De una planificación estratégica a un pensamiento estratégico: el modelado de nuevos procesos en América Latina y el Caribe -- Habitat for Humanity Int'l 1

De una planificación estratégica a un pensamiento estratégico: el modelado de nuevos procesos en América Latina y el Caribe

Por Rosa Cheng Lo

El plan estratégico de Hábitat para la Humanidad Internacional (HFHI) para el 2007-2011 está lleno de nuevas oportunidades y nuevos desafíos para desarrollar nuestro trabajo en áreas que no se han examinado completamente en el pasado. Mediante el proceso de definición de su dirección estratégica, Hábitat para Humanidad, como organización mundial, ha enfrentado el desafío de seleccionar, entre una amplia variedad de posibilidades existentes, las estrategias que se alinean con la visión quinquenal de la organización: “Al incentivar a la gente, así como al movilizar capital corporativo y financiero, HFHI demostrará el amor y las enseñanzas de Jesucristo porque actuará como un compañero y catalizador para que todo el mundo tenga acceso a una vivienda digna, segura y asequible”.

El éxito de Hábitat para la Humanidad (HFH) la ha colocado entre las organizaciones no gubernamentales más reconocidas del mundo que incentivan a las personas y movilizan recursos para proveer viviendas a grupos familiares de bajos ingresos. Desde comienzos de la organización, la dinámica contextual y las demandas de los participantes sociales han cambiado. Por ello, cuando comenzamos esta nueva fase de crecimiento de la organización, es importante reconsiderar la función que HFH querrá desempeñar en el nuevo ámbito político, económico, social y cultural.

Para HFH de América Latina y el Caribe, el nuevo plan estratégico representa una oportunidad invalorable de posicionarnos en este nuevo ámbito, lo cual requerirá una respuesta más eficaz, efectiva y sustentable de parte de la organización cuando se enfrente con el grave problema de la vivienda que afecta a unos 220 millones de latinoamericanos que viven en la indigencia.

Teniendo esto en mente, en octubre de 2005, la oficina del área de América Latina/el Caribe comenzó un intenso proceso para reconsiderar su rol y sus estrategias para que el nuevo plan estratégico fuera factible. El proceso demandó una reevaluación del problema de la vivienda en la región, además de la reconsideración de la función que la oficina del área debe desempeñar para poner en práctica eficazmente el plan estratégico.

Sería imposible adoptar este nuevo plan estratégico internacional sin tomar en cuenta los rasgos singulares del problema de la vivienda en América Latina y el Caribe, los cuales están vinculados directamente con el fenómeno de la pobreza.

Nuestro continente se caracteriza por la tremenda desigualdad en la distribución de la riqueza en el mundo. Por ejemplo, el 10% más rico de la población recibe el 48% de los ingresos mientras que el 10% más pobre de la población sólo recibe el 1,6%. Esta brecha en los niveles de ingresos también se traduce en un acceso desigual a los bienes y servicios, como viviendas, propiedades, agua limpia, servicios sanitarios y educación, entre otras cosas.

Además, el lento crecimiento económico de la región en los últimos años, las altas tasas de desempleo y una creciente concentración de la población en las ciudades (casi ocho de cada diez latinoamericanos viven en áreas urbanas) han conducido a un empeoramiento de la pobreza en las ciudades, las cuales no pueden proveer servicios para satisfacer las necesidades de esta población.

Más de 50 millones de personas viven con menos de US$1 por día, 60 millones no tienen acceso a agua limpia y 137 millones no tienen acceso a servicios sanitarios, y uno de cada tres habitantes de las ciudades viven en una barriada. Esta situación, junto con una tendencia hacia una reducción de las inversiones de los gobiernos locales, y las políticas de titularidad de tierras y los sistemas de crédito para las viviendas que no favorecen a los pobres, nos presentan muchos desafíos.

Además de analizar esta realidad, HFH de América Latina/el Caribe ha tomado conciencia de la urgente necesidad de reenfocar su trabajo en aquellas áreas en las cuales es posible proveer soluciones integrales de vivienda a la mayor cantidad posible de personas y, al mismo tiempo, transformar los sistemas que impiden u obstaculizan el acceso a una vivienda digna y asequible.

Entre las iniciativas propuestas por el plan estratégico internacional, hemos decidido enfocar nuestras acciones en tres áreas programáticas:

  • Brindar soluciones de vivienda por medio de alianzas con las oficinas nacionales de HFH y otros participantes sociales, capaces de hacer que nuestras inversiones sean más eficaces, efectivas y sustentables, como los gobiernos, el sector privado y otras organizaciones civiles. Creemos que es fundamental reenfocar nuestros esfuerzos para alcanzar a las personas más indigentes, en particular aquellos que viven en áreas urbanas, así como aumentar nuestra capacidad de aprovechar los subsidios estatales, las alianzas con las iniciativas ya existentes para explotar las tierras, la construcción, el financiamiento de viviendas y la mejora de la infraestructura, entre otros temas. El eslogan ‘lograr más con menos recursos’, el cual implica examinar nuevas tecnologías, formular nuevas metodologías y ser innovadores en la forma en que trabajamos con las familias propietarias y con aquellos que se quieren unir a la causa.
  • Diversificar y desarrollar la cartera de créditos para que el Fondo para la humanidad sea sustentable y poder financiar aún más soluciones de viviendas en cada país.
  • Ejercer una influencia sobre las políticas públicas que impiden u obstaculizan el acceso a una vivienda digna para los sectores más pobres de la sociedad. lo cual incluye fortalecer nuestros programas actuales para que, además de satisfacer las necesidades concretas de viviendas de la población de interés, también podamos contribuir a la transformación de los sistemas de vivienda, ya sea en la forma en que son formulados, implementados o supervisados, o evaluándolos.

