You are here

“Somos albañiles, no jefes de obra”: “30 Casas con Romero” en El Salvador

Abril 13, 2010

   
 

04_13_2010_lentes_esp-1.jpg

   


EL SALVADOR
— Durante las siete semanas de la Cuaresma 2010, más de 30 brigadas de voluntarios honraron a familias en necesidad y la vida de Monseñor Oscar Romero a través de un evento de construcción de 30 casas en Getsemani, El Salvador.

El miércoles de ceniza, dos religiosos, uno de E.E.U.U. y otro de El Salvador, hicieron la señal de la cruz con ceniza en las frentes de unas 150 personas voluntarias. Después de que la ceremonia había concluido, los voluntarios se pusieron a trabajar, excavando las bases y mezclando concreto en la comunidad de Getsemani.

Del 15 de febrero al 2 de abril, el evento de construcción de la Cuaresma también reconoció el 30 aniversario del asesinato de Oscar Romero, un monseñor salvadoreño que pasó su vida defendiendo los derechos de los pobres y marginados. Un líder religioso que inspiró una profunda pasión política en El Salvador, Romero fue asesinado en 1980 mientras oficiaba la misa. Su muerte marcó el inicio de años de descontentos en El Salvador, calmado por un acuerdo de paz en 1992. Su compromiso ro para servir a las personas que sufrían de la pobreza se le hizo a Romero un héroe al nivel mundial.

El poema del Monseñor Romero, Profetas de un futuro que no es nuestro, hace recordar al lector que, “somos albañiles, no jefes de obra”. Esta pascua, Hábitat para la Humanidad El Salvador y cientos de personas voluntarias celebraron el legado de Monseñor Romero, trabajando activamente por aquellos que aún requieren el acceso a las necesidades básicas. Pueden que no eran todos “jefes de obra”, pero tenían la voluntad de agarrar una cuchara y hacer un esfuerzo.

El área semi-urbana de Getsemani, cerca de la entrada de la ciudad de Ahuachapan, debe su nombre al jardín en Jerusalén donde Jesús y sus discípulos oraban antes de la crucifixión de Jesús. El evento de construcción en la cuaresma lanzó el proyecto de tres años, “Fortaleciendo la Comunidad de Getsemaní” en alianza con la iglesia presbiteriana Myers Park en Charlotte, Carolina del Norte, E.E.U.U.

El proyecto pretende mejorar las condiciones de vivienda de 138 familias en esta comunidad de bajos recursos, a través de un proyecto holístico de desarrollo. En colaboración con los líderes comunitarios y otros socios, Hábitat construirá 90 casas y desarrollará programas en liderazgo comunitario, educación de valores, salud comunitaria, intercambio cultural y micro-empresas. Actualmente, la comunidad cuenta con un déficit de vivienda de más del 50 por ciento, con muchas familias viviendo en tugurios hecho de barro, bambú y lámina.

“No podemos hacerlo todo y, al darnos cuenta de ello, sentimos una cierta liberación”, dice el poema. “Ella nos capacita a hacer algo, y a hacerlo muy bien. Puede que sea incompleto, pero es un principio, un paso en el camino, una ocasión para que entre la gracia del Señor y haga el resto”.

Las cenizas en las frentes de los voluntarios en Getsemani se convirtieron en polvo y sudor. Esta Cuaresma—y esperamos que todo el año—personas voluntarias, familias y colaboradores de Hábitat para la Humanidad convirtieron el amor de Dios en acción.

Shelly Whittet es una escritora/editora de Hábitat para la Humanidad Internacional.