Cómo renacer la esperanza después del terremoto de Nicaragua -- Habitat for Humanity Int'l 1

Cómo renacer la esperanza después del terremoto de Nicaragua

Por Belkis Santiesteban y Stephanie Banas

Auhya Pihny es una comunidad miskita en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) de Nicaragua, el segundo país más empobrecido de Latinoamérica y el Caribe. Con una población de 1.356 habitantes que viven en una extrema pobreza (debido en parte a tres siglos de negligencia del gobierno y discriminación social), esta comunidad rural fue una de las más gravemente afectadas cuando el huracán Félix asoló la costa atlántica de Nicaragua en septiembre de 2007.

Solamente cuatro casas y tres letrinas funcionales quedaron de pie en Auhya Pihny después de la tormenta. Los residentes no tuvieron más opción que hacer sus necesidades al aire libre, lo que aumentó los riesgos de enfermedades, parásitos e infecciones.

La enfermedad y el daño ambiental a su vez afectaron los medios tradicionales de sustento de la comunidad: la agricultura, la madera y la pesca. Las circunstancias resultantes después del desastre fueron insostenibles y empeoraron en forma exponencial.

El departamento de Atención de Desastres de Hábitat para la Humanidad, junto con Hábitat para la Humanidad Nicaragua y la Fundación Americana Nicaragüense, dio prioridad en la asistencia a la necesidad más apremiante de la comunidad: el techo.

La meta del proyecto de rehabilitación inicial, “Cómo renacer la esperanza en Auhya Pihny”, fue reconstruir los 150 hogares que la tormenta había arrasado. Las nuevas casas, apoyadas sobre pilotes con el fin de protegerlas contra las inundaciones y utilizar la madera local que fue derribada por el huracán, se terminaron en septiembre de 2008, justo un año después de la tormenta.

Sin embargo, el financiamiento de la etapa inicial de rehabilitación no brindó soluciones para los problemas secundarios de la comunidad: el tratamiento de aguas residuales y la degradación ambiental debida a la carencia de letrinas funcionales, las que constituyen elementos esenciales para garantizar condiciones de vida apropiadas y un entorno saludable.

Además el hacinamiento todavía es un problema en Auhya Pihny, donde la reconstrucción de las 150 viviendas originales no resolvió por completo el problema de una cantidad desproporcionada entre las unidades de vivienda y las personas. A medida que las familias se agrandan, es costumbre que las nuevas generaciones en Auhya Pihny vivan cerca de su familia cercana y, aún antes de que se desatara la catástrofe, varias generaciones ya vivían en espacios sumamente hacinados bajo un mismo techo.

Después de la reconstrucción inicial, el desafío se redirigió hacia encontrar financiamiento y asistencia para resolver estos problemas de hacinamiento.

El proyecto resultante, llamado “Reconstrucción de Auhya Pihny” y financiado por Cargill International y Hábitat, brinda otras soluciones después del desastre en dos etapas.

La primera fase comprende la construcción de 150 letrinas nuevas, un sistema integrado de manejo de residuos y agua potable y una campaña de educación pública que se concentra en prácticas nuevas y eficaces de higiene comunitaria y personal. Habitar, una organización local no comercial, ofrece asistencia técnica a través del diseño de letrinas y un estudio de factibilidad de servicios sanitarios y de agua.

Para resolver el problema del hacinamiento, se construirán otras 80 viviendas, con sus respectivas letrinas, en la segunda fase del proyecto.

En la formulación de las iniciativas de rehabilitación post-desastre en Auhya Pihny, el rol central y fundamental de la comunidad local fue un factor clave. En las fases de diseño e implementación, las opiniones, convicciones y perspectivas de la cultura milenaria Auhya Pihny contribuyeron a darle forma.


Belkis Santiesteban es el coordinador de comunicaciones para Hábitat para la Humanidad Nicaragua. Stephanie Banas es escritora y redactora de la oficina de Latinoamérica/Caribe de Hábitat para la Humanidad.