Viviendas urbanas de bajo costo en Malawi -- Habitat for Humanity Int'l 1

Viviendas urbanas de bajo costo en Malawi

Por Samson Nyam

Antecedentes

Hábitat para la Humanidad Malawi (HFHM) se estableció con el propósito de reducir las viviendas precarias en la República de Malawi. Con un ingreso per cápita de USD$160, Malawi se encuentra entre los países menos desarrollados del mundo; casi el 52 por ciento de la población de Malawi, unos 12 millones de habitantes, viven por debajo de la línea de pobreza.

Existe la clara necesidad de viviendas urbanas dignas para familias de bajos ingresos en Malawi, considerando la cruel realidad de la migración de zonas rurales a urbanas, así como la condición insalubre y la deficiencia estructural de las casas en las barriadas que rodean los centros urbanos. Se cree que la provisión de casas durables y dignas ayudarán a aliviar y hasta erradicar la pobreza, mientras que mejores condiciones sanitarias conducirán definitivamente a mejorar la salud de los residentes.

El proyecto de viviendas de bajo costo de la Zona 49

HFHM comenzó el proyecto de viviendas de bajo costo de la Zona 49, un proyecto Greenfield1, en Lilongwe, Malawi, después de recibir el financiamiento de donantes privados. El proyecto se propuso mejorar las condiciones de vivienda reubicando 250 familias de bajos ingresos de los asentamientos ilegales a nuevas casas en una nueva comunidad en la Zona 49, a algunos kilómetros de distancia de su lugar actual. HFHM ofreció préstamos a las familias propietarias para construir sus casas por etapas de acuerdo con un diseño preestablecido.

Antes de comenzar la construcción, HFHM comenzó a dar a conocer el proyecto a la comunidad Mgona. Los criterios de selección de las familias tuvieron específicamente en cuenta aquellos hogares de bajos ingresos, es decir, las familias con un ingreso entre MK3.500 y MK9.000 por mes (USD$25 a USD$65), y que vivían bajo un techo de paja o chapas de hierro en malas condiciones. También se esperaba que las familias cumplieran varios requisitos antes de ser consideradas como socias, entre ellas, que pagaran un anticipo de MK3.000 dentro de los dos meses de haber sido aprobada su solicitud, y que proveyeran ladrillos, leña para quemarlos, arena y mano de obra no calificada para construir su casa. La mayoría de los criterios de selección de familias y las condiciones del trabajo conjunto utilizados para el proyecto fueron aquellos empleados por HFHM en los proyectos de viviendas rurales que solían emprender tradicionalmente.

El principal problema enfrentado por el nuevo proyecto de la Zona 49 fueron las dificultades encontradas para conseguir participantes. A pesar de toda de la información sobre el proyecto en la comunidad Mgona, solamente muy pocas personas expresaron su interés en este. Para lograr que más familias participaran en el proyecto, la zona de atracción se extendió a las comunidades Mtsiliza y Mtandile. Sin embargo, continuaba habiendo dificultades para encontrar participantes; aquellos que tenían cierto interés se desalentaron por el hecho de que una vez firmado el contrato, se tardaba mucho tiempo, casi un año, para la construcción de la casa.

Para alentar la participación de más familias en el proyecto, HFHM contrató a tres personas de la comunidad para que movilizaran y concienciaran a los otros. Se dejaron de lado algunos de los criterios de selección de casas, porque se basaban en aquellos de HFHM usados en zonas rurales, los cuales eran inapropiados para el entorno urbano. Para alentar a más participantes, HFHM comenzó a proveer ladrillos quemados y leña a las familias propietarias.

Resultados de la evaluación

Una sesión de evaluación en el proyecto de viviendas de bajo costo de la Zona 49, realizada en mayo de 2006, confirmó lo siguiente:

  • La mayoría de las familias en el grupo de interés no reunían los criterios de selección de HFHM (la mayoría de los cuales eran más apropiados en los contextos rurales que urbanos). Por último, se dejaron de lado los criterios de selección de familias para que una mayor cantidad de estas participaran en el proyecto. Una investigación más detallada en la etapa de preparación lo habría indicado.
  • El nivel de ingresos del grupo de interés fue muy bajo, y la mayoría de las familias en ese grupo no podia costear el préstamo hipotecario.
  • Una clave para la sustentabilidad financiera es elaborar estos proyectos de forma tal que sean asequibles, basándose en los ingresos de la comunidad, con respecto a la ciudad y el país donde tienen lugar. Los requisitos deben ser flexibles y los diseños deben adaptarse al conjunto del presupuesto razonable. Los pobres en general construyen en forma incremental y por etapas usando materiales de construcción locales.
  • Los diseños de las casas deben tomar en cuenta los niveles de ingresos del grupo de interés. Se deben revisar los requisitos de las viviendas para facilitar la edificación de casas asequibles y el uso de materiales de construcción locales durables, sin comprometer la salud, seguridad y otras normas de calidad.
  • Las comunidades no tenían pleno conocimiento del producto que se ofrecía ni de los requisitos para participar en el proyecto, lo cual se corrigió más tarde.
  • Las comunidades no participaron en el diseño ni la ejecución del proyecto.
  • La participación comunitaria es fundamental para el éxito en el desarrollo de una nueva comunidad. Ellos conocen sus problemas mejor que las personas externas que ejecutan el proyecto; lograr su participación les dará un “sentido de pertenencia” y aumentará las oportunidades de que el proyecto sea sustentable.

Se identificaron y superaron los desafíos enfrentados por HFHM a principios del proyecto, el cual ahora está dentro de lo planificado.

Samson Nyam es un ingeniero civil. Trabaja actualmente como especialista en hábitat urbano en la oficina de área de Hábitat para la Humanidad África y Oriente Medio. Su dirección de correo electrónico es snyam@habitat.org.

1 Nueva construcción en una zona deprimida sin edificar ni explotar.