Cómo prestar asistencia a grupos vulnerables en Sri Lanka -- Habitat for Humanity Int'l 1

Cómo prestar asistencia a grupos vulnerables en Sri Lanka

Por Prashan Fernando

Durante más de 30 años, un grupo de la población que habla Telugu había llevado una vida nómada en la costa este de Sri Lanka. Los miembros de este grupo, de origen del sur de la India, son ciudadanos naturalizados de Sri Lanka ahora, aunque carecen de un documento importante: un documento de identidad que es fundamental para evitar ser arrestado en una zona asolada por los conflictos.

Muchos de ellos, llamados gitanos debido a su estilo de vida itinerante, nunca registraron sus matrimonios ni los nacimientos de sus hijos. Sin los certificados necesarios, ellos no pudieron solicitar un documento de identidad que les habría facilitado enormemente el tránsito en la zona de seguridad donde vivían.

Los gitanos que se asentaron en -y alrededor de- el poblado de Surivallipuram en el distrito oriental de Ampara de Sri Lanka quedaron atrapados en una vida de pobreza y desplazamiento interno, causados por los largos años de guerra civil. Luego el tsunami asoló en diciembre de 2004, lo que hizo que su realidad fuera aún más desalentadora. La mayoría de las personas vivían debajo de árboles o en casas improvisadas de cartón. No existían baños, y el agua potable se extraía de un canal cercano. Después del tsunami, una organización no gubernamental proveyó refugios temporales a casi 20 de las 70 familias en el poblado. Estos refugios, compuestos por bloques de cemento y techos de asbesto, fueron arrancados de cuajo cuando un ciclón asoló el poblado en mayo de 2006, dejando estas familias vulnerables otra vez a las inclemencias climáticas.

Como los padres a menudo deben viajar fuera del poblado para ganarse la vida leyendo la palma de las manos o encantando serpientes, los niños con frecuencia abandonan la escuela para cuidar de sus hermanos más pequeños, cocinar, limpiar y recolectar agua para uso doméstico. Sin la potenciación que brinda la educación, la generación más joven tendría que volver a recurrir de los mismos oficios que sus padres tenían. El ciclo de la pobreza continuaba.

De acuerdo con un anciano del poblado, la mayoría de los hombres y mujeres también consumían bebidas alcohólicas ilegales por la noche para aliviar sus pesares. Además, fumar ganja (o marihuana) es una práctica habitual que los ayuda dormir bien por la noche.

A comienzos de 2008, Hábitat para la Humanidad llegó al poblado para ayudar a las familias afectadas por el tsunami a reconstruir sus hogares y sus vidas. Con un subsidio de casi US $330.000 de Tear Fund UK, HFH Sri Lanka construyó casas de 250 pies cuadrados para cada una de las 70 familias, instaló paneles de luz solar, proveyó cocinas solares y enseñó a las familias a reciclar desperdicios como abono para los huertos de sus hogares.

Seis meses después de mudarse a sus casas Hábitat, se observa una diferencia notable. De acuerdo con Silva, el dirigente de la comunidad, la gente está comenzando a querer pasar más tiempo en sus hogares porque ahora tienen un lugar digno donde vivir. Aquellos que viajan fuera del poblado durante la mayor parte del mes para trabajar regresan rápidamente. Las familias ahora pueden enviar a sus hijos a una escuela cercana.

En el pasado, algunas personas del poblado solían cazar o pescar para su sustento mientras que otras dependían de la limosna. Con tan pocas opciones, la mayoría de las familias sobreviven con menos de US $1 por día. Ahora las familias pueden cultivar huertos en sus hogares y criar animales pequeños para ganado, lo que garantiza una fuente de ingreso más permanente y sustentable.

Silva dijo a un representante de Hábitat: “Nadie nos dio tierras antes; estamos muy contentos ahora de recibir sus casas. Como pueden ver, muchos han gastado su propio dinero para colgar cortinas; otros preparan sus comidas usando sus cocinas solares y el aspecto de nuestra comunidad ha cambiado”.

Las fuentes tradicionales de los medios de vida aún están comprometidas. “La caza, la pesca y el turismo, todos han disminuido, por eso no tenemos otra opción que pedir limosna”. Sin embargo, Silva comentó en relación a la abundancia de tierras de pastoreo en la zona: “si es posible ganarse la vida criando animales, eso es lo mejor que pedimos, sin olvidar el aumento del suministro de agua”.

Durante la sequía periódica, HFH Sri Lanka evalúa las formas de mejorar el suministro de agua en la temporada seca.

Contemplando los cambios positivos a su alrededor, Silva, en nombre de las 70 familias, finalizó diciendo: “estamos aquí para quedarnos”.

Prashan Fernando (prashanf@hfhsl.org) es en la actualidad el gerente de Desarrollo de Recursos
y Relaciones Públicas de Hábitat para la Humanidad Sri Lanka. Además trabajó con varias otras organizaciones no gubernamentales de Sri Lanka.

Antes de comenzar a trabajar en organizaciones sin fines de lucro, Fernando ocupó cargos en el área de tecnología de la información y trabajó en Inglaterra durante 12 años, y luego fue director de una compañía de primer nivel en Sri Lanka.