Hábitat para la Humanidad y el derecho a una vivienda -- Habitat for Humanity Int'l 1

Hábitat para la Humanidad y el derecho a una vivienda

Por Steven Weir

“Solía ser un hombre sin un domicilio fijo. Cuando presencié los abusos y la corrupción en la escuela donde enseñaba, no me atreví a hablar por temor a que me transfirieran a un lugar remoto del país donde no podría ocuparme de mi familia. Con esta casa, mi familia y yo tenemos un domicilio fijo. Nunca tendremos miedo otra vez de expresar nuestras opiniones.

En 1823, la familia de mis antepasados fue desplazada a la fuerza del sur de la India a Sri Lanka para trabajar como peones en las plantaciones de té. Después de ahorrar por generaciones, mi abuelo compró este pequeño terreno (de unos 5m x 10m), pero nuestra familia no tenía dinero para construir una casa y superar las condiciones de vida infrahumanas de las viviendas de la compañía. Siendo maestro, debería ser elegible para un préstamo del gobierno, pero como provengo de una casta inferior, nunca se procesó mi solicitud. El banco, nuestro templo local, el distrito escolar y el gobierno nos negaron su ayuda; no teníamos a quién recurrir. La ayuda de Hábitat para la Humanidad Hatton ha cambiado la vida de mi familia para siempre. Ahora somos una familia que tiene un domicilio permanente; yo nunca tendré miedo otra vez de expresar mis opiniones”. – El Sr. S. Durairaj en la inauguración de la nueva casa de su familia en abril de 1995.


La vivienda como el fundamento para el desarrollo de los derechos humanos

Un desarrollo comunitario para la transformación es esencial para un desarrollo de gran alcance de los derechos humanos, y una vivienda segura es el pilar de la participación de una familia en ese proceso. El Folleto Informativo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Derecho a una Vivienda Adecuada explica la relación y la escala de la necesidad de esta manera: “Una vivienda adecuada es considerada en todo el mundo como una de las necesidades más esenciales de un ser humano” [se resaltó esta frase en cursiva]. La Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) designó a la vivienda como una parte integral del derecho a un nivel apropiado de vida.

Un folleto informativo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACDH) agrega que, desde la Declaración de 1948 original, “por lo menos 12 textos distintos adoptados y proclamados por la ONU reconocen explícitamente el derecho a una vivienda adecuada. Lo que es interesante, es que Estados Unidos ratificó solamente uno de estos tratados: la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial”. 1

La vivienda como un imperativo moral y la respuesta de Hábitat para la Humanidad

En 1996, durante la II Conferencia del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (UN Habitat), los dirigentes de 171 naciones se reunieron en Estambul para ratificar y repasar el progreso alcanzado respecto del derecho a una vivienda. El fundador de Hábitat para la Humanidad, Millard Fuller, ha expresado en muchas ocasiones que la organización concuerda con el llamado a la acción de la ONU: “Hábitat para la Humanidad cree que es inaceptable desde un punto de vista político, social, moral y religioso que la gente habite en viviendas infrahumanas”.2 Cuando participó como orador en una sesión plenaria, Fuller confirmó la preocupación mundial por la vivienda y ofreció una forma de solucionarla: "La tarea que enfrentamos, es decir, garantizar una vivienda adecuada y comunidades sustentables y habitables que enriquezcan y mejoren la calidad de vida, en vez de degradarla y destruirla, es de enormes proporciones como para dejar a cualquier posible aliado de brazos cruzados sin intervenir. Se debe alentar a cada posible aliado, cualquiera sea el reino o el gobierno o lo que fuera, a contribuir tanto como pueda a aliviar el sufrimiento de nuestro prójimo, el cual se consume en condiciones de vida miserables. No podemos darnos el lujo de dejar a cualquier persona al margen de nuestra noble lucha para brindar una vivienda adecuada a todos”. 3

Resulta evidente de las declaraciones de Fuller que aunque el derecho legal a una vivienda adecuada puede ser reconocido mundialmente, nuestras obligaciones personales y corporativas son más amplias. Lo que se necesita es la voluntad política o, en términos más amplios, un contrato social para eliminar las condiciones de vida infrahumanas en cada una de nuestras comunidades.

Según la experiencia de Hábitat para la Humanidad, lograr que los ciudadanos tengan una participación comunitaria directa en aquellas áreas que se consideran limitadamente como problemas de derechos económicos, sociales y culturales, ha dado como resultado una mayor concienciación y mejora en las normas de la comunidad en el ámbito de los derechos civiles y políticos. Al igual que muchas organizaciones internacionales de asistencia humanitaria, el enfoque de Hábitat en un desarrollo de transformación, holístico y amplio conduce a una mejora generalizada y holística de los derechos humanos.

