La importancia de asegurar los derechos de propiedad en el África -- Habitat for Humanity Int'l 1

La importancia de asegurar los derechos de propiedad en el África

Por Dra. Sandra Joireman

A mediados de la década de los noventa, pasé algún tiempo haciendo un trabajo de campo en Etiopía para analizar cómo las modalidades del régimen de propiedad cambiaron con el tiempo. Fue bastante apasionante ir a áreas remotas y hablar con los granjeros sobre sus cultivos y si se sentían suficientemente seguros para controlar sus tierras con el fin de hacer mejoras. Recuerdo un granjero con quien hablé en el área de Sidamo que estaba muy enojado porque su vecino había plantado café y otros cultivos de árboles en su tierra. El granjero consideró esto como un intento por parte de su vecino de despojarlo finalmente de la tierra. Desde el punto de vista del granjero, si su vecino había plantado los árboles en su tierra y éstos habían madurado, todos pensarían que la tierra le pertenecía a su vecino, en vez de él.

Sin ningún tipo de documentación, la cual ninguno de los hombres tenía, los límites entre las dos propiedades resultaba ser la palabra de un granjero en contra del otro, y la presencia de árboles de cultivo maduros podría inclinar la balanza a favor de su vecino. Ambos hombres estaban haciendo lo que podían para ganarse la vida con la tierra que esperan ocupar por mucho tiempo; sin embargo, la falta de claros derechos de propiedad creó un conflicto entre ellos. Los derechos de propiedad se refieren a la capacidad de un individuo o grupo para controlar el uso de la tierra, viviendas u otros bienes. Los derechos de propiedad seguros son esenciales para que un desarrollo económico se produzca en una comunidad. Si posee una casa, usted se ocupa de mantenerla, con mucho más cuidado que si la rentara y alguien más fuera responsable de las decisiones tomadas con respecto a su uso y mantenimiento. Los indigentes en todo el mundo necesitan derechos de propiedad seguros para beneficiarse de las inversiones hechas en sus tierras y casas, así como obtener las ventajas financieras que tienen a su disposición por medio de hipotecas o arrendamientos. Aunque los indigentes pueden tener recursos como casas y tierras, a menudo no tienen el título de propiedad ni los documentos legales que les permitiría adquirir la habilidad de arrendar o hipotecar su propiedad o probar eficazmente que les pertenece. Es decir, tienen derechos de propiedad que son inseguros.

En todos los países en vías de desarrollo, los gobiernos están tratando de mejorar las leyes para que ésta proteja los derechos de propiedad de los pobres. En Uganda, por ejemplo, conforme a la nueva Ley de Tierras, la gente que tiene tierras sin título pueden ahora seguir un proceso legal para convertir las tierras ocupadas de acuerdo con un sistema legal de costumbres en tierras con un título de propiedad que pueden luego hipotecar. Sin embargo, este proceso legal aún es demasiado costoso para muchos y se puede encontrar en todo el país, ejemplos de ventas de tierras realizadas sin la documentación formal necesaria. En Namibia, la Ley de Igualdad de las Personas Casadas de 1996 dio a las mujeres el derecho a la propiedad de sus esposos después de su fallecimiento; una idea que es bastante nueva en ese país.

La redacción de nuevas leyes representa la primera medida en la promoción de derechos de propiedad seguros para los indigentes pero es insuficiente para provocar un cambio. El cumplimiento de estas leyes y la educación de las personas sobre su contenido y efecto es una segunda medida igualmente importante.1 En la región africana del sub.-Sahara, en particular, las modificaciones de las leyes de propiedad también deben ser sensibles a la falta de una propiedad conjunta de los bienes conyugales en la mayoría de las culturas y los países. Se deben dedicar esfuerzos particulares para garantizar que tanto las mujeres como los hombres tengan derechos de propiedad seguros para asegurar los beneficios económicos de la propiedad para las familias y para el futuro de las viudas tras la muerte de sus esposos, o de los huérfanos cuando sus padres fallecen.

Los derechos de propiedad seguros tienen mucho que ver en la promoción del desarrollo económico y la seguridad a largo plazo de las familias, y también pueden reducir los conflictos entre los vecinos y dentro de las comunidades que son el resultado de una falta de claridad con respecto a la propiedad de importantes recursos.

Estoy trabajando en un proyecto de investigación sobre derechos de propiedad por medio de dos oficinas de Hábitat en Kenia y Gana. Mediante este trabajo, espero determinar lo que se puede hacer para conseguir y hacer cumplir eficazmente derechos de propiedad más seguros tanto en el África urbana como rural.

La Dra. Sandra Joireman es profesora adjunta de política y relaciones internacionales en Wheaton College. Mediante el Programa de Voluntarios Internacionales de HFHI, dos pasantes de Wheaton trabajarán con el proyecto de investigación de la Drs. Joireman sobre derechos de propiedad y al mismo tiempo con Hábitat para la Humanidad.


1Después de que la Ley de Tierras se sancionó en Uganda, hubo una campaña educativa generalizada para enseñar a las personas sobre sus derechos. La campaña incluyó seminarios e iniciativas educativas emprendidos por organizaciones no gubernamentales, materiales impresos distribuidos por el gobierno y anuncios de radio que informaban a las personas sobre los distintos aspectos de la ley.

Los componentes exitosos de cualquier programa educativo deberían incluir tanto materiales escritos como anuncios de radio o comerciales de televisión para comunicarse con los analfabetos. También es muy importante garantizar que los empleados públicos en cualquier oficina burocrática vinculada, de la policía a los funcionarios que otorgan el título a las tierras y el poder judicial, estén bien capacitados cuando la nueva ley entre en vigencia para que haya menos confusión sobre los nuevos derechos y obligaciones conforme a la ley.