Se considera vivienda resiliente a la infraestructura diseñada para resistir, recuperarse y adaptarse ante la incidencia de condiciones como el cambio climático y los desastres naturales. Esta edificación protege la vida y los bienes materiales de las personas. Este artículo expone los elementos conceptuales que conectan la vivienda resiliente con beneficios a la salud, la educación y el desarrollo económico de las personas. Asimismo, presenta cómo la inversión en estas soluciones reduce los gastos de recuperación. Finalmente, enumera una serie de estrategias para implementar el concepto de vivienda resiliente en programas, actividades o esfuerzos de incidencia.
Descargar informe