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“Cuando hice mi primer adobloque, Miguel me dijo que sería el de mi casa”

Por Eva Muente
SANTA ROSA DE COPÁN, Honduras, Mayo 2008.-
Parada frente a la casa que construyó, Ada Murcia mira el piso. El viento sopla levemente en su rostro que se sonroja al evocar con voz sonriente uno de los más gratos momentos que conserva hasta hoy, desde que iniciaron las edificaciones del proyecto Shimichal en Santa Rosa de Copán, su primer adobloque.

Ada y diecisiete familias ya son propietarias de sus viviendas construidas por Hábitat para la Humanidad Honduras, quien junto a distintos grupos de voluntarios extranjeros dieron apoyo, esfuerzo y solidaridad, ingredientes que han logrado en más hondureños el cobijo de un techo digno.

El adobloque recordado por Ada es particular; es más que arena, cal y cemento. Para ella es una representación de entrega y solidaridad humana de muchos voluntarios; especialmente la de Miguel Rubiera, un voluntario estadounidense que trabajó de cerca en el proyecto como muchas brigadas.

En esta historia, el adobloque es quien tiene protagonismo. Ada se acuerda que el primero le costó mucho esfuerzo hacerlo y cuando se disponía a levantarlo se quebró. Ahí le expresó Miguel en forma jocosa “Ada ese será el primero de tu casa”.

Al igual que Ada todas las familias tienen en su memoria un recuerdo en particular. Para unos es los cimientos de la casa, para otros, el primer adobloque que colocaron.

En fin, hoy dieciocho familias están felices. No dejan de agradecer la presencia de los voluntarios y a Dios por permitirles tener un hogar para sus hijos.

El proyecto localizado en la comunidad denominada Shimichal tendrá una segunda etapa en la que se estiman construir cerca de 35 casas más y dicha etapa comenzará a finales de junio del presente año.

En Santa Rosa de Copán se ha trabajado en las comunidades de Dulce Nombre, El Rosario y la aldea Copantl, donde se han construido diez viviendas. Asimismo se están realizando varios mejoramientos en las comunidades indígenas Chorties de La Pintada y Otuta.

La municipalidad como contraparte aportó algunos materiales pétreos como arena y grava, gestionó los permisos de construcción, y a conexión a los servicios agua potable, energía eléctrica y desagüe de aguas negras.

Para más información escriba a Eva Muente, Coordinadora de Relaciones Públicas, Promoción y Publicidad, al e-mail hphevam@habitat.hn


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