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Noemí, testimonio de esfuerzo y fortaleza

A sus 45 años, una enfermedad progresiva se ha manifestado en su cuerpo, pero no ha deteriorado la entereza de su espíritu.

Por Ximena Carreño*
Noemí Carías ya está construyendo su casa propia. Es una de las beneficiarias de uno de los proyectos innovadores de Hábitat para la Humanidad (Hábitat) El Salvador: la Comunidad Modelo Charlotte, en San Sebastián Salitrillo, Departamento de Santa Ana.

Este proyecto fue creado con el objetivo de brindarles a las familias que no poseen casa propia ni terreno, la posibilidad de adquirir una vivienda digna. Además busca mejorar la calidad de vida de forma más integral, incluyendo en sus instalaciones un centro comunitario y una guardería.

Esta madre soltera originaria de La Libertad, dice que será lo más precioso despertar en su propio hogar en la Comunidad Charlotte, que está siendo construido especialmente para facilitar su traslado dentro de la misma.

Ella padece de artritis reumatoidea, una enfermedad crónica y progresiva que ocasiona la inflamación de las articulaciones, debilitándolas a tal grado que puede provocar su desintegración.

Por ese motivo, Noemí debe hacer uso de una silla de ruedas para moverse. Sin embargo, esto no ha detenido sus ganas por sacar adelante a su familia, especialmente a sus tres hijos.

Las personas que integran su familia son: Víctor Manuel (18 años), Víctor Alfonso (16 años), Iris Ofelia (13 años) y su mamá, María Ofelia González de 86 años. Ellos son la fuente de su fortaleza y para eso se ha dedicado a realizar manualidades, con el objetivo de venderlas.

Conoció la labor de Hábitat El Salvador hace tres años, a través de una charla informativa que dieron unos empleados de la organización en el centro de rehabilitación donde trabajaba.

Luego se acercó con su hermana Elizabeth a solicitar un crédito para obtener su vivienda propia, pero por su difícil situación económica no pudo acceder. Fue unos años después que regresó a las oficinas de Hábitat con su amiga Sonia y se enteró de la Comunidad Modelo Charlotte.

Hábitat El Salvador se ha comprometido con el caso de Noemí y ha buscado la forma de ayudarle por medio de un subsidio que le facilite aún más la obtención de un hogar digno, que pueda darles a ella y a su familia una mejor calidad de vida.

Desde entonces, Noemí también ha adquirido el compromiso de promover el trabajo de Hábitat entre la gente que más lo necesita.

Con su alegría de vivir, Noemí invita a los jóvenes a participar en el voluntariado de Hábitat. Para ella es una bonita causa en la que pueden invertir el tiempo y asegura que la satisfacción de sentirse útiles y ayudar a quienes más lo necesitan no se compara con nada. “No se van a querer ir”, afirma.

Ahora, uno de sus anhelos es ver a sus hijos forjar una vida profesional exitosa. Su sueño de tener casa propia, luego de una larga espera, se está cumpliendo.

*Ximena Carreño es egresada de la carrera de Comunicaciones en la Universidad de Centroamérica. Y es voluntaria en el Dpto. Gestión de Recursos y Comunicaciones de Hábitat El Salvador.

Para más información escribe a Elsy Verónica Guzmán a Eguzman@habitatelsalvador.org.sv Visita www.habitatelsalvador.org.sv


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