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Brigada de Estados Unidos ayuda a construir en Zeballos-cue

Septiembre 17, 2009

   
 

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PARAGUAY
— Jorge Mendoza y Vanesa Gamarra tuvieron una semana intensa, en apenas cinco días vieron levantar su nueva vivienda con ayuda de un grupo de enérgicos estudiantes americanos que apoyaron el trabajo de los albañiles.

“Todas las familias tienen el deseo de una casa propia, nosotros vivíamos en alquiler y anteriormente en casa de mis suegros” nos explicó Jorge en medio de los preparativos para la inauguración de la obra. El tradicional asado y la familia reunida coincidieron con una espléndida mañana de sábado. Los acompañaban el equipo de albañiles y los estudiantes, que llegaron desde la Southern Methodist University de Texas, Estados Unidos para apoyarlos en la construcción. Todos estaban muy emocionados de haber logrado tanto en tan poco tiempo.

Jorge y Vanesa se conocieron hace 15 años. Él trabaja en una planta fraccionadora de gas del Grupo Copetrol y ella es funcionaria del Poder Judicial. Juntos son papás de Facundo Israel, de 2 años, quién – según aseguran – es el más feliz de inaugurar su nuevo hogar.

Las personas voluntarias
“Marisol” fue el nombre en español que eligió esta joven de 22 años, estudiante universitaria de dos carreras: español y negocios internacionales. Su nombre real es Katie Brattain. Ella ha liderado la conformación de una brigada que tenía un firme propósito: venir a Paraguay a ayudar a las familias. La acompañaron a este viaje: John Duvenci, Megan Bell, Worlynn Ow, José Campos, Sarah Comodeca, Todd Chiscano y Douglas Reinelt.

Pero esta no era la primera vez para Katie, ella había empezado como voluntaria de Hábitat para la Humanidad en secundaria en el norte de los Estados Unidos, y cuando se mudó a Texas para estudiar conformó un pequeño grupo de voluntarios hasta que se enteró del programa de viajes internacionales. “Nos pasamos todo el semestre planificando este viaje con mis amigos. Había días que pensábamos que no lo íbamos a lograr, especialmente por la situación de la economía en este momento. Empezamos a recaudar los fondos hace seis meses más o menos y aquí estamos, encantados con Paraguay, la gente aquí es muy amable”.

Este grupo de voluntarios trabajó durante cinco días de la semana, ocho horas al día colaborando con los albañiles en tareas como: el traslado de ladrillos, la limpieza de las paredes, moviendo las tejas para el techo y mezclando arena con cemento “En la obra trabajamos duro, pero eso es lo que vinimos a hacer, mis músculos están más fuertes ahora”, aseguró Katie.

Los Gamarra coinciden en esta idea “Los voluntarios son gente muy trabajadora, tanta que no sabemos de dónde sacan las fuerzas. Vienen con un objetivo, quieren conocer nuestra cultura, nuestras comidas, cómo somos los paraguayos”.

Para José Ramón Campos, un joven de origen mexicano y también parte de esta brigada, la experiencia del viaje a Paraguay ha sido impresionante: “Nosotros iniciamos y concluimos la casa, ¡la terminamos! y eso es importante. La familia no pudo ayudarnos tanto en la construcción pero nos cocinó muy rico, la gente aquí fue muy buena onda con nosotros”. Por su parte, Sarah Comodeca otra joven del grupo también concluyó “vinimos aquí y nos sentimos como parte de la casa y de esta familia, la experiencia ha sido muy linda”.

Esta brigada participó del Programa Aldea Global de Hábitat para la Humanidad. Anualmente llegan a Paraguay un promedio de 200 voluntarios internacionales que apoyan la construcción de viviendas.

Para aprender más sobre el trabajo de Hábitat en Paraguay, visita su perfil en línea.

Claudia Caballero es la Coordinadora de Movilización de Voluntariado de Habitat para la Humanidad Paraguay.