Cómo causar un impacto más potente a través de proyectos conjuntos -- Habitat for Humanity Int'l 1

Cómo causar un impacto más potente a través de proyectos conjuntos

Por Scott Peterson

El ciclón Nargis, que azotó la Unión de Myanmar en mayo de 2008, allanó el terreno para que Hábitat forje relaciones en nuevos ámbitos.

Después del ciclón, la oficina de área de Asia/Pacífico de Hábitat participó en las reuniones del grupo de Logística y el Grupo de Viviendas de Emergencia de las NU, celebradas en Bangkok y Yangon. Las Naciones Unidas fundaron el movimiento de grupos hace menos de diez años con el fin de generar una reunión de coordinación voluntaria (organizada por sectores tales como vivienda, salud, logística, educación y agua/servicios sanitarios) para que la atención y asistencia en casos de crisis a través de organizaciones no gubernamentales fueran más eficaces.

Debido a la experiencia y el enfoque en la vivienda de Hábitat, los grupos de las NU ofrecen oportunidades para forjar una relación más estrecha con las instituciones de atención y asistencia de desastres que se adecuen a la propia capacidad de Hábitat.

El trabajo conjunto de Hábitat con World Concern comenzó primero en la zona oriental de Sri Lanka, destrozada por los conflictos, y la zona meridional de Tailandia, asolada por el tsunami, pero el ciclón Nargis permitió que ambas organizaciones se expandieran a nuevas áreas en la Unión de Myanmar. World Concern ha trabajado en la Unión de Myanmar desde 1995, pero no se estableció en el devastado delta Ayeryawaddy ni experimentó con la ejecución de una construcción de una gran cantidad de refugios y techos resistentes a los ciclones.

A pesar de su experiencia en vivienda, Hábitat no podía prestar ayuda por sí sola después del ciclón sin contar con una base legal preestablecida para su presencia en la Unión de Myanmar. Por ello, el proyecto conjunto entre Hábitat y World Concern en dicho país encajó naturalmente en la provisión de destrezas técnicas, recursos y diseño de proyectos.

Hasta la fecha, se han construido más de 280 refugios de transición en tres poblados en la Unión de Myanmar, y hay 156 más en construcción en dos nuevas comunidades. Los proyectos de infraestructura comunitaria, como por ejemplo malecones y tanques de almacenamiento de agua, también se acaban de terminar con la ayuda y supervisión del personal de Hábitat y World Concern.

Las cuencas de drenaje, las soluciones de desalinización de baja tecnología, la distribución de lámparas recargables con estaciones de recarga de células solares de la comunidad y refugios seguros se implementan en un enfoque holístico para mejorar las vidas de las familias propietarias y contribuir a interrumpir el ciclo de la pérdida crónica de vidas y propiedades, causada por las inundaciones y catástrofes naturales.

Se solicitan fondos de más donantes para iniciar una segunda fase del proyecto que se concentra en la atención de desastres y el desarrollo, con la esperanza que se pueda ayudar finalmente hasta otras 3.000 familias en el delta a través de un refugio de transición.

Hay un debate ahora sobre cómo adaptar este exitoso espíritu de cooperación a otros programas en toda la región de Asia/Pacífico.

El progreso del proyecto conjunto de Hábitat-World Concern en la Unión de Myanmar refleja una perspectiva de la transición a más largo plazo que se adoptó en el proyecto de asistencia del ciclón de Bangladesh y está siendo considerado en la asistencia para las inundaciones de Hábitat en la región de Bihar de India y el sureste de Nepal.

Los socios de Hábitat varían de corporaciones, gobiernos y donantes de instituciones humanitarias a organizaciones comunitarias locales, instituciones de vivienda y especialistas técnicos.

En la reconstrucción post-tsunami de Hábitat en Indonesia, los proyectos conjuntos con los proveedores locales hasta crearon emprendimientos comerciales viables. Las destrezas, la capacitación y la maquinaria suministradas por Hábitat a los proveedores que había preseleccionado los potenciaron para que produzcan ladrillos, bloques, marcos de puerta de madera, ventanas, etc. de calidad. Sus relaciones con Hábitat les permitieron continuar como empresas independientes de propiedad de los trabajadores.

En el nivel individual, la gente capacitada como albañiles o carpinteros, por ejemplo, podría demandar, también, salarios más altos.

Entre los cuatro países azotados por el tsunami donde Hábitat reconstruyó vidas y viviendas, se ha considerado que en la India el suministro de vivienda fue más eficaz debido a su enfoque desde el principio en el establecimiento de sólidas relaciones de trabajo con las ONG para implementar la intervención. Hasta la fecha, India ha construido casi 10.000 casas junto con las familias afectadas por el desastre e impartido capacitación sobre preparación y mitigación de catástrofes a más de 9.000 personas.

Después que el ciclón Sidr pasó por Bangladesh, los fondos de los donantes no fueron suficientes para incluir una letrina o un tanque de agua limpia en los refugios básicos de transición que Hábitat construyó para las familias afectadas. Con un financiamiento de UNICEF y HFH Gran Bretaña, 480 familias que viven en refugios de transición básicos poseen ahora letrinas que mejoran su salud y su calidad de vida.

En la región de Bihar de la India y el sureste de Nepal, la organización de beneficencia internacional WaterAid, con sede en Londres, se halla negociando con Hábitat una asistencia para los servicios sanitarios y de agua, lo que del mismo modo no podría ser respaldado por otras instituciones de financiamiento más tradicionales para ayuda de emergencia.

De esta forma, Hábitat se proyecta más allá del modelo tradicional tanto interna como externamente, con la intención de encontrar soluciones para la reducción de la pobreza de una forma mucho más amplia que el enfoque orientado solamente a las viviendas, adoptado por muchas instituciones de ayuda para emergencias.



Scott Peterson es un asesor sobre atención de desastres en la oficina de área de Asia/Pacífico.