Las consecuencias bíblicas de cobrar intereses -- Habitat for Humanity Int'l 1

Las consecuencias bíblicas de cobrar intereses

Por Paul Hamalian

¿Qué dice la Biblia con respecto a los intereses?

"Cuando prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura". (Éxodo 22:25) Desde siempre, Hábitat para la Humanidad ha utilizado este versículo como una base para no cobrar intereses.

Primero, es importante comprender contextualmente el significado de la palabra "intereses". En el antiguo Cercano Oriente, era usual cobrar intereses muy altos o "usura". La palabra "interest" en inglés, usada en Éxodo 22:25, es traducida de la forma nominal de la palabra hebrea neh’-shek, la cual procede de la raíz nsk, que significa "morder", lo cual crea una vívida imagen de la despiadada naturaleza del préstamo de dinero en ese momento.

Otra traducción de la misma palabra usada por muchos académicos para capturar más precisamente su significado central es “usura” [la utilizada en el texto en español]. Por lo tanto, podemos sacar la conclusión de que interés en estos contextos se refiere al concepto de la usura o intereses abusivos.

En segundo lugar, las leyes que prohíben los intereses se dictaron a la nación de Israel por medio de Moisés, dentro del contexto de su exclusiva relación con Dios. Más de mil años más tarde, Jesucristo inició un nuevo pacto entre Dios y todas las personas que reconocen a su hijo, Jesucristo. Nosotros, los seguidores de Jesucristo en la actualidad, participamos en este nuevo pacto. No estamos obligados a seguir todas las leyes culturales del viejo acuerdo con la nación de Israel. Por ejemplo, la ley contra los intereses se encuentra en una lista de otras leyes culturales que los cristianos no observan ya, como “A la hechicera no dejarás que viva” (Éxodo 22:18), o “El que ofreciere sacrificio a dioses, excepto solamente a Jehová, será muerto” (Éxodo 22:20). Basándonos en la comprensión bíblica común del nuevo pacto establecido por Jesucristo, podemos concluir que estos pasajes del Viejo Testamento no prohíben a las organizaciones cristianas cobrar intereses.

En vez de descartar la prohibición del cobro de intereses porque sólo corresponde al antiguo Israel, Hábitat debe seguir el ejemplo de Jesucristo tratando de demostrar el verdadero espíritu de estas leyes. Su precedente proviene de las enseñanzas de Jesús en el Sermón del Monte (Mateo 5-7), cuando Jesucristo dice: "No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir" y continúa interpretando el pleno significado de varias de las leyes del Viejo Testamento. Lamentablemente, no tenemos ninguna enseñanza directa de Jesús con respecto al cobro de intereses. En el caso de las leyes que prohíben el cobro de intereses (usura), propongo que el espíritu de esas leyes es "no cobrar intereses excesivos cuando se presta dinero a los pobres”.

Podemos concluir que Hábitat puede cobrar intereses a los pobres, pero debe evitar que sean excesivos. Sin embargo, hay una enseñanza aún más profunda de Jesucristo que no es prohibitiva, sino proactiva. Jesús enseña a sus discípulos a "amar a su prójimo como a sí mismos". El amor en este pasaje se traduce de la palabra griega agape, la cual significa amor incondicional. Las personas que reciben amor incondicional son aquellas que encontramos por el camino de la vida, aún nuestros enemigos. Hábitat se esfuerza por poner el amor incondicional en acción facilitando el acceso a los préstamos para la vivienda.

El amor nos impulsa como líderes en el movimiento Hábitat para encontrar la forma más eficaz y justa de facilitar el financiamiento a los millones de personas que no tienen acceso a créditos para la vivienda ("sin servicios bancarios"). Facilitar el acceso a este crédito está en el centro de nuestras raíces. Es la enseñanza principal de Clarence Jordan, el académico bíblico y padre espiritual de Hábitat para la Humanidad, cuando él abogaba que "lo que los pobres necesitan es capital, no caridad”.

Paul Hamalian es el Director de Finanzas Mundiales en Hábitat para la Humanidad.