¿Por qué la educación financiera es clave en la construcción de una vivienda?
El patrimonio familiar suele comenzar con un hogar. Para las personas en condición de pobreza, una vivienda adecuada no es solo un espacio físico, es una fuente de estabilidad, seguridad y arraigo, además de un motor para la superación personal y familiar.
Sin embargo, acceder a este bien requiere algo más que materiales de construcción. Implica capacidades de planificación, presupuesto y ahorro que, en muchos casos, no han podido desarrollarse. Por ello, desde Hábitat para la Humanidad promovemos la educación financiera como una herramienta clave para ampliar oportunidades, fortalecer la autonomía y potenciar el desarrollo económico de las familias.
¿Qué es la exclusión financiera y cómo afecta el acceso a la vivienda digna?
En el mundo, siete de cada diez personas en condición de pobreza no cuentan con acceso a una cuenta bancaria y 2500 millones no utilizan servicios financieros formales. Fuente: Banco Mundial.
La exclusión del sistema financiero formal limita severamente el acceso de la población vulnerable a mecanismos adecuados de financiamiento para realizar inversiones fundamentales, entre ellas, la construcción o mejora de una vivienda.
Entonces, ¿cómo construyen estas familias? Generalmente, lo hacen poco a poco, con los ahorros que logran reunir a lo largo del tiempo. A este proceso lo llamamos construcción progresiva.
En Perú, nuestros estudios muestran que las familias pueden tardar entre veinte y treinta años en completar su vivienda, enfrentando además sobrecostos de hasta un 30%, derivados del uso de materiales de baja calidad y de la construcción sin acompañamiento técnico.