La estrategia urbana de Hábitat -- Habitat for Humanity Int'l 1

La estrategia urbana de Hábitat

Por Jonathan Reckford

Por primera vez en la historia, hay más gente que vive ahora en las zonas urbanas que en las rurales. Algo que me parece particularmente apremiante es que el 95 por ciento de la migración urbana en las próximas décadas tendrá lugar en los países en vías de desarrollo donde los servicios públicos ya están al tope de su capacidad.

Un millón de personas aproximadamente migra a las ciudades del mundo cada semana, y todas ellas compiten por puestos de trabajo, servicios públicos, servicios sanitarios y transporte y, además, por una vivienda digna.

No podemos dejar de lado la necesidad apremiante y cada vez mayor de viviendas dignas y de bajo costo en las zonas urbanas. Sin embargo, ¿qué significa esto para nosotros como organización? ¿Cómo se adapta nuestro modelo a un entorno urbano? ¿Cómo podemos adaptarlo sin comprometer nuestros principios esenciales? ¿Cómo la falta de tierras afecta nuestro compromiso para llegar a una cantidad mayor de familias que necesitan una vivienda?

Un entorno urbano es intrísecamente complejo, y se necesitará muchísima flexibilidad y creatividad para que Hábitat continúe expandiendo nuestra misión en las ciudades. Sin embargo, el motivo por el cual lo hacemos es bastante simple: porque es un llamado de Dios.

El salmo 33:5 reza: “El Señor ama la rectitud y la justicia; la tierra está llena de su amor incondicional”. El amor de Dios, por supuesto, se extiende a todos los rincones del mundo, ya sean las praderas verdes y las montañas desoladas, o las calles ajetreadas y los ruidosos embotellamientos de tránsito de las ciudades. Su “amor incondicional” representa el llamado para demostrarlo en todo el mundo por medio del trabajo de construcción de viviendas y la generación de esperanza que hacemos en nuestra relación con Dios, con los otros y con las familias a las cuales tratamos tan arduamente de llegar.

Si consideramos nuestro trabajo en las zonas urbanas por medio de este enfoque, en realidad todo es muy simple. Los diversos medios mediante los cuales cumplimos nuestra misión en un entorno urbano pueden variar, pero no así las razones por las cuales los empleamos. Nos sentimos llamados a ayudar a nuestro prójimo, ya sea en la callejuela de una ciudad o a lo largo de un sendero de tierra sinuoso; es así de simple.

En toda su historia, el modelo de Hábitat ha funcionado especialmente bien en un entorno rural, y fue concebido más bien para este. Como los terrenos edificables, por ejemplo, podrían no ser tan escasos en las zonas rurales como en las urbanas, las viviendas monofamiliares, separadas, se han relacionado más estrechamente con los resultados de Hábitat.

Sin embargo, mientras nos esforzamos para llegar a un número mayor de familias en las ciudades de todo el mundo, ese modelo comienza a parecer muy diferente. Por ejemplo, he visitado Manila dos veces y visto a Hábitat negociar eficazmente los desafíos presentados por la vivienda en un entorno urbano. Mientras me encontraba allí, ayudé a fabricar ladrillos de tierra comprimidos que se utilizaron para edificar viviendas multifamiliares de mediana altura. Debido a la falta de terrenos, construimos hacia arriba.

Estuve en otras ciudades donde Hábitat se enfoca en reparaciones y refacciones de hogares ya existentes, donde la organización es flexible con respecto a las nuevas formas de enfrentar algunos de los desafíos presentados por un entorno urbano. Es importante destacar que a medida que evolucionamos para enfrentar los diversos obstáculos que nos rodean, los principios de nuestra misión son firmes y decididos. Cualquiera sea el lugar, me siento inspirado por el compromiso del personal y los voluntarios de Hábitat que trabajan tanto en las zonas urbanas como rurales y por su resolución a construir, planificar e innovar. Esto es así porque aunque sus respectivas soluciones al problema de la vivienda puedan parecer distintas físicamente, el motivo (y la misión) que las impulsan no lo son.

Jonathan Reckford, Director Ejecutivo, de Hábitat para la Humanidad Internacional