Este fin de semana, unos 50 voluntarios del CCA (Centro Cristiano de Alabanza) y nuestros amigos,  los brigadistas de la 91, (East 91st Christian Church de EE.UU.) construimos, junto con  las familias,  3 casitas en el Precario Jazmín de Tejarcillo de Alajuelita. ¡Qué lindas quedaron! Dentro de toda su simpleza, ¡qué diferentes de los tugurios aledaños!

La iglesia levantó fondos para dos y los amigos de la 91 donaron para una 3ª. Cada casita costó poco más de mil dólares.

Muchos se nos acercaron diciéndonos que no, que no hagamos eso, que construir lugarcitos decentes en un precario no era algo bien visto. Y sus buenas razones tenían para argumentar. A fin de cuentas el valor “propiedad privada inviolable”  es muy importante en una sociedad de derecho.

Para algunos, proveer para tres humildísimas familias un lugar donde la lluvia no entrara por el techo y el piso, y donde las conexiones eléctricas no fueran un riesgo, era algo que promovería la estabilidad en un lugar del que no son dueños y, ¿quién sabe?, de pronto hasta promovería futuras invasiones al ver que son “atendidos y/o ayudados” por la iglesia local.

Pero mi amigo, el pastor Alberto Castro del CCA, tiene un dicho al que yo me  apunto:

“Prefiero los errores del entusiasmo a la indiferencia de la sabiduría”

Es que por ahí hay muchos que dicen que saben lo que hay que hacer… pero no hacen nada al respecto. Nosotros preferimos equivocarnos “haciendo”.

Pero tampoco crean que somos locos ingenuos. Alberto tiene otro dicho: “Los sueños pueden ser locos pero quien los sueña debe ser cuerdo”

07_23_2007_cca_doc-2.jpg

Marta, su hija y nieto orgullosas frente a la casa que construyó con ayuda del CCA


Precario Jazmín en Tejarcillos de Alajuelita

Colaboradores del CCA por meses han estado subiendo a Jazmín, un precario a pocos kilómetros de donde está nuestro templo (la iglesia está en la comunidad).  Ahí han ido conociendo a las familias, apoyándoles en sus necesidades más básicas de alimentación, salud e higiene. Nos hemos ido conociendo, nos hemos ido amando. Nos dimos cuenta cuando un grupo de la organización “Un Techo para mí País” llegó e hizo algunas casitas que lograban mantener a las familias en mucho mejores condiciones.

Y, quién sabe si hasta alguna vergüenza nos dio cuando analizamos que eran “los de afuera” los que venían y hacían algo al respecto. ¡¿Y la iglesia local qué?! ¿Acaso no es la llamada a responder a estas necesidades inminentes?

Lea también Iglesia con Misión Integral: Programa “Techo Digno para Alajuelita”

Siempre puede uno poner “excusas”. Por nuestra parte, ya estamos invirtiendo en vivienda digna en nuestra comunidad. Y nos sentíamos muy satisfechos con copiar el modelo de organizaciones enfocadas en soluciones habitacionales permanentes, como Hábitat para la Humanidad.

En solo dos años, sin desmerecer ninguno de nuestros actuales ministerios y aún creciendo en ellos (Comedor Infantil, Asilo de Ancianos, Centro de Rehabilitación para hombres, Casa de mujeres, La oveja 100, entre otros) habíamos logrado 3 familias socias viviendo ahora en condiciones dignas.

07_23_2007_cca_doc-3.jpg

Una de las tres familias beneficiadas con la ayuda.

Es más, todavía más orgullosos nos sentíamos cuando logramos conseguir el bono de vivienda para Marta, nuestra segunda familia socia. Marta vivía en un tugurio, con  sus dos hijos, en su lote propio.

Ahora, con  este bono, logramos recoger el 33% de nuestra inversión de manera inmediata y podemos alcanzar a una familia más ¡inmediatamente! Teníamos mucho de qué estar orgullosos, teníamos buenas excusas para decir “ya estamos haciendo nuestra parte”. Pero no.

“Nos propusimos hacer algo más al respecto”
Ver las condiciones en las que vivían las familias en Jazmines le rompe el corazón al más pintado.

Algunos fuimos ahí por primera vez hace solo dos meses, en mayo, con  nuestros amigos de la iglesia de la 91 (East 91st Christian Church) cuando vino la brigada a apoyarnos en la construcción de la casa de Olga, nuestra 3ª casa modelo Hábitat. Y todos lloraron cuando vieron la necesidad en el precario Jazmín.

Fue así que nos propusimos hacer algo más al respecto. Y Alberto le encargó a Alexis, el maestro de obras de tiempo completo de la iglesia, que diseñara y presupuestara un modelo de casita que sirva para esa comunidad y que se pueda hacer rápido, que no sea costosa y que se pueda desmontar, si fuera el caso.

07_23_2007_cca_doc-4.jpg

Así de bonitas lucen las nuevas viviendas construidas

Nos hemos propuesto seguir con  nuestro sistema de modelo Hábitat para la Humanidad. Hay una gran cantidad de familias que califican para este modelo. Familias que no pueden acceder a préstamos del sistema y nosotros podemos ayudarles. Pero también hay un montón de familias viviendo en condiciones infrahumanas a las que solamente la misericordia de Dios, a través de Su iglesia local, puede alcanzar. Queremos hacer una de estas casitas cada mes.

Seguiremos respondiendo en obediencia al permanente llamado de Dios, desde el principio de los tiempos,  de atender y cuidar a los más necesitados y, si nos equivocamos en el modelo, lo haremos actuando y no quedándonos quietos,  pensando cómo hacerlo.


Para más información
escribe a Máximos Cisneros, de Movilización Comunitaria, a MCisneros@habitat.org


Si aún no estas inscripto/a en el BOLETIN DE VIVIENDA y deseas recibir noticias acerca de la vivienda digna en América Latina y el Caribe, con historias como éstas, INSCRÍBETE ya mismo, e invita a tus amigos y compañero/as de trabajo que hagan lo mismo.