Estas iniciativas estratégicas fueron definidas basándose en los éxitos y las fortalezas de los programas nacionales de HFH en la región y, por consiguiente, no constituyen ideas que son radicalmente diferentes de las que HFH de América Latina/el Caribe ya ha desarrollado y apoyada en los últimos años.

Por ejemplo, HFH de Brasil está trabajando con Caixa Econômica Federal, el principal organismo del gobierno federal que se ocupa de la política social, para complementar el subsidio estatal para las viviendas con un fondo garantizado para que las familias puedan acceder a las soluciones de viviendas que satisfacen sus necesidades. (Lea la historia en la página X para informarse mejor.)

América Central ha progresado mucho en la gestión del Fondo para la humanidad, lo cual incluye la aplicación de ciertos criterios del sector crediticio para garantizar la transparencia y eficacia en la administración de los recursos, así como la sustentabilidad programática y financiera. HFH de Costa Rica, sólo por dar un ejemplo, ha firmado un acuerdo con la cooperativa Crédito Coopealianza con el fin de mejorar la gestión del crédito y facilitar la identificación de la población de interés que necesita servicios de mejora de vivienda.

HFH de Chile ha creado una fundación que permitirá a las personas acceder, de forma más profesional y efectiva, al financiamiento otorgado por el gobierno para las viviendas. Gracias a esta estrategia, se han reducido los precios de las viviendas combinando los recursos de HFH de Chile con el subsidio estatal.

Por último, diversos países han introducido cambios en la estructura de la organización de sus filiales y organizaciones nacionales para aprovechar las fortalezas de sus voluntarios para que sean más eficaces en el desarrollo de recursos, la defensa de la causa y la auditoría social.

Para adoptar estas estrategias, nuestra oficina del área y las organizaciones nacionales tendrán que redefinir y alinear algunos de los sistemas de trabajo existentes para que nos permita desempeñar nuestras funciones con mayor flexibilidad y pertinencia hacia las necesidades de la población que servimos y los socios con quienes trabajamos. Teniendo esto en mente, hemos definido algunas áreas de mejora que deben ser desarrolladas en el nivel gerencial.

  • Refinar el sistema para la toma de decisiones para que existan criterios, metodologías y procedimientos claros, transparentes y pertinentes para decidir dónde y cuándo se harán las inversiones que tendrán un impacto significativo y sustentable. Este sistema nos ayudaría a asignar prioridades a las acciones que contribuirían a reducir el problema de la vivienda.
  • Acceder a nuevos segmentos de donantes para encontrar nuevos aliados que sean capaces y estén dispuestos a contribuir sus ideas y recursos a nuestra causa.
  • Desarrollar las habilidades y destrezas de liderazgo de todos los miembros de la familia Hábitat para servir al ministerio en forma más eficaz y pertinente.

Todos nosotros en la oficina del área reconocemos que este nuevo plan estratégico implica nuevas prioridades y el reenfoque del trabajo. Pero el desafío principal es cambiar la forma en que enfocamos nuestro trabajo. No sólo requiere cumplir con un plan estratégico, sino también pensar estratégicamente. Cada acción que tomamos, cada inversión que hacemos o cada proyecto conjunto que firmamos deben estar precedidos por un análisis contextual y de las fortalezas y debilidades de la organización, de modo tal que nos permitan predecir el efecto que estas decisiones tendrán en nuestra capacidad para crear un impacto en el problema de las viviendas inhabitables en la región.

Aunque acabamos de comenzar, es importante recordar algunos de los principios y lecciones aprendidas que nos ayudarán a progresar:

  • Debemos mantener presentes la misión y los valores de HFH. Es importante reconocer lo que hemos hecho hasta ahora y utilizar estos puntos fuertes como una base para agregar valor a las nuevas iniciativas.
  • El plan estratégico cubre un espectro tan amplio que hay muchas posibilidades de tomar acciones. Es importante tomar decisiones que promuevan la especialización, teniendo en mente las fortalezas de cada programa nacional y las condiciones del país. Por ejemplo, será necesario responder a preguntas como: ¿Hay otros socios que puedan hacer ciertas tareas más eficaz y efectivamente que HFH? ¿Cómo podemos maximizar el impacto de estos socios? ¿Qué rol HFH puede y debe desempeñar en el contexto local? ¿Cómo podemos maximizar nuestros recursos para alcanzar un mayor número de personas sin perder de vista nuestra misión de transformar vidas?
  • Cualquier cambio institucional es un proceso que requiere un compromiso con una visión, una voluntad de abandonar las prácticas que ya no son pertinentes y la formación de nuevos hábitos que tengan sentido dentro del contexto del plan estratégico
  • Debemos continuar formando la sólida base que hemos desarrollado con los años: La misión y los valores de HFH. Nuestras prácticas pueden cambiar pero la misión y los valores deben ser los mismos.

Estamos conscientes de que cambiar la forma en que pensamos y funcionamos será un proceso; por ello, debemos asegurarnos de que los pasos de acción que definamos en todo este proceso de pensamiento estratégico impacten en forma positiva las vidas de la mayor cantidad posible de familias de bajos ingresos en América Latina.

En HFH de América Latina/el Caribe, tenemos fe que, con la ayuda de Dios y el compromiso de todos lo que somos partes de este ministerio, podremos proveer viviendas dignas a muchas más familias, lo que les permitirá crecer y progresar en todo su alcance posible.

Rosa Cheng Lo es la gerenta de planificación, supervisión y evaluación para HFH de América Latina y el Caribe.