Cómo crear entornos de vida saludables -- Habitat for Humanity Int'l 1

Cómo crear entornos de vida saludables

Por Jonathan Reckford

Es posible que el calafateo y el aislamiento no sean las tareas más en demanda en un lugar de trabajo pero, de acuerdo con un estudio del gobierno de Nueva Zelanda, ellas pueden ser algunas de las tareas más importantes que podemos realizar para ayudar a que las familias propietarias sean más saludables.

Cada dólar invertido en aislamiento, de acuerdo con el estudio hecho por la Junta de Comercio de Nueva Zelanda para un Desarrollo Sustentable (New Zealand Business Council for Sustainable Development) en la década de los noventa, permitió ahorrar USD$2 en gastos de salud.

Sin embargo, la protección contra la intemperie solo es uno de los componentes de la construcción de espacios habitables saludables. El hacinamiento, por ejemplo, es un tremendo problema. De acuerdo con los Socios a cargo de la Investigación de la Salud en las Ciudades del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-HÁBITAT), “Un número de estudios ha asociado las condiciones de las viviendas hacinadas en la infancia con infecciones y problemas respiratorios, tanto en la infancia como en etapas posteriores de la vida. Además, la múltiple privación de viviendas puede exponer [a un individuo] a un riesgo mayor del 25% de sufrir una discapacidad o enfermedad grave durante toda su vida, y este riesgo aumenta si la exposición a una vivienda insalubre ocurrió durante la infancia”.

Nuestros propios estudios demuestran cómo una vivienda adecuada eleva notablemente los niveles de vida, educación y salud de las familias a quienes asistimos. Nuestro enfoque holístico para ayudar a las familias nos ha conducido a crear diseños y trabajar conjuntamente con otras organizaciones para contribuir a crear entornos de vida saludables.

Por ejemplo, en varios lugares ayudamos a las comunidades a tener acceso a agua potable segura. En Egipto asistimos a las familias a diseñar sus hogares de manera tal que sus habitaciones estén separadas de la basura que clasifican para ganarse la vida. Y en Brasil usamos materiales de construcción que no exponen más a las familias propietarias a los parásitos que horadaban las paredes de barro de sus viviendas anteriores.

Todas estas iniciativas surgen de nuestra visión de un mundo donde todas las personas comiencen y terminen cada día en un hogar saludable donde puedan vivir y crecer para el propósito que Dios ha designado para ellos.

Jonathan Reckford, Director Ejecutivo de Hábitat para la Humanidad Internacional