El reasentamiento después de una catástrofe presenta desafíos adicionales -- Habitat for Humanity Int'l 1

El reasentamiento después de una catástrofe presenta desafíos adicionales

Por Kathryn Reid

 


Después del tsunami de 2004 que causó la muerte de su esposa, Gamini Jayasinghe dejó su trabajo como pescador, se volvió a casar y se trasladó con su familia a la comunidad continental de Galgodawatte, Sri Lanka, buscando nuevas oportunidades.

   


Como parte de una revisión en 2009-2010 de la respuesta de Hábitat para la Humanidad al tsunami del Océano Índico en 2004, una firma internacional de ingeniería y diseño condujo un estudio de la sostenibilidad de las familias y la comunidad en lugares seleccionados del proyecto en India, Indonesia, Sri Lanka y Tailandia.

El objetivo fue medir el aporte de la organización al desarrollo sostenible de las comunidades, así como la capacidad de recuperación de los medios de vida de las familias propietarias.

La revisión del tsunami por Ove Arup & Partners brindó oportunidades para evaluar los resultados de varias comunidades reasentadas. Aunque las conclusiones no son integrales, estas muestran la dificultad de proporcionar a las familias los medios para ganar un ingreso sostenible en un nuevo entorno.

El estudio Arup demostró que una vivienda mejorada provista por Hábitat se vinculó con beneficios de salud y un nivel de vida más elevado. En general, se consideró que el enfoque respecto de la atención del desastre, basado en la comunidad, de la organización, con su importante enfoque en la participación de las familias propietarias y la equidad en su selección, había mejorado la cohesión y cooperación de la comunidad. Estas conclusiones fueron ciertas para las comunidades reasentadas, así como para aquellas que se pudieron reconstruir en un lugar.

En su trabajo tras el tsunami, Hábitat se concentró en una atención ante el desastre basada en la comunidad y una construcción a prueba de catástrofes. La organización dependió en gran parte de organizaciones no gubernamentales y socios del gobierno para generar sistemas de agua potable, servicios sanitarios y eléctricos; carreteras y transporte; y acceso a mercados, escuelas y hospitales. En los lugares del proyecto donde estos elementos se daban por sí solos, en forma oportuna y armonizada, nuestras familias propietarias pudieron manejar mejor su propia recuperación. En aquellos lugares donde faltaba una infraestructura y servicios públicos, se comprometió la sostenibilidad.

En algunas comunidades reasentadas, Hábitat terminó la construcción de las casas mucho antes que los servicios públicos y las conexiones de transporte estuvieran disponibles. Las familias afectadas enfrentaron decisiones difíciles, como por ejemplo enviar a sus hijos a vivir con sus familiares para que pudieran asistir a la escuela, o enviar a un familiar para que busque trabajo en otras áreas.

La decisión de reasentar los hogares o reconstruir en un lugar es compleja. Aunque el estudio Arup señaló que una reconstrucción en un lugar en algunas localidades puede haber causado la vulnerabilidad de las familias al cambio climático, tormentas y maremotos inclusive, la revisión del tsunami también demostró que el reasentamiento presentó otros desafíos a las familias, incluidos algunos que fueron difíciles de prever.

En un reasentamiento fuera de la ciudad costera sureña de Galle, Sri Lanka, las mujeres de la comunidad informaron a un equipo de revisión de colegas de Hábitat que cuando habían vivido cerca del mar, ellas aportaban a los ingresos de la familia reparando redes de pescar y comercializando la pesca. Aunque ellas valoraban sumamente tener nuevas casas en un lugar más seguro, se dieron cuenta de la desventaja de tener menos opciones de empleo y tener que pagar una tarifa de transporte para acceder a los servicios.

Las poblaciones con menores ingresos y vulnerables a menudo enfrentan un reasentamiento permanente después de una catástrofe, un conflicto o un gran proyecto de desarrollo de infraestructura, por ejemplo, la construcción de una represa. Hasta los desplazamientos a corto plazo son perturbadores, pero el reasentamiento puede separar a las comunidades y privar a las familias de los recursos que necesitan para sus medios de vida sostenibles.

La experiencia con el tsunami de Hábitat para la Humanidad refuerza la regla general en la atención de desastres, que “se deben limitar los reasentamientos a aquellos casos cuando se compromete la seguridad”.

Kathryn Reid es Especialista en Atención de Desastres en Hábitat para la Humanidad Internacional.