Los programas conjuntos son un mandato -- Habitat for Humanity Int'l 1

Los programas conjuntos son un mandato

Por Marty Kooistra

"Los esfuerzos dedicados por una sola persona solo causan un impacto mínimo". – Saul Alinsky, activista comunitario de las bases, pionero en los Estados Unidos1

Las alianzas son un mandato

Si esta cita es tan persuasiva cuando se aplica a los individuos, lo es mucho más cuando se relaciona con las organizaciones, aunque esto pueda parecer contradictorio. Las organizaciones son, por definición, grupos de personas que trabajan juntas. Sin embargo, consideremos nuestro propio trabajo. Desde siempre, Hábitat ha sido una organización con mucho empuje, ya que ha utilizado la rápida expansión mundial de sus programas y base de voluntarios para asistir a tantas comunidades como sea posible. Ahora que tiene una amplia presencia mundial, Hábitat se puede concentrar en aumentar notablemente el impacto que sus viviendas causan en cada una de las comunidades. Los dirigentes en todo el movimiento Hábitat se dan cuenta de que el alcance del problema de las viviendas asequibles, y la pobreza misma, es tan desbordante que Hábitat no puede de ninguna manera causar el impacto necesario por sí sola.

Como resultado, los programas conjuntos y las alianzas se han destacado en el plan estratégico actual de Hábitat, debido a que la institución ya no se considera más como el cubo de una rueda, sino más bien como uno de sus muchos rayos (o "nodos"). Cada nodo representa una organización que hace un aporte en forma singular, pero cooperativa, a un enfoque central en la pobreza. Hábitat desempeña un rol fundamental actuando como un “catalizador” de viviendas, es decir, inculcando una conciencia sobre este problema y alentando una acción eficaz y coordinada.

El lenguaje común de las alianzas

“Programas conjuntos”, “alianzas”, “colaboraciones”, “cooperaciones” y “lealtades”; la terminología puede comportar desafíos para formar y mantener relaciones de trabajo y hasta estudiar el tema. El curso Alianzas estratégicas (Strategic Alliances) de Hábitat para la Humanidad University2 sugiere las siguientes bases para un lenguaje común:

“… Estas palabras reflejan en general el nivel de intensidad de la relación, y si es de naturaleza formal o informal. Tal como sucede con los individuos, las relaciones entre organizaciones pueden variar entre aquellas formales y duraderas e informales y temporales. Las relaciones formales e informales se pueden convertir en alianzas sólidas que sean de valor para ambas partes. … Usamos el término ‘alianza’, el cual se define como “una relación recíprocamente ventajosa entre dos o más entidades para lograr resultados, los cuales serían más fáciles de alcanzar que si las entidades trabajaran por sí solas”. Una alianza no es una relación fugaz definida por una sola donación o un día de trabajo de un voluntario. Una alianza tampoco es estática, sino que representa una relación en constante cambio, con sus altibajos. Por lo tanto, una parte fundamental del éxito en esta relación cambiante es la evaluación constante y el aprendizaje continuo de todas las partes”.

Una alianza puede ser apropiada cuando...
1. ... Otros pueden llevar a cabo una tarea del trabajo en forma más eficiente, efectiva y compatible con los valores y métodos de Hábitat.
2. … Prestaría una asistencia continua, proporcionando todo tipo de vivienda a los sectores formales e informales (lo cual incluye, un refugio temporal en caso de emergencias, casas de transición, arrendamientos, casas propias y viviendas de apoyo donde también se prestan servicios sociales).
3. … La meta compartida es la transformación de la comunidad y la erradicación de la pobreza a través de un enfoque holístico (que incorpore, por ejemplo, intervenciones económicas, de salud, educativas y de vivienda).
4. … Se deben transformar los sistemas que impiden a las familias en el sector informal ganar su sustento. 3

Éstas son solamente algunas de las situaciones en las que se podría necesitar una alianza. Las alianzas adecuadas permiten que Hábitat se concentre en sus áreas de mejor desempeño y brinde al mismo tiempo una solución global que mantenga la integridad del ministerio de Hábitat. El resultado final es casi demasiado bueno para ser realidad: Hábitat logra una escala asistiendo a un número mayor de familias, y lo hace más eficaz y efectivamente.

Desafíos de las alianzas
Aunque constituir alianzas es una cosa, mantenerlas durante la ejecución de un programa es otra. Para alcanzar el éxito se debe comprender profundamente la organización propia y tener la capacidad de mantener los conflictos importantes en equilibrio. Por ejemplo, aunque es necesario dejar de lado los intereses propios de una organización, se deben expresar claramente y convalidar todo el tiempo aquellos que no son negociables. Del mismo modo, una propuesta de valor común debe promover el rendimiento, pero los miembros de la alianza deben contribuir al éxito de cada uno de ellos, en vez de lograr simplemente lo esperado. Por lo tanto, los parámetros de medición válidos de una evaluación no sólo reflejan los resultados, sino también la salud de la relación.

En algunas partes del mundo, la marca de Hábitat para la Humanidad la convierte en un imán, lo cual comporta desafíos también. HFHI ha formado un grupo de análisis de programas conjuntos para evaluar objetivamente las posibles alianzas y crear herramientas para permitir que todo el ministerio de la institución haga lo mismo.

Referencias

1 Winer, M. and Ray, K. (1994). The Collaboration Handbook: Creating, Sustaining and Enjoying the Journey (Amherst H. Wilder Foundation/Fieldstone Alliance, p. 33).
2 Strategic Alliances (www.hfhu.org).
3 Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido (www.dfid.gov.uk).
4 Wei-Skillern, J. and Marciano, Sonia, (2008). “The Networked Non Profit”, Stanford Social Innovation Review. Primavera de 2008.

Marty Kooistra es el Director Sénior de Elaboración y Ejecución de Programas Mundiales de HFHI. Se desempeñó en diversos puestos dentro de Hábitat para la Humanidad durante más de 16 años, entre ellos como dirigente de filiales locales, supervisión y asistencia de área y la preparación de programas de estudios y desarrollo de proyectos de la oficina central.

En el otoño de 2004, obtuvo una beca en el Joint Center for Housing Studies en Harvard University, donde condujo una investigación e hizo un análisis que encuadró a Hábitat para la Humanidad en el contexto de las iniciativas para las viviendas asequibles y, junto con la profesora universitaria Jane Wei-Skillern4 de Harvard Business School, investigó la función de las redes en organizaciones sin fines de lucro que operan en varios lugares. Tiene una licenciatura en asistencia social de Dort College.

Su dirección de correo electrónico es MKooistra@habitat.org.