El Cuerpo de Atención de Desastres está preparado, bien dispuesto y entrenado -- Habitat for Humanity Int'l 1

El Cuerpo de Atención de Desastres está preparado, bien dispuesto y entrenado

Por Giovanni Taylor-Peace

Los voluntarios son el corazón, el alma y las manos solidarias de Hábitat para la Humanidad.

Conmovidas por las pérdidas del prójimo, muchas personas sienten la necesidad apremiante de utilizar sus destrezas y su experiencia para ayudar a que las familias y las comunidades afectadas por un desastre vuelvan a la normalidad.

Cada vez que esta gente llama a Hábitat para la Humanidad Internacional y pregunta cómo puede contribuir a una rehabilitación a largo plazo, le presentamos el programa del Cuerpo de Atención de Desastres.

Las oficinas de área e internacional siguen formulando el concepto de este Cuerpo de Atención de Desastres desde hace algunos años. Los equipos “First Builder”, organizados después del tsunami del Océano Índico en 2004, fueron los precursores del programa del Cuerpo de Atención de Desastres, gestionado ahora por el departamento de Atención de Desastres Internacional de HFHI, con sede en Atlanta.

El concepto del programa es formar y mantener un importante contingente de voluntarios que puedan apoyar la atención de desastres y las iniciativas de preparación de Hábitat en todo el mundo.

El Cuerpo de Atención de Desastres comenzó como resultado de un proyecto conjunto entre HFHI y la Corporation for National Community Service en los Estados Unidos. La idea fue lograr la participación de los adultos mayores de cincuenta años (“baby boomers”) en el trabajo de rehabilitación comunitaria que se necesitaba en la Costa del Golfo de EE. UU. después que los huracanes Katrina y Rita asolaran la región en 2005.

Esparcidos más allá del Golfo, los voluntarios del Cuerpo de Atención de Desastres en 2008 ayudaron a las filiales en los Estados Unidos de Iowa e Indiana después de las inundaciones, y de Iowa, Virginia y Tennessee luego de tormentas y tornados violentos. Los voluntarios ayudaron con la limpieza, reparaciones y manejo de la construcción para nuevas edificaciones.

Aunque la iniciativa “First Builder” se concentró en la identificación y el despliegue de voluntarios calificados para la construcción, el Cuerpo de Atención de Desastres aprovecha la experiencia en otras áreas que son necesarias para apoyar los proyectos de emergencia, específicamente la gestión, desarrollo de recursos, logística y comunicaciones.

Esto se alinea con la misión del departamento de Atención de Desastres Internacional de formar capacidades en los niveles de campo y regional para enfrentar situaciones tras las catástrofes, y generar oportunidades clave de reducción de riesgo de forma eficaz y efectiva.

Se capacita a los voluntarios del Cuerpo de Atención de Desastres en la preparación para el desastre, el proceso de asistencia en casos de crisis en los EE. UU., la formación de capacidades institucionales, la misión de Hábitat para la Humanidad y el modelo operativo y la psicología de la catástrofe. Esta información de amplio alcance prepara a los voluntarios para que utilicen sus destrezas y su experiencia en un lugar después de un desastre y se adapten a una situación que cambia rápidamente.

La flexibilidad es esencial ya que los voluntarios suplen al personal y los miembros de la Junta de Directores de la filial local que se ocupan de los efectos a largo plazo del desastre en sus actividades personales y profesionales.

Hasta la fecha, los voluntarios del Cuerpo de Atención de Desastres aportaron más de 11.600 horas a las filiales de Hábitat. Esto representa una contribución significativa considerando el trabajo que no se habría hecho mientras una filial tenía dificultades para recuperarse.

El Cuerpo de Atención de Desastres está formado actualmente por casi 135 voluntarios con destrezas y experiencias de vida diversas. Existe un potencial para el crecimiento a medida que el equipo de Atención de Desastres Internacional busca las formas de lograr la participación de estos voluntarios en un trabajo mundial.

Mirando hacia el futuro, el programa continúa concentrándose en garantizar que los voluntarios interesados (con o sin habilidades especializadas) puedan ayudar en los proyectos de atención de desastres de Hábitat para que una cantidad mayor de familias puedan tener un techo seguro, digno y asequible.

Estos voluntarios dan lo mejor de sí cuando hay una gran necesidad. Tenemos la intención de brindarles los medios para que renazca la esperanza al construir casas y comunidades más sólidas en todo el mundo.


Giovanni Taylor-Peace es especialista en atención de desastres internacional en Hábitat para la Humanidad Internacional.