Historias
Detrás de cada puerta abierta hay una historia. A medida que avanzamos en cincuenta años haciendo posible el acceso a la vivienda, destacamos algunas de las personas e innovaciones que están en el corazón de nuestra misión.
Detrás de cada puerta abierta hay una historia. A medida que avanzamos en cincuenta años haciendo posible el acceso a la vivienda, destacamos algunas de las personas e innovaciones que están en el corazón de nuestra misión.
Iniciativas que mejoran infraestructura y transforman condiciones de vida, fortalecen capacidades locales y abren oportunidades económicas. El resultado es un impacto medible en salud, dignidad y resiliencia para comunidades que enfrentan brechas históricas en acceso a servicios básicos y vivienda adecuada.
Desde Hábitat para la Humanidad acompañamos el 7° Foro Nacional de Agua y Saneamiento, un espacio liderado junto al OCASH con apoyo de UNICEF, donde presentamos evidencias, innovaciones y políticas clave que pueden transformar la realidad de miles de familias.
Las mejoras en la vivienda aumentan la capacidad de las familias para ahorrar en gastos de salud. En República Dominicana, las familias con un piso de concreto ahorraron 17,70 USD dólares al mes y aumentaron en un 12 % su inversión en la mejora de su hogar. Resultados similares se han observado en Guatemala, Honduras y Paraguay.
La colaboración entre Hábitat para la Humanidad y la Universidad Diego Portales de Chile, abre nuevas oportunidades para fortalecer la investigación, la formación de capacidades y la generación de soluciones en torno a la vivienda.
En Honduras, más de 585 mil hogares aún viven con pisos de tierra, una realidad que afecta de forma directa la salud, la economía y el bienestar de las familias. Durante el foro “Desde la Raíz: Construyendo Soluciones Seguras y Resilientes”, realizado en marzo de 2026, compartimos evidencia sobre el impacto de nuestra iniciativa 100 mil pisos para jugar en este país. Menos enfermedades, menos gastos médicos y mejores condiciones para una vida más digna. Haz clic para conocer cómo una mejora concreta en la vivienda puede abrir la puerta a más salud, estabilidad y oportunidades para miles de familias.
En América Latina y el Caribe, el saneamiento seguro es todavía un privilegio. Según nuestra consulta a la base global de datos JMP, mientras poco más de la mitad de la población tiene servicios de saneamiento seguros, más de trescientos millones de personas conviven con sistemas que contaminan sus suelos y ríos. Esta carencia se traduce en 47 millones de hogares con letrinas sin salubridad, privacidad ni seguridad, donde una noche de lluvia convierte una necesidad básica en un peligro físico.
Las familias con un piso de concreto tienen un 20% más de estabilidad financiera, reducen sus gastos de salud en un 79% e invierten un 12% más en mejoras de su vivienda. Así lo confirma la investigación realizada por Hábitat para la Humanidad, en el marco de la iniciativa 100 mil pisos para jugar.
En Latinoamérica y el Caribe, aproximadamente 50 millones de personas viven sobre un piso de tierra. Con 100 mil pisos para jugar Hábitat para la Humanidad busca transformar la vida de miles de familias al sustituir sus pisos de tierra por pisos de concreto en viviendas vulnerables.
Cuando invertimos en viviendas mejores y más seguras, estamos entregando a los niños la llave para mejorar su educación. Los niños que viven en hogares con piso de concreto tienen menos ausencias escolares y muestran mejoras en su desarrollo educativo.