Juntos, construimos
Viviendas resistentes a los sismos
¿Cómo construir viviendas resistentes a los sismos?
América Latina y el Caribe es una de las regiones más expuestas a amenazas sísmicas del mundo. De los veinte países más expuestos a los terremotos en todo el mundo, once son de la región (UNDRR, 2023).
Contar con viviendas seguras y resilientes frente a los desastres puede ayudar a proteger vidas y medios de subsistencia, así como a construir comunidades sostenibles. Por ello, una vivienda sismorresistente debe entenderse como una inversión en seguridad, resiliencia y desarrollo sostenible, especialmente en contextos donde predominan la autoconstrucción y la informalidad.
El desafío está limitado no solo a las viviendas nuevas. En América Latina millones de hogares habitan edificaciones construidas antes de la existencia de normativas sísmicas modernas o sin supervisión técnica adecuada. Esto hace indispensable combinar estrategias de construcción segura con programas de evaluación y mejoramiento del parque habitacional existente.
¿Qué sucede en una vivienda cuando impacta un sismo?
Cuando ocurre un terremoto, el suelo se mueve y vibra. Ese movimiento se transmite a los cimientos de las casas y edificios, esto hace que toda la estructura se mueva de un lado a otro. Como consecuencia, las construcciones reciben fuerzas que las hacen oscilar y temblar.
Para mantenerse en pie durante un sismo, una edificación debe ser lo suficientemente resistente para soportar esas fuerzas y transmitirlas de manera segura hacia el suelo.
Normalmente, los edificios están diseñados para soportar cargas verticales, como su peso, muebles y personas. Sin embargo, durante un terremoto aparecen fuerzas diferentes: son principalmente horizontales, cambian rápidamente de intensidad y dirección y empujan la estructura de un lado a otro repetidamente.
Por eso, una vivienda resistente a sismos no solo debe soportar peso, sino también ser capaz de responder de manera segura a estos movimientos laterales sin causar daños a sus habitantes.
¿Cómo es una vivienda resistente a los sismos?
La capacidad de una vivienda o edificación para resistir un terremoto se basa en aplicar principios simples de diseño y construcción desde el inicio del proyecto. Estos principios ayudan a que la estructura tenga la resistencia y estabilidad necesarias para soportar los movimientos sísmicos y reducir el riesgo de daños o colapso.
Una construcción segura frente a los sismos comienza con una buena planificación, un diseño adecuado y la correcta disposición de los elementos estructurales que permiten absorber y distribuir las fuerzas generadas por un terremoto.
Algunos principios para la construcción
Solidez de las cimentaciones: debe estar construida sobre suelos apropiados y contar con cimentaciones capaces de transmitir las cargas de manera uniforme al terreno.
Distribución equilibrada: el peso y los elementos que dan resistencia a la vivienda deben estar distribuidos de manera uniforme.
Proporciones adecuadas: las dimensiones en planta y en altura deben ser proporcionales.
Estructura liviana: cuanto más ligera sea una construcción, menores serán las fuerzas que actúan sobre esta durante un terremoto.
Materiales flexibles y resistentes: en lo posible, utilizar materiales resistentes, ligeros y elásticos.
Continuidad estructural: todos los elementos de la vivienda deben estar conectados entre sí. La cimentación, muros, vigas y cubierta deben funcionar como un sistema integrado.
Reducción de vibraciones: siempre que sea posible, se pueden incorporar sistemas especiales que reduzcan la cantidad de movimiento que pasa del suelo al edificio.
¿Cómo deben mejorar las normativas de los países para proteger las viviendas?
Además de normativas técnicas, la reducción del riesgo sísmico requiere fortalecer todo el ecosistema de regulación, financiamiento y supervisión de la vivienda. Esto implica actualizar periódicamente los códigos de construcción, asistencia técnica en procesos de autoconstrucción de las viviendas, incentivar el reforzamiento de viviendas existentes y fortalecer la fiscalización.
Chile es ampliamente reconocido como uno de los países con mejor desempeño frente a sismos. Cuenta con estrictos códigos de construcción, realiza regularmente simulacros de evacuación y dispone de sistemas de alerta temprana para informar a la población ante la ocurrencia de un sismo. La experiencia del país demuestra que la combinación de normativas de construcción rigurosas, mecanismos efectivos de fiscalización, formación de profesionales especializados y un proceso continuo de aprendizaje a partir de eventos pasados puede reducir significativamente las pérdidas humanas y limitar los daños en viviendas e infraestructura.
¿Qué debo verificar en mi vivienda?
Aunque una evaluación técnica especializada es lo recomendable, existen señales que pueden ayudar a identificar riesgos potenciales en tu vivienda ante la llegada de un sismo. Si observas alguno de estos puntos, conviene evaluar con un profesional.
- ¿La vivienda presenta grietas diagonales o profundas en los muros?
- ¿Existen columnas o vigas visiblemente deterioradas?
- ¿La vivienda fue construida sin planos o supervisión técnica?
- ¿Se realizaron ampliaciones informales sin reforzar la estructura original?
- ¿ Existen espacios o aberturas entre los muros y las columnas/vigas?
- ¿ En el entorno se pueden observar deslizamientos, asentamientos, grietas en el suelo o cualquier otro movimiento del terreno que pueda representar un riesgo para la vivienda?
- ¿Existen hundimientos o desplazamientos visibles en pisos o cimentaciones?
- ¿La construcción utiliza adobe, mampostería no reforzada u otros sistemas altamente vulnerables?
Los terremotos son inevitables, sin embargo, las tragedias y daños asociadas a ellos no lo son.
La construcción de viviendas resilientes, el mejoramiento y rehabilitación de viviendas existentes y el fortalecimiento de las normativas nacionales y sus mecanismos de fiscalización representan una de las inversiones más efectivas para proteger vidas, reducir pérdidas económicas y fortalecer comunidades resilientes. Juntos, construimos seguridad.