Granja Koinonia: la precursora de la estrategia de participación comunitaria holística de Hábitat

En 1942, veinte años antes del movimiento de derechos civiles, Clarence Jordan y Martin England iniciaron una granja experimental en la zona rural de Georgia. “Ésta tenía dos fines: crear una comunidad que incluyera a todas las razas, en la cual (1) los cristianos vivirían obedeciendo completamente las enseñanzas de Jesús, (2) en una forma que ayudara a los granjeros, en particular a los pobres”.4

Durante la década de los cincuenta, se excomulgó a Jordan de la iglesia bautista, y los miembros del KKK (Ku Klux Klan) trataron de expulsarlo del condado. Se boicoteó la Granja Koinonia, se detonaron bombas y las balas agujerearon sus casas; se revocó el seguro y los comerciantes temían hacer negocios con los ocupantes. En 1968, cuando había dudas sobre la supervivencia, Clarence Jordan se asoció a un empresario, Millard Fuller, y comenzó un nuevo programa llamado Koinonia Partners, mediante el cual se empezó a prestar servicios tales como asistencia jurídica, consejería, familias sustitutas y visitas a prisioneros, así como un "Fondo para la Humanidad". 5

La visión radical de la Granja Koinonia de una comunidad integrada racialmente es anterior al movimiento de derechos civiles y es un antecedente evidente de la estrategia de participación comunitaria holística de Hábitat como la clave para un cambio de transformación. Este principio fundamental continúa dando forma al marco normativo de intervención, así como el enfoque de Hábitat hacia los problemas de los derechos humanos.

Mejoras de los derechos humanos

Se pueden hacer varias observaciones interesantes sobre las mejoras de los derechos humanos a partir de la historia del Sr. Durairaj. Lo que es interesante, es que estas observaciones rara vez son comprendidas o expresadas en el lenguaje de los derechos humanos, en parte porque ni la motivación ni las experiencias se originan de asuntos de derechos humanos.

  • El comité local de voluntarios de Hábitat, motivado por sus obligaciones basadas en la fe en vez de los derechos humanos, inicia una serie de mejoras comunitarias ayudando a una sola familia.
  • Una mejora de la vivienda da como resultado una mejora de la situación socio-económica del Sr. Durairaj en la comunidad. Se supera la discriminación cultural cuando los vecinos de una casta y origen étnico distintos se ofrecen como voluntarios para ayudar al Sr. Durairaj con su propia mano de obra. La asistencia posterior prestada por el Sr. Durairaj a su prójimo demuestra además la eliminación de las diferencias culturales. Se producen mejoras civiles y políticas cuando el Sr. Durairaj que estaba marginado anteriormente organiza ahora una pequeña comunidad de minorías y negocia con éxito los permisos municipales para su proyecto de edificación.
  • Mediante una metodología de compromiso participativo, las mejoras se producen en las áreas de los derechos humanos socio-económicos, culturales, civiles y políticos.
  • La transformación personal del Sr. Durairaj, y la participación individual de otras personas en la mejora de sus condiciones de vida, no sólo da como resultado un desarrollo comunitario holístico, sino también la motivación de la comunidad transformada. Con frecuencia, el compromiso personal es la motivación más importante para un cambio continuo.

Aunque la mejora del bienestar físico y la seguridad del Sr. Durairaj es ciertamente significativa, este nivel de transformación personal no se ve en general en las vidas de los residentes de los planes de viviendas entregadas por el gobierno, cuyos derechos humanos mejoran del mismo modo por medio de mejores condiciones de vida. La mejora de la vivienda por sí sola en general no es suficiente para sostener el continuo desarrollo que es necesario en una comunidad para cambiar sus derechos humanos. La plétora de programas fallidos del gobierno de viviendas masivas y reubicación demuestran la transformación exclusiva que el Sr. Durairaj experimentó.

Quizás lo que nos hace reflexionar más aún es la eficacia de una metodología que combina el compromiso personal con la motivación inspirada por la fe y parece dar como resultado una transformación que trasciende la mejora teórica de los derechos humanos.

Conclusión

Hábitat para la Humanidad apoya los intereses de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos con respecto a una vivienda adecuada y digna para los pobres, pero cree que un enfoque basado en los derechos no es eficaz por sí solo. Hábitat cree que es inaceptable desde un punto de vista político, social, moral y religioso que las personas habiten viviendas infrahumanas. Sólo se puede forjar una visión común que sea lo suficientemente inclusiva para eliminar las condiciones de vida infrahumanas por medio del compromiso constructivo de todos los miembros de la amplia comunidad. Luego se debe transformar esta visión en una acción concreta.

