Nuevos estándares contribuyen a definir la misión -- Habitat for Humanity Int'l 1

Nuevos estándares contribuyen a definir la misión

Por Ted Baumann

Hábitat para la Humanidad Internacional (HPHI) se encuentra en las etapas finales de la formulación de estándares de calidad de viviendas que establecerán los criterios de calidad mínimos para las viviendas nuevas o rehabilitadas, construidas por Hábitat para la Humanidad, o con su apoyo, en cualquier lugar del mundo. Estes estándares se presentarán en el año fiscal 2010 y tendrán vigencia en el año fiscal 2011; a partir de entonces, una casa nueva o rehabilitada deberá reunir estos requisitos para que sea incluida en las estadísticas de entrega de HPHI.

Un motivo clave para adoptar los estándares de calidad de viviendas es la relación entre una casa y la salud. Si los estándares se interpretan correcta y sustentablemente en condiciones locales, ellas deben contribuir notablemente a los resultados en la salud de las familias asistidas. Y si podemos comprobar que la mayoría de las casas que construimos o facilitamos reúnen estas estándares, podremos exponer de forma verosímil el argumento de que el impacto de nuestro trabajo en el área de la salud es favorable.

HPHI ha trabajado sin estándares de vivienda en todo el ministerio durante casi toda nuestra existencia. Las estándares aplicadas a definiciones de casas “nuevas” y “rehabilitadas” dependen de los códigos de construcción locales. Sin embargo, en los últimos años, la variedad de opciones de entrega se ha ampliado notablemente, impulsada por el deseo de equiparar nuestros modelos de entrega a la realidad de los sustentos de nuestras familias propietarias.

Por ejemplo, en vez de ubicar las casas en las afueras de una ciudad para reducir los costos, ayudamos a las familias a mejorar por etapas las viviendas existentes cercanas a su lugar de trabajo. Las intervenciones por etapas constituyen una métrica cada vez más importante al contar la cantidad de familias asistidas cada año. Sin embargo, las familias aún deben alcanzar la meta final de pasar finalmente a un nivel de vivienda que sea digna y apropiada. Los estándares de calidad de viviendas nos brindan un medio para medir cuándo se ha alcanzado dicho nivel a través de intervenciones por etapas.

Afortunadamente, la mayoría de las nuevas casas construidas con el apoyo de Hábitat para la Humanidad con los años reúnen los nuevos estándares. No obstante, un enfoque impulsado por la demanda, específico para un contexto y más diverso respecto a la entrega de viviendas, nos obliga a establecer estándares de calidad mínimas para garantizar que las casas Hábitat sean verdaderamente apropiadas en función de la necesidad humana de un techo.

Estándares de calidad versus especificaciones de construcción

Los estándares de calidad se tratan de un entorno de vida en vez de una casa simplemente. Los estándares de calidad de viviendas establecen la función que una casa debe cumplir para la familia que la habita, es decir, brindar una protección contra la intemperie, un espacio habitable apropiado, adaptaciones de una casa que sean culturalmente aceptables y un acceso a servicios públicos adecuados de agua potable y sanitarios, transporte y socioeconómicos.

Los estándares de calidad de viviendas no especifican cómo se logran estos resultados, es decir, no son especificaciones de construcción. Las especificaciones de construcción nos indican cómo se construirá una casa: el tipo de materiales que se utilizará, las condiciones del sitio, la cantidad de puertas y ventanas, etc., etc. Los estándares de calidad definen los elementos que cada casa debe tener por lo menos para sus habitantes para que sea considerada “adecuada,” es decir, el tipo de hábitat que la casa ofrece.

Es completamente posible que una casa cumpla con las especificaciones de la construcción física pero que aún no sea habitable para la familia que la ocupa. Por ejemplo, una casa construida en un terreno adquirido a bajo costo porque se encuentra en una zona insalubre o no aconsejable económicamente, con el fin de reducir el precio de venta y/o la la cuota mensual de un préstamo de la familia propietaria, es un ahorro falso. La familia propietaria puede costear el precio de compra inicial, solo para sufrir las consecuencias en su salud o su sustento de un entorno económico malo o insalubre.

Una casa se podría considerar estructuralmente sólida pero puede estar dispuesta de forma tal que compromete la privacidad y alienta por lo tanto a conflictos dentro del hogar, o tener acceso limitado a agua potable.

Las reparaciones o mejoras por etapas por las familias socias que usan los préstamos de micro financiamiento para la vivienda, respaldados por HPH, pueden producir resultados que reflejan prioridades a corto plazo, por ejemplo, una casa más grande, a expensas de prioridades a más largo plazo, como por ejemplo una protección apropiada contra la intemperie.

En todos estos casos, los nuevos estándares de calidad de viviendas establecen que Hábitat para la Humanidad tome estos factores en cuenta cuando diseña un proyecto. Sin embargo, en ninguno de estos casos, los estándares obligarían a que Hábitat adopte una tecnología de construcción en particular; por ejemplo, en las zonas tropicales, una casa con una estructura de bambú con paredes de palmas tejidas, podría ser perfectamente apropiada para reunir las estándares de calidad, relacionadas con la protección contra la intemperie. Los estándares de calidad de viviendas se basan en una distinción entre la forma y la función.

Ted Baumann es el Director de Programas Internacionales de Vivienda de Hábitat para la Humanidad Internacional.