¿Cómo medimos lo que se puede contar? -- Habitat for Humanity Int'l 1

¿Cómo medimos lo que se puede contar?

Por Steven Weir

El primer objetivo del plan estratégico actual de Hábitat para la Humanidad Internacional (HFHI) es incrementar en forma exponencial la cantidad de "familias servidas". Aunque este concepto es compatible con nuestra misión de larga data de erradicar las viviendas inhabitables, representa un cambio estratégico de la forma en que "cuantificamos" nuestro progreso, comparado con ese objetivo. Se trata en parte del reconocimiento de la desbordante tarea, la complejidad cada vez mayor del trabajo en los entornos urbanos y nuestro empuje para asistir a familias de bajos ingresos. Cada vez más, el rol de Hábitat es solamente uno de los componentes del desarrollo holístico de la comunidad que demanda varias intervenciones y participantes para garantizar la sustentabilidad tanto de la familia como de la comunidad.

Alineación con la misión

Lo que no cambió y a lo que debemos aferrarnos es nuestra misión central: “Elegimos, como nuestra forma de expresar el amor de Dios, construir viviendas apropiadas y duraderas, junto con las personas que necesitan un techo, en la creencia de que un hogar seguro y asequible es un derecho humano básico y un componente fundamental de la dignidad y el bienestar a largo plazo de cada persona en la tierra”. Misión de HFH Principios, explicación del principio no. 3, Enfoque en el Techo.

La estrategia de desarrollo de Hábitat se originó hace 30 años a partir de un experimento en una pequeña comunidad de granjeros en la zona rural de Georgia, la Granja Koinonia. Luego, se la transplantó a una comunidad rural en Zaire donde produjo los mismos resultados. Los primeros años se beneficiaron con una estrategia de reproducción que se enfocó en las comunidades suburbanas y rurales monofamiliares. Las culturas agrarias en los países emergentes en todo el mundo constituyeron un terreno fértil para la fórmula simple y poderosa de Hábitat.

Sin embargo, como el apoyo de Hábitat se ha expandido a las comunidades urbanas y periféricas en más de 100 países, la variedad de regímenes de propiedad, marcos legales y complejidad contextual demandan, como corolario, una gama de estrategias refinadas de intervención para garantizar la asequibilidad y el amplio compromiso comunitario.

El huracán Katrina y el tsunami del Océano Índico cambiaron radicalmente las expectativas mundiales de los partidarios de Hábitat. ¿Cómo podemos explicar los miles de voluntarios que han ayudado a las comunidades a preparar las fundaciones para la edificación de viviendas despejando los escombros y limpiando las casas inundadas? Sabemos que las medidas de prevención y mitigación garantizarán que las familias no tengan que reedificar luego de una catástrofe. Cada año, 20.000 familias pierden su hogar a consecuencia de los incendios en Nepal; mediante un cableado apropiado y un diseño adecuado de las cocinas, se eliminarían la mayor parte de estos trabajos de reedificación.

Se necesitan nuevas unidades de medición para reflejar el cambio hacia una amplia variedad de estrategias de apoyo para las viviendas comunitarias y familiares.

Escalabilidad:
Millard Fuller, el fundador de Hábitat, a menudo desafió a las filiales a que no adoptaran una mentalidad de "lotería para la Humanidad" que proporcionara algunas casas de clase media a unas pocas familias afortunadas. Según el informe mundial del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (PNUAH) en 2003, las tendencias indican que "en los próximos 30 años, la cantidad mundial de habitantes de barriadas aumentará a casi dos mil millones, a menos que se tomen medidas concretas y decisivas”.1 Para ser compatibles con nuestra visión, debemos desafiarnos a buscar las formas de operar cada vez más a escala.

Esto significa volver a conceptualizar el rol de una filial local para lograr una mayor eficacia en el desarrollo de recursos, las finanzas y la gestión de la construcción en el nivel regional o nacional. Como resultado, es posible que debamos especializarnos en las partes específicas de la cadena de valor para viviendas asequibles que están subdesarrolladas en la actualidad y abandonar otras áreas, como préstamos a organismos asociados que ya están otorgando préstamos para micro-producción con éxito y el financiamiento alternativo en las comunidades donde trabajamos. En la región del Golfo de los Estados Unidos, Hábitat ha contado con socios como el Ejército de Salvación y Lutheran Social Services para proporcionar servicios de evaluación de solicitudes y un apoyo constante a las familias, lo que garantiza que éstas estén preparadas para solicitar un préstamo, y que continuarán siendo respaldadas mediante servicios constantes de manejo de casos. Contar con socios para compartir la carga permite a Hábitat enfocarse mejor en sus competencias centrales.

Ayudar a capacitar albañiles y carpinteros en metodologías asequibles de construcción; desarrollar medios de vida sustentables para las familias propietarias mediante la apertura de pequeños negocios que fabrican bloques de hormigón para armado y losas de hormigón donde hay productos de mala calidad en el mercado; y brindar oportunidades para la producción de materiales a las familias que desean construir su propio hogar con el tiempo, basándose en un programa "pague a medida que construye", son sólo algunas de las formas de alentar a las filiales para que aprovechen el impacto y ayuden a una mayor cantidad de familias.

