El trabajo con las mujeres en África -- Habitat for Humanity Int'l 1

El trabajo con las mujeres en África

Por Jeanette Clark

 


Miriam Dube, de 62 años, es la tutora legal de cinco huérfanos. Ella y los niños vivían en una casa precaria de adobe, que fue infestada por mosquitos y termitas. Con el tiempo, la casa colapsó por las lluvias. Pero en 2009, Hábitat ayudó a Dube en la construcción de una nueva vivienda, que es saludable para los niños.

   


En África, la pobreza tiene un rostro femenino. Obiageli Ezekwesili, Vicepresidente del Banco Mundial para la región de África, hizo ese comentario el año pasado durante un debate sobre cómo la crisis económica global y actual afecta a las mujeres.

En todo el mundo, los ingresos individuales de las mujeres se están reduciendo y los presupuestos familiares que administran han reducido considerablemente debido a un crecimiento económico más lento.

En respuesta a esta crisis, Hábitat para la Humanidad África y el Oriente Medio (Á/OM) formula todos sus programas para que causen un impacto directo o indirecto en las mujeres, que les permita escapar de las consecuencias más trágicas de la pobreza y que las potencie para que puedan ejercer el control de su realidad económica.

Una protección legislativa inapropiada

El ciclo de la pobreza puede ser interminable para las mujeres y sus hijos cuando tienen pocos recursos u oportunidades para el progreso económico. Lamentablemente, en muchos países de África y el Oriente Medio, las barreras culturales y legislativas a los derechos de tenencia segura y titularidad de una vivienda agravan el problema.

Beauty Shibulwani, una viuda del Complejo Chazanga en Zambia, se conmueve cada vez que habla de su situación. Cuando su esposo fue asesinado en 1999, no pudo pasar mucho tiempo llorando su pérdida, porque enfrentaba la posibilidad inmediata de perder su vivienda y ser obligada a casarse con alguien que ella no quería.

En Zambia, al igual que en muchos otros países de la región, las mujeres no tienen derecho a la propiedad. La familia del difunto esposo de Shibulwani creía que ella no tenía derecho a su vivienda y la reclamaron como propia. Además se esperaba que ella se casara con el hermano de su difunto marido, pero se negó.

Después de un litigio de seis años, durante el cual vivió con una amiga, a Shibulwani solo le quedó una compensación suficiente para comprar un terreno. Vivió en una carpa, en este terreno, durante cuatro años, soportando la lluvia, los insectos y el frío, y por último perdió a uno de sus hijos debido al entorno de vida insalubre.

En 2009, Shibulwani se mudó a su nueva casa, hecho en alianza con Hábitat para la Humanidad. Aunque este es un final feliz, muchas otras mujeres en la región todavía enfrentan la realidad del despojo de su vivienda y una protección inapropiada.

Cómo comprender los derechos de las mujeres

“Los derechos a la propiedad y los derechos de las mujeres están interrelacionados estrechamente", declara Carl Queiros, Director de Programas en la oficina de área de Á/OM de Hábitat para la Humanidad Internacional.

Tradicionalmente, el derecho consuetudinario en muchos países facilitaba a las mujeres el acceso, si no el derecho, a la tierra a través de su relación con un pariente de sexo masculino. Debido a la presión ejercida por la extrema pobreza y las estructuras familiares tradicionales en decadencia, las costumbres que una vez ayudaron a proteger el acceso de las mujeres a la tenencia segura y la vivienda adecuada se han debilitado.

Además, sin un régimen de tenencia segura, las mujeres tienen aún menos opciones económicas a su disposición, y es más probable que enfrenten la falta de vivienda, la pobreza y la violencia.

En muchos países de la región de Á/OM, Hábitat para la Humanidad insiste en que la esposa sea la co-firmante de un préstamo hipotecario. “Esto contribuye al reconocimiento legal y social de que la esposa es copropietaria de la vivienda”, explica Queiros.

Además Hábitat para la Humanidad imparte una capacitación especialmente elaborada para las mujeres, con el propósito de que se informen sobre sus derechos hereditarios y de propiedad. Se brindan oportunidades para que las mujeres escriban sus testamentos para garantizar que su vivienda continúe perteneciendo a su familia si ellas fallecieran.

