El microfinanciamiento y Hábitat para la Humanidad (HFH) -- Habitat for Humanity Int'l 1

El microfinanciamiento y Hábitat para la Humanidad (HFH)

Por Jonathan Reckford

Ahora que lanzamos un nuevo año de valioso trabajo, tenemos mucho que celebrar y mucho por lo cual sentirnos agradecidos.

La misión de Hábitat se está revelando rápidamente en los corazones y las mentes de toda la gente en todas partes, a medida que creamos nuevas oportunidades para asistir a más familias.

En octubre de 2006, viajé a la India para participar en el 3er. Proyecto de Trabajo Jimmy Carter (JCWP) anual. Me marché una semana después, inspirado y alentado no sólo por la compasión y consagración observadas en toda la obra en construcción JCWP, sino también por el compromiso de aprovechar el trabajo ya iniciado en India, en particular para lanzar una iniciativa mucho más grande en la campaña indiaBUILDS, la cual se propone asistir a 250.000 personas antes del año 2010.

Este tipo de aumento exponencial en la cantidad de familias asistidas constituye exactamente lo que debemos realizar en todo el mundo.

El microfinanciamiento es una forma de hacerlo, y es lo que evaluaremos en detalle en esta edición de "El Foro". Armoniza apropiadamente con la misión de Hábitat porque es compatible con nuestra percepción que las familias pobres son parte de la solución, en vez de un problema por resolver.

Wilna es un perfecto ejemplo de ello. Los miércoles y sábados, Wilna camina siete horas desde su casa en Haití para vender maíz cerca de la frontera con la República Dominicana. Ella es una timachann, o vendedora de mercado, que vende arroz, azúcar, salame y tamarin, una fruta usada para producir vino y malta.

Aunque sus ingresos son regulares, aún son demasiado escasos para costear las mejoras que convertirían a su hogar en un lugar más sólido y digno. Su esposo explicó que con los ingresos mensuales, "nos hubiera resultado imposible contratar un préstamo con un plazo de cancelación apropiado”.

Entonces, hace tres años, Wilna contrató su primer préstamo con Fonkoze, una institución de microcréditos que opera en Haití. Hábitat para la Humanidad Internacional inició una relación con Fonzoke en 2004 proveyendo los fondos iniciales para un servicio de préstamos para mejoras del hogar. Continuamos evaluando y fortaleciendo esa relación a la fecha.

Después de media docena de préstamos pequeños para otros fines, Wilna sacó un crédito kredi kay, que es el préstamo de microfinanciamiento para viviendas de Fonkoze, el cual le permitió a Wilna y su familia reconstruir su casa con un nuevo techo sólido y resistente.

Ahora están cancelando el préstamo a 18 meses con una cuota asequible de US$15,50 por mes.

Su esposo afirma que el programa de préstamos ofrece "una gran ventaja a las personas con recursos similares".

Clarence Jordan, el fundador de Koinonia Farm, donde se originó Hábitat para la Humanidad, declaró una vez que las familias pobres no necesitan caridad sino capital, y que no necesitan encargados de casos sino compañeros de trabajo.

Con la misma intención, Muhammad Yunus de Bangladesh fundó el Banco Grameen en 1976 y, por medio de microcréditos, ha prestado miles de millones de dólares a familias indigentes en todo el mundo y les ha provisto el capital necesario para salir de la pobreza. Poco después de ser galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 2006, junto con el Banco Grameen, el Profesor Yunus declaró: “Las personas pueden cambiar sus propias vidas, siempre que tengan la clase correcta de apoyo institucional. [Las familias pobres] no quieren caridad porque ésta no soluciona la pobreza”.

Este enfoque de proyectos conjuntos y autoayuda está vinculado con el centro mismo del modelo de Hábitat para la Humanidad, y los microcréditos son su importante complemento. Las familias muy indigentes no pueden costear toda una casa; pero, al igual que Wilna, quizás puedan contratar un micropréstamo que les permita estabilizar su techo, o agregar un piso de hormigón o una letrina. No quieren simplemente una limosna, sino más bien ser parte de la solución, trabajar con nosotros y otras personas para lograr su meta.

El microfinanciamiento potencia a las familias a ayudarse a sí mismas. Podemos usarlo y trabajar con aquellos que lo otorgan para aportar una transformación duradera a las comunidades en todo el mundo. Podemos facilitar el acceso y las oportunidades para las familias y, lo que es muy importante, podemos trabajar con ellas, tomados de la mano, para crear un nuevo día y encontrar una solución compartida al flagelo de la pobreza en nuestro planeta.

Jonathan Reckford, Director Ejecutivo, de Hábitat para la Humanidad Internacional