La vivienda como intervención en solo sector que usa una metodología participativa puede actuar como catalizador para lograr derechos humanos más amplios mediante su rol al iniciar y promover un desarrollo comunitario holístico y de la sociedad civil. Este enfoque debe ser holístico por naturaleza para que genere una transformación.

Un desarrollo de transformación es fundamental para revertir la dinámica de poder que permite una continua violación de los derechos humanos. Esta transformación es un viaje que debe incluir tanto a los pobres como a los otros desde el punto de vista económico, así como al personal de los organismos gubernamentales y desarrollo que intervienen. Debe incluir cambios importantes, sociales y espirituales para poder alcanzar una dignidad personal plena y desarrollar la sociedad civil. Es necesario modificar los paradigmas comunitarios y personales.

Nosotros nos sentimos esperanzados y alentados cada vez que escuchamos la historia de un Sr. Durairaj, quien no sólo cambió su vida, sino que también está transformando su comunidad. Para terminar con éxito la violación de los derechos humanos, debemos comenzar por el Sr. Durairaj y sus vecinos, una familia y una comunidad por vez.

Steven Weir ha trabajado con Hábitat para la Humanidad por 14 años, y en la actualidad se desempeña como Vicepresidente de la División de Asistencia y Desarrollo de Programas Mundiales. Él y su familia se mudaron a Sri Lanka en 1993, cuando fungió como Socio Internacional por dos años. De 1995 a 2007, trabajó como vicepresidente de los programas de HFH en Asia y el Pacífico. Antes de esa fecha, fue uno de los directores fundadores y voluntario activo en HFH East Bay en Oakland, California, EUA.

Weir trabajó como arquitecto por 16 años antes de empezar en HFH en 1993. Weir ha publicado y expuesto sobre varios documentos de investigación en viviendas precarias y problemas del desarrollo.


1 Fuller, Millard “More than Houses”, Word Publishing, Nashville, Tennessee, p. 285
2 Ibid., xi
3 Ibid., 287
4 Henlee H. Barnette, Clarence Jordan, “Turning Dreams into Deeds”, vii-viii
5 Ibid.

Bibliografía

Barnette, Henlee H., Jordan, Clarence, Turning Dreams into Deeds (Macon, GA: Smyth & Helwys Publishing Inc., 1992)
Carens, Joseph, documento sobre Fiyi
Chambers, Robert, Whose Reality Counts? Intermediate Technology Publications 104 Gobierno de la India, informe de evaluación DEC, Shelter and the use of contractors (Techo y el uso de los contratistas), 2001
Fuller, Millard, More than Houses (Nashville, TN: Word Publishing, 2000)
Fuller, Millard, Bokotola (Piscataway, NJ: Association Press, New Century Publishers Inc., 1977)
Hiebert, Paul, The Flaw of the Excluded Middle (1982) Missiology 10:1 Página web sobre los Derechos Humanos en el Desarrollo (http\\www.unhchr.ch/development/right-01.html)
Lee, Dallas, The Cotton Patch Evidence (New York: Harper & Row, 1971)
Meyers, Bryant, Walking with the Poor: Principles and Practices of Transformational Development (Maryknoll, NY: Orbis Books, 1999)
Newbigin, Leslie, Foolishness to the Greeks: The Gospel and Western Culture (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1986)
Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACDH), Folleto informativo No. 21, Los derechos humanos a una vivienda adecuada (http://www.unhchr.ch) Estudio preliminar de impacto comunitario (Draft Community Impact Study), proyecto MTTH auspiciado por USAID en Nepal y Sri Lanka, 2002 Naciones Unidas, Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) Artículo 25.1 (http:/www.unhchr.ch)

Un cambio para la transformación

La transformación ocurre en un sistema imperfecto, el cual a veces se ve complicado por los conflictos culturales que exigen un compromiso mientras las organizaciones no gubernamentales internacionales (ONGI) tratan de implementar su filosofía y visión centrales. En “Ethics in Action, The Ethical Challenges of International Human Rights NGOs”, Steven Weir escribió un capítulo, “Transformation as the Key to Human Rights”1 (la Transformación como un elemento clave para los derechos humanos), en el cual describe varios de esos conflictos enfrentados por Hábitat, así como los compromisos, fracasos y estrategias a largo plazo que se adoptaron finalmente. Estos se agrupan ampliamente como:

  • Discriminación y favoritismo en la elección del propietario de la vivienda: las mejoras de los derechos humanos aún es una visión, no una realidad.
  • Derecho al desarrollo y las normas de gobernabilidad cultural: las mejoras de los derechos humanos son controvertidas entre sí; se debe elegir una.
  • Los medios, donantes y derechos humanos en catástrofes complejas: mejora de los derechos humanos: hecha para la TV.
  • Violaciones afines de los derechos humanos: mejoras de los derechos humanos - la visión limitada

1 Cambridge University Press 2007; Chapter 3