Entre julio y diciembre de 2009, Hábitat para la Humanidad Lesoto brindó directamente a 25.376 personas de la ciudad una información sumamente valiosa sobre los derechos hereditarios. A través de este proyecto, se redactaron 76 documentos jurídicos (59 testamentos y 17 actas de matrimonio civil), todos los cuales constituyen nuevas medidas de protección para las mujeres y los niños que ellas cuidan contra el apoderamiento de la vivienda si sus esposos fallecieran.

El proyecto de derechos hereditarios y promoción, defensa e incidencia (PDI) de Hábitat para la Humanidad Lesoto se lanzó después que el gobierno sancionara la Ley sobre la Capacidad Jurídica de las Personas Casadas de 2006, la que finalmente otorgó a las mujeres casadas el derecho a poseer formalmente una propiedad.

“Había una gran diferencia entre la legislación y el derecho consuetudinario con respecto a la propiedad de la tierra y la herencia, y muchas comunidades desconocían estas diferencias”, declara Shadrack Mutembi, Directora Nacional de Hábitat para la Humanidad Lesoto.


Sin embargo, desde que se sancionó la ley de 2006, una cantidad mucho mayor de viudas prevalecen en casos de sucesiones, según Mutembi.

En la región de Á/OM, el programa para Huérfanos y Niños Vulnerables es otro ejemplo de cómo los proyectos se diseñan específicamente para mejorar las vidas de las mujeres. Uno de los objetivos del programa, ejecutado a través de Opportunity International (Oportunidad Internacional) en Mozambique, Lesoto y Uganda, es ampliar el acceso al microfinanciamiento para incrementar los ingresos de los proveedores de cuidados con el fin de asistir a los huérfanos y niños vulnerables. La mayoría de estos proveedores son mujeres.

En el año fiscal pasado, por ejemplo, se otorgaron nuevos préstamos de microfinanciamiento a 6.876 proveedores de cuidados, el 66% de los cuales fueron mujeres.

Cómo aumentar las opciones para un sustento

De acuerdo con la ONU-Hábitat, la capacidad económica de las mujeres está relacionada con su acceso a los servicios básicos y la seguridad de la tenencia de la tierra. Una tenencia segura y un hogar brindan a las mujeres una base sobre la cual pueden operar un negocio. A menudo, los préstamos para viviendas en la región Á/OM se utilizan para ampliar o reformar propiedades de forma tal que incluyan un cuarto o un espacio que pueda funcionar como una oficina o que se pueda usar para una actividad económica que genere ingresos, como por ejemplo, coser o hacer artesanías.

Hay una teoría comúnmente aceptada la cual se basa en que las mujeres deben ser el enfoque principal para los préstamos de microfinanciamiento. Lo anterior se debe a que el estatus de una mujer en un hogar está vinculado con cuán bien ella puede ejercer control sobre los recursos disponibles. A través del microfinanciamiento, una mayor capacidad para aprovechar los recursos financieros en forma independiente mejora el control y, por lo tanto, la influencia que una mujer ejerce en los procesos de toma de decisiones del hogar. Además existe la percepción de que las mujeres son mejores que los hombres a la hora de tomar dinero prestado, porque la tasa de cancelación oportuna es más alta.

Para Beauty Shibulwani, una tenencia segura de la tierra significa un futuro más seguro. Una mujer, en vez de preocuparse acerca de dónde su familia pasará la noche, puede utilizar su vivienda como un recurso que se puede aprovechar para acceder a otros capitales.

Las historias de éxito como ésta demuestran el impacto de los programas que están destinados específicamente a las mujeres, y que cruzan las barreras tanto culturales como políticas para transformar vidas.

Jeanette Clark es la Coordinadora de Comunicaciones de la oficina de área de África y el Oriente Medio. Recién llegada a Hábitat para la Humanidad Internacional, Jeanette trabajó en los medios como redactora de noticias en un periódico nacional antes de pasar al sector de las organizaciones no gubernamentales. Originaria de Namibia, ha vivido y trabajado en Sudáfrica en los últimos 12 años.


Fuentes:

ONU-HÁBITAT
Página electrónica del Banco Mundial
Quisumbing, A.R. (redactor). “Household Decisions, Gender and Development” (Washington: International Food Policy).
Rao, P.K. “Sustainable Development: Economics and Policy” (Princeton: Nueva Jersey).
Tisdel, Clem. “Poverty and Economically-Deprived Women and Children: Theories, Emerging Policy Issues and Development” (International Journal of Social Economics).