Alianza para impulsar conocimiento
Hábitat para la Humanidad y la Universidad Diego Portales construyen juntos una alianza para impulsar conocimiento, innovación e impacto en vivienda
La colaboración entre Hábitat para la Humanidad y la Universidad Diego Portales, abre nuevas oportunidades para fortalecer la investigación, la formación de capacidades y la generación de soluciones en torno a la vivienda.
Una alianza que conecta conocimiento y acción
La vivienda necesita respuestas cada vez más integrales, no basta con reconocer su importancia, también es necesario comprender mejor su impacto, generar evidencia y diseñar soluciones con una mirada amplia. En ese contexto, Hábitat para la Humanidad formalizó un convenio de colaboración con la Universidad Diego Portales (UDP), con el que se busca seguir fortaleciendo la alianza con la academia que permita avanzar en investigación, formación, innovación, extensión y vinculación con el medio, con la vivienda como eje central.
La crisis de vivienda exige respuestas cada vez más integrales. No basta con reconocer su importancia, es fundamental comprender mejor su impacto, generar evidencia y diseñar soluciones con una mirada amplia y de largo plazo. En ese contexto, desde Hábitat para la Humanidad firmamos un convenio de colaboración con la Universidad Diego Portales (UDP) para seguir fortaleciendo el vínculo con la academia y avanzar de manera conjunta en investigación, formación, innovación, extensión y vinculación con el medio, con la vivienda como eje central.
¿Por qué trabajar con la academia?
Las alianzas con universidades tienen un valor estratégico porque permiten combinar capacidades distintas pero complementarias. Desde la academia, se aportan metodologías, análisis, investigación y formación de nuevas generaciones. Desde Hábitat, aportamos experiencia territorial, conocimiento práctico y una comprensión directa de los desafíos del ecosistema de vivienda.
Cuando estos dos mundos trabajan juntos, el conocimiento gana profundidad y se traduce en un mayor impacto en la vida de las familias y sus comunidades. Esta articulación permite no solo comprender mejor los problemas, sino también construir respuestas más conscientes, sostenibles y con mayor capacidad de transformación.
Este convenio parte de la visión compartida de que la vivienda es un eje de desarrollo, que tiene efectos que van mucho más allá del espacio físico; también reafirma la apuesta de Hábitat por fortalecer la investigación y el uso de evidencia para seguir mostrando, con datos concretos, cómo las mejoras habitacionales inciden positivamente en dimensiones clave del bienestar, como la salud, la educación, la equidad y las oportunidades económicas.
Este enfoque es especialmente relevante en un momento en el que nuestra región necesita ampliar la conversación sobre vivienda y situarla como una prioridad para el desarrollo.
¿Qué permitirá esta colaboración?
El convenio contempla varias líneas de trabajo conjunto. Entre ellas se encuentran la formación académica, la investigación, creación e innovación, las actividades de extensión abiertas a comunidades académicas, profesionales o público general, y el desarrollo de prácticas y pasantías para estudiantes.
Esto significa que la alianza se traducirá en proyectos concretos de investigación, generación de conocimiento aplicado, espacios de intercambio, formación de estudiantes y nuevas oportunidades para conectar el trabajo académico con desafíos reales del territorio.
Más allá de sus componentes formales, esta alianza tiene el potencial de fortalecer la manera en que se produce y se comparte conocimiento sobre vivienda social. También puede contribuir a formar profesionales más conectados con la realidad del hábitat, abrir nuevas rutas de colaboración y enriquecer la capacidad de incidencia de los distintos actores involucrados.
En la práctica, se trata de avanzar hacia una lógica de trabajo donde la evidencia no se quede solo en el análisis, sino que se convierta en una herramienta para mejorar decisiones, proyectos y políticas.
Una apuesta por soluciones mejor informadas
Este convenio reafirma que los desafíos de vivienda solo pueden abordarse de manera efectiva a través de alianzas amplias y estratégicas, capaces de articular experiencia, pensamiento crítico e innovación. Vincularse con la academia no solo fortalece capacidades, sino que también abre camino a soluciones mejor sustentadas, más relevantes y con mayor potencial de transformación para las familias y sus comunidades. De esta manera, seguimos abriendo la puerta a las oportunidades y a un mejor futuro.