Un testimonio de amor: eventos especiales en San Julián -- Habitat for Humanity Int'l 1

Un testimonio de amor: eventos especiales en San Julián

Por Carlos Ávalos

En agosto de 2006, cuando los residentes de San Julián se despertaron, vieron extraños con cascos anaranjados que se reunían en el centro de la ciudad para comenzar la construcción de siete casas. En una zona donde las raíces católicas están arraigadas, los habitantes de la ciudad tenían interés en ver cómo 47 voluntarios de las iglesias metodista y bautista en Carolina del Norte, EE. UU., ayudarían a construir nuevas casas para las familias de la iglesia católica local.

Unos 12 meses antes del evento, el cura párroco local abrió las puertas para que Hábitat promoviera el evento a las familias que habían asistido a la misa semanal. Seiscientas personas se enteraron ese domingo por la mañana sobre la oportunidad de obtener una casa Hábitat.

Desde 1998, Hábitat para la Humanidad El Salvador ha comprendido que la promoción de proyectos de construcción especiales, como el de San Julián, no se pueden llevar a cabo sin una coordinación de las iglesias y organizaciones comunitarias locales. Durante el proyecto anual Construir por la Fe, los voluntarios de iglesias locales e internacionales se unieron a aquéllos de la parroquia local para convertirse en el cuerpo de Jesucristo en acción. Todos juntos demostraron el amor de Dios y enviaron un poderoso mensaje al mundo que los cristianos, cualesquiera sean sus doctrinas, pueden divulgar un mensaje unificado de amor.

La primera obra acelerada tuvo lugar durante la Semana Santa hace nueve años, cuando la nueva Horizons Fellowship en Apex, Carolina del Norte, y la Iglesia Bautista Altadore en Calgary, Canadá, aunaron sus esfuerzos con la Iglesia Bautista Emanuel en San Salvador y Hábitat para la Humanidad. Se construyeron cinco casas en una semana en Verapaz.

En la actualidad, Hábitat El Salvador organiza tres obras aceleradas por año, y recibe 15 equipos internacionales en promedio para sus eventos especiales. Desde el primer proyecto de la Semana Santa, 74 equipos religiosos han participado en 17 actividades de construcción; estos voluntarios representaron a 31 iglesias de Canadá y otras 18 de los Estados Unidos. Sus donaciones por una cantidad aproximada de US$450.000 han ayudado a Hábitat El Salvador a construir 225 casas y asistir a 1.125 salvadoreños.

Nosotros, en Hábitat El Salvador, hemos aprendido muchísimo de estas experiencias.
Las iglesias que intervienen en los eventos desean informarse sobre las familias propietarias por anticipado, y están contentas de establecer relaciones a largo plazo en El Salvador. Las iglesias con las cuales colaboramos han fijado metas ambiciosas para nosotros, las cuales consideramos oportunidades para poder innovar más en el desarrollo de alianzas y eventos especiales.

Es necesario planificar los eventos especiales al menos con una antelación de 12 meses. Los verdaderos anfitriones de los eventos especiales son las oficinas regionales de Hábitat, y el rol de la oficina nacional es dar información para una buena coordinación. También hemos aprendido que las familias pueden aportar mucha creatividad a los eventos, si están comprometidas con su preparación y si sus ideas se incluyen en la organización.

Promover buenas relaciones con las iglesias internacionales, filiales y escuelas que cuentan con socios salvadoreños locales ha contribuido a garantizar el éxito de estos proyectos de obra; la ventaja es que los equipos internacionales asumen compromisos a largo plazo. Hábitat El Salvador tiene ahora voluntarios experimentados que han regresado al país 10 veces en los últimos nueve años y han ampliado los proyectos anuales a una campaña de cinco años para construir 500 casas con el apoyo de las iglesias.

Nunca es demasiado tarde y nunca somos demasiado viejos para aprender a trabajar con Dios como Sus instrumentos para ayudar a las familias menos afortunadas. En El Salvador, Hábitat tiene la esperanza de construir un mundo mejor con la ayuda de sus socios.

Carlos Ávalos ha sido el coordinador de Relaciones Religiosas y Eventos Especiales para Hábitat El Salvador desde 2003. Trabajó como voluntario en proyectos de obra especiales cinco años antes de comenzar en Hábitat.