16 voces
Carolina, México
México, Carolina
Una década de voluntariado
Carolina comienza su entrevista con una emoción que casi no puede contener. Se encuentra nerviosa porque es la primera vez que habla ante las cámaras de un tema que le apasiona: el voluntariado. Como subdirectora de fábrica de crédito automotriz en Grupo Financiero Banorte, ha tenido la oportunidad de unir sus manos a las de cientos de voluntarios organizados por Fundación Banorte. En seis de estas ocasiones, ha dedicado su tiempo a construir viviendas en alianza con Hábitat para la Humanidad.
En muchos países de Latinoamérica y el Caribe, extendemos la oportunidad a las personas de realizar voluntariados en sus comunidades. En México, Fundación Banorte se ha unido a esta iniciativa desde hace diez años y juntos hemos movilizado más de trescientos voluntarios. En nuestro cincuenta aniversario, Carolina se une a las 16 voces para representar no solo a su país, sino a todas las personas en nuestra región que donan un ratito de su tiempo para construir junto a otros el lugar que llamarán hogar.
“Yo decidí ser voluntaria con Hábitat para apoyar. Creo que ambos perseguimos el mismo fin común que es apoyar a la sociedad, dar un poco de nosotros como seres humanos y ser mejor persona. ¿Y qué mejor hacerlo en compañía de grandes instituciones como Fundación Banorte y Hábitat?”
Carolina y Hábitat se encuentran
Carolina ha hecho del voluntariado un motor de su vida. Desde hace más de diez años participa con Fundación Banorte en distintas oportunidades que se ofrecen a los colaboradores. Conoció de nosotros por medio de un video en el cual retrataban la construcción de una vivienda. En 2024, fue su turno y tuvo su primera experiencia con Hábitat para la Humanidad.
“Las señoras iban al río a lavar a mano […]. Era algo complicado el ir de su comunidad y caminar hasta la parte donde ellos lavaban su ropa. Lo que hicimos, en conjunto con Hábitat y Fundación Banorte, fue justo construirles en su comunidad lavabos para que ellos ya no tuvieran que trasladarse tan lejos, para poder realizar sus cosas.
El voluntariado constructivo la desafío en sus capacidades físicas. En esta ocasión, se trataba de una comunidad rural, llena de plantas y prados. Conforme avanzaron las horas del día, comenzó a llover muchísimo. A pesar de esto, nadie se detuvo. Los voluntarios continuaron la labor hasta terminar llenos de barros y empapados, pero a nadie le importó. Las personas tenían la mirada puesta en la meta y continuaron hasta finalizarla.
Fundación Banorte es el brazo social de Grupo Financiero Banorte. En México, trabajamos con esta entidad para ofrecer oportunidades de voluntariado para colaboradores, como Carolina.
El voluntariado transforma
Para Carolina el espíritu del voluntariado es servir. Estos momentos la conectan con sus colegas, su familia y con las personas a quienes está ayudando a construir su hogar. Es su conexión con las familias lo que la motiva. Cuando va a los voluntariados, puede ver a los niños curiosos por ver lo que sucede y, en ocasiones, las personas toman de lo poco que tienen para agasajarlos con una comida o algún detalle. Estos momentos la motivan a continuar.
“Lo que importa es que ellos sepan que no están solos y que hay grandes organizaciones que los pueden acompañar y que solo es cuestión de hablar, de levantar la mano y buscar el cómo.”
Carolina en una brigada organizada por Fundación Banorte.
Otras voces de Hábitat han confirmado un fenómeno especial: la energía de voluntariado. Cuando las personas están en campo, se animan unas a otras para completar la labor e ir más allá de sus capacidades. Carolina comenta sentir esta energía desde que se baja del autobús. La labor comienza muy temprano, pero apenas descienden del transporte el equipo de Hábitat está ahí para recibirlos y motivarlos.
La mezcla del concreto es especialmente desafiante. Es una labor que requiere mucha fuerza física. Carolina cuenta que, en un punto, ya no podía mover las manos porque estaba cansada. En ese momento, volteó a ver a su compañero y él seguía ahí. Su energía le dio un nuevo aire para continuar. Y no solo la de él. Los maestros de obra contratados para guiarlos le explicaban cómo tomar la pala, cómo acomodarse para lograr tener más fuerza sin generar agotamiento.
“Recuerdo una experiencia en donde fue igual un proyecto de construcción. Tuvimos que hacer una cadena humana para poder volar los botes de la mezcla porque en donde teníamos la mezcla y en donde estaba la casa estaban un poco lejos […]. Entonces, recuerdo que, al inicio, pues estás concentrado en recibir el bote y lanzarlo, pero en dos minutos pude tomarme un respiro y fue cuando realmente logré dimensionar el tamaño de lo que estábamos haciendo, porque era una cadena como de veinte personas, era de metros.”
Juntos, construimos comunidad
A través del voluntariado, los equipos de trabajo estrechan lazos. Carolina ha contado con el respaldo de sus supervisores para aportar a la comunidad y, a través de estos momentos, ha desarrollado nuevas habilidades, como el liderazgo. Como ya conoce bastante del proceso constructivo, ahora toma el rol de capacitadora: explica a sus compañeros cómo realizar las actividades y los motiva con su testimonio e historias.
Sus habilidades van más allá de la construcción. Justamente nos cuenta que el fin de semana antes de la entrevista llevó a un equipo a una experiencia de siembra de árboles que describió como “mágica”. El grupo se sintió más conectado y ella fue capaz de energizarse a través de los momentos compartidos.
“Algo de lo que me gusta mucho de los voluntariados es que ahí no existen roles, no existen jerarquías, no existen posiciones, entonces, es muy padre convivir con gente del equipo y que tengas la oportunidad de tener ese liderazgo desde ciertos puntos y que sea siempre diferente. Te ayuda a confirmar y a sentirte más partícipe de que todo eso está sucediendo, ese gran movimiento.”
Hábitat para la Humanidad y Fundación Banorte trabajan juntos para llevar el espíritu del voluntariado a más personas.
Ser voluntaria no solo la ha llevado a compartir con su equipo, sino también con su familia. En varias ocasiones los ha invitado a unírsele, con especial participación de su padre.
“Mi mejor amigo, mi papá, mi compañero de batallas, él ha sido gran, gran partícipe también de estas actividades y es algo que aprecio y que admiro mucho porque compartimos ambos este mismo sentimiento de buscar cómo podemos apoyar desde donde estamos, ¿no?”
Se buscan voluntarios
Para Carolina, el voluntariado es más que una foto o un posteo en redes sociales, son imágenes que lleva en su memoria y en su corazón al saber que ha hecho un cambio. Por eso, no deja finalizar su tiempo con nosotros sin motivar a otros a unirse a esta causa.
“Espero que sean miles de personas que quieran sumarse a al voluntariado con Fundación Banorte y Hábitat, porque va a ser una experiencia inolvidable.”
En 2026, Hábitat para la Humanidad cumple cincuenta años de construir viviendas dignas alrededor del mundo. En México, cumplimos treinta y siete. Como parte de las celebraciones, nuestra campaña Abramos la puerta te trae 16 voces que resumen nuestro accionar en Latinoamérica y el Caribe. Si tú o tu empresa están interesados en el voluntariado, puedes contactarnos en México para experiencias en este país, o escribe a nuestro contacto regional para conectarte con el país en el que resides.
“Estamos construyendo sueños, estamos apoyando a que una familia pueda tener un mejor futuro y, mientras más seamos, hacemos a una sociedad más solidaria, más empática con la situación.”