Contexto urbano e intervenciones complejas:
Las primeras familias propietarias en entornos urbanos perdieron su empleo, porque Hábitat insistió en aplicar el mismo requisito de autoconstrucción, utilizado en los programas rurales. Los requisitos previos que todos los préstamos de Hábitat debían entregarse como una hipoteca descalificó a muchas familias urbanas que poseían permisos de uso, pero carecían de un título absoluto sobre la tierra sin gravámenes. Apenas se ocuparon los primeros proyectos de traslado, porque las familias eligieron permanecer en las barriadas cerca de su lugar de empleo. Todos estos son ejemplos de las lecciones aprendidas de las primeras intervenciones de Hábitat en los complejos contextos urbanos.

El alto costo de los terrenos urbanos ha impulsado una mayor densidad; la edificación para uso variado y multifamiliar; casas básicas con mejoras progresivas y por incrementos; y reparaciones y refacciones, junto con un mayor enfoque en la administración del suministro de agua y los servicios sanitarios, como una parte fundamental de la provisión de viviendas saludables apropiadas en edificaciones urbanas con una gran densidad.

Defensoría de la causa:
Quizás la estrategia de inversión con el mayor potencial para mejorar las viviendas y las vidas de muchísimas familias es abogar con éxito por cambios en los marcos reguladores y las políticas de vivienda. Los problemas del régimen de propiedad, leyes sucesorias y sobre la propiedad basándose en los sexos, regulaciones sobre la densidad urbana y el uso de la tierra y el acceso al sector financiero formal son solamente algunas de las cuestiones que las filiales de Hábitat y las organizaciones nacionales se han dedicado a modificar. Poca gente se da cuenta cómo el aumento del tamaño medio de una casa ha afectado los requisitos de seguridad contra incendio, los cuales, a su vez, han causado un impacto en el diseño de las calles circundantes, la edificación de los sitios y los costos de infraestructura. A menudo, el estricto cumplimiento de los códigos de acuerdo con los niveles requeridos para las clases media y alta impide a los asentamientos informales que crecen rápidamente participar en el proceso regulador formal; esto, a su vez, no les permite ser elegibles para el suministro de agua, servicios sanitarios, recolección de la basura, extinción de incendios y otros servicios fundamentales de la ciudad.

¿Qué se puede cuantificar?

Se ha dicho que hacemos lo que podemos cuantificar. Mientras consideramos todos los distintos tipos de intervenciones que forman parte del "trabajo" de erradicar las viviendas inhabitables, ¿qué unidades nos permiten medir nuestro impacto de forma tal que mantenga la identidad de Hábitat para la Humanidad como una organización que "construye" y reconoce estas nuevas estrategias de edificación y otras intervenciones que también son importantes?

Aunque la cantidad de “familias servidas”, como unidad de medición, es un intento de reconocer las intervenciones de construcción que se producen por incrementos, mejoran la vida de una familia y son asequibles para un grupo de interés más carenciado, en realidad no se relaciona con la construcción de nuevas casas. De acuerdo con las definiciones, estas intervenciones deben dar como resultado "una casa nueva, refaccionada o reparada”.

En consecuencia, se han hecho muchas preguntas en el área sobre cómo contaremos las numerosas intervenciones, no relacionadas con la construcción, mencionadas en este artículo, así como en otros de este ejemplar de “El Foro”, entre ellas las iniciativas de defensoría de la causa, un programa de educación legal en América Latina y el Caribe, la limpieza de casas en Nueva Orleans o la capacitación de carpinteros y albañiles.

Se está organizando un grupo de trabajo mundial, el cual analizará estas cuestiones y presentará recomendaciones para su aprobación por la Junta de Directores de Hábitat para la Humanidad Internacional (HFHI). El grupo de trabajo está encargado de:
1. Aclarar las definiciones para las intervenciones relacionadas con la construcción y otros programas.
2. Formular normas de calidad para los distintos tipos de intervenciones para la construcción.
3. Revisar y establecer lineamientos para la preparación de informes sobre números acumulativos.

La meta será terminar el trabajo y ponerlo en práctica a fines de junio de 2008 para el año fiscal 2009.

Resumen

El éxito de los primeros treinta años de Hábitat ha creado tanto la oportunidad como la responsabilidad de asumir un rol de liderazgo mundial en la formación de comunidades sustentables. Hábitat continuará enfrentando el desafío de demostrar el amor y las enseñanzas de Jesucristo construyendo viviendas asequibles, dignas y simples mediante la participación de toda la comunidad, como una estrategia básica para erradicar las casas infrahumanas. Sí, contextualizaremos cómo se expresa esto en las comunidades de todo el mundo; participaremos en debates de políticas públicas y defensoría de la causa; e investigaremos y formularemos mejores prácticas por medio de nuestras alianzas con otros socios dedicados a la misma misión, aunque conservaremos nuestra legitimidad por medio de la edificación continua.

Cada familia atendida, cuantificada por Hábitat, será el resultado de las mejores condiciones de vivienda para esa familia. Permítanos garantizar también, por la forma en que trabajamos, que se podrá "contar" con cada familia atendida para que aporte un cambio transformativo en nuestras comunidades.

Steven Weir es Vicepresidente de la División de Apoyo y Desarrollo de Programas Mundiales y Vicepresidente de Área suplente de los programas de HFHI en Asia/Pacífico.


1 Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (PNUAH): The Challenge of Slums [El desafío de las barriadas], Informe mundial sobre los asentamientos humanos de 2003, Earthsca Publications Ltd, London and Sterling, VA ., 2003, p. xxv.