Detrás de cada cifra hay una persona.
En el centro de “Un hogar, pero ¿a qué costo?” están las experiencias reales de las personas con la vivienda, incluidos sus sueños, prioridades y los sacrificios que hacen para tener un lugar al que llamar hogar.
A lo largo del informe se incluyen citas anónimas de personas que participaron en la encuesta. Además, entrevistamos por separado a personas de seis países para conocer y compartir historias más profundas sobre sus experiencias de vivienda. Estas personas no participaron en la encuesta.
Imelda & Inocente
México
“Tener un baño con ducha, creo que es básico, pero todavía no lo tengo.”
Ksenia
Irlanda
“Eso hace que planificar el futuro sea bastante difícil. Si, por ejemplo, mañana pierdo el lugar donde vivo, también tendría que dejar mi trabajo.”
Joanette
Trinidad & Tobago
“Este es mi reino. Esta es mi zona de confort. Por eso hago todo lo posible, poco a poco, para hacerlo más habitable y más cómodo.”
Alex
Costa de Marfil
“El mar ya se llevó todos los cocoteros —arrancó sus raíces— y ahora está avanzando sobre las casas.”
Niru
Nepal
“Cada vez que soplaba el viento, teníamos que sujetar los postes de bambú, por miedo a que las láminas salieran volando.”
Bonnie & George
Estados Unidos
“Estoy agradecida por la tranquilidad que nos da saber que ahora tenemos estabilidad.”