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Rostros del voluntariado en Oaxaca, México

Marzo 14, 2009

Los rostros de los voluntarios y voluntarias en América Latina suelen variar desde estudiantes hasta empresarios, madres, o gente que ya han gozado de una casa propia con el apoyo de otros y ya quieren dar la mano para los demás tengan la misma oportunidad. Lo que todos tienen en común es la voluntad para dar de su tiempo…y para dar de su corazón. Estos testimonios representan los tantos iguales de voluntarios locales a lo largo de la región.

Nombre: Saymi A. Pineda Velasco
Comunidad:
Puerto Angel, Oaxaca, México
Edad:
25 años
“Me llamo Saymi. Conocía a Hábitat para la Humanidad México por medio de una tía que me invito a ayudar a una señora y me gusto mucho trabajar con el grupo de Puerto Ángel. En ese tiempo estudiaba en la Universidad del Mar, repartía mi tiempo en la escuela y mi familia, pero siempre había un espacio para Hábitat.

“El año pasado me gradué como Licenciada en Ciencias Marítimas, ahora estoy trabajando en un proyecto de las Naciones Unidas en Mazunte, estoy muy contenta, pero sigo trabajando como voluntaria, me agrada sentir que puedo ayudar a las personas y darles un poquito de mi tiempo, eso me hace feliz”.

Nombre: Rufino Rodríguez Leraza
Comunidad:
Puerto Ángel, Oaxaca, México
Edad:
45 años
“Mi nombre es Rufino, pero todo el mundo me conoce como Paco. Conocía a Hábitat desde sus inicios en mi comunidad hace 5 años. Veía que un grupo de familias trabajaban y se reunían. Un día vinieron a pedirme apoyo para que les prestara unas, porque yo en ese tiempo rentaba madera, y ellos me platicaron del programa, cómo funcionaba y me agrado mucho su forma de trabajar. Les presté la madera y a veces iba y les echaba la mano con mi camioneta haciéndoles viajes sin cobrarles, era mi modo de ayudarles.

“Ahora sigo ayudándoles con un poco de mi trabajo y con mi madera y camioneta, eso me da satisfacción y me hace sentir que puedo dar algo de lo que tengo. Espero en Dios seguir ayudando al grupo de Hábitat de mi comunidad para que siga creciendo y para que sigan construyendo más casas para las familias necesitadas, y espero en Dios que yo pueda seguir ayudando.

Nombre: Leonardo Ziga Aragón
Comunidad:
Puerto Ángel, Oaxaca, México
Edad:
28 años
“Conocí a Hábitat a través de mis hermanas, ellas ahora son beneficiarias, gracias a Hábitat ellas tienen su casita. Cuando ellas empezaron a dar su ayuda mutua con sus demás compañeros, un día decidí acompañarlas por curiosidad y para ayudarlas, empecé a observar cómo trabajan y me empezó a gustar y seguí ayudando porque eso me hace sentir bien como persona y que puedo dar un poco de mi tiempo ayudando a quien lo necesita. Tiempo después mis hermanas salieron beneficiadas y obtuvieron su casa y trabajé ayudándoles a ellas.

“Ahora sigo de voluntario en Hábitat porque en el grupo hice buenas amistades y sigo ayudándoles, llevó 2 años de voluntario y me gusta sentirme útil, y saber que con un poco de mi ayuda se puede construir una vivienda para una familia que la necesita, espero seguir de voluntario mucho tiempo para seguir ayudando a las familias que necesitan una vivienda segura.

“Gracias Hábitat por permitirme ayudar”.