Hábitat para la Humanidad fortalece a familias

|
Tomás Sánchez Hernández y su familia vivían en un departamento de un solo cuarto antes de mudarse a su casa Hábitat.
|
Por Heather Wilkinson
Músico Tomás Sánchez Hernández está sentado en la puerta del cuartito que comparte con su esposa e hijas mientras toca la guitarra. “Es mi lugar favorito para tocar,” dice. Él y su esposa Elizabeth han vivido en la pieza casi un año y están emocionados tener más espacio, inclusive un cuarto para sus hijas — Annette de tres años y Alejandra de 10 meses.
Tomás y Elizabeth se enteraron de Hábitat y el Proyecto Jimmy Carter de una amiga que es propietaria de una casa Hábitat en Los Tuxtlas, Veracruz. Les llamó la atención la forma en que Hábitat construye las casas a través de un sistema de colaboración. “Me impresionó mucho la manera en que Hábitat maneja el programa,” dice Elizabeth. “Todos trabajan juntos para construir las casas: voluntarios, compañías, familias socias.”
Elizabeth dice que trabajar con Hábitat le ha enseñado ver el mundo de una manera diferente. “Hábitat me ha dado la oportunidad de conocer a personas que normalmente no hubiera conocido. La colaboración también me ha expuesto a nuevas ideas. Me impresiona mucho el hecho de que personas de todas partes del mundo vienen a Veracruz para ayudar a construir nuestra casa,” dice ella.
Tomás dice que trabajar con Hábitat para construir una casa les ha unido a él, su esposa y sus hijas como familia. “Antes viajaba mucho por mi trabajo. Ahora aprecio más mi familia.” También dice que los requisitos de Hábitat de autoconstrucción y ayuda mutua le han enseñado los valores de compartir y ser agradecido por lo que tiene.
“Nuestra vida va a cambiar mucho a tener una casa propia,” dice Elizabeth. “Ya no tenemos que mudarnos de un lugar a otro. Es maravilloso saber que desde ahora tendremos un hogar que es de nosotros.”