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Devocionales Cuaresmales 2018

Devocionales Cuaresmales 2018

La Cuaresma comienza el miércoles 14 de febrero.

Introducción

Cuando empezamos a hablar de un tema para los Devocionales Cuaresmales de 2018, un miembro de nuestro equipo sugirió la caridad. En Hábitat para la Humanidad solemos evitar hablar de esfuerzos como la caridad, porque no queremos promover la percepción errónea de que regalamos viviendas. Por el contrario, involucramos a las personas en la creación de sus propias soluciones de vivienda.

Sin embargo, en la Biblia, la caridad casi siempre equivale al amor –el tipo de amor ágape, que nos llama a actuar desinteresadamente por el bienestar de los demás. De hecho, las distintas traducciones del popular pasaje en 1 Corintios 13 intercambian las palabras caridad y amor

Los siete devocionales en esta colección (diseñados para usarse uno por cada semana de Cuaresma), se enfocan en cómo podemos ser más conscientes de compartir el increíble amor de Dios durante los días previos a la Pascua.

Oramos para que use estos devocionales al buscar acercarse a Dios en esta temporada. También le instamos a que, en lugar de abstenerse de algo para la Cuaresma, se concentre en las acciones positivas que pueda realizar para profundizar su relación con Dios, conforme tiende la mano a otras personas.

Por último, también hemos creado una reflexión teológica para ser usada después de la Pascua, la cual esperamos le motive a contar sus historias de Cristo resucitado.

En esta página:

Semana 1: El mayor regalo de Dios

Semana 2: Formas sencillas de ofrecer esperanza

Semana 3: Realmente te veo

Semana 4: Compartir generosamente

Semana 5: El milagroso poder del amor de Dios

Semana 6: Servir de maneras que quizás no haya imaginado

Semana 7: Algún día viviremos en paz

Cuarenta acciones positivas para la Cuaresma

Una reflexión teológica posterior a la Pascua

Semana 1

El mayor regalo de Dios

Por John Powell

Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.

— Romanos 5: 8 (NVI)

Recorrí sitios web, investigué, leí etiquetas y comparé marcas. Caminé de un lado a otro por el centro comercial, arriba y abajo por innumerables pasillos, y dentro y fuera de muchas tiendas y almacenes especializados, en un esfuerzo por encontrar ese regalo perfecto. ¿Para qué? Para poder ver a mi hijo agrandar los ojos y quedar boquiabierto. Lo amaba mucho. Quería oírlo agitado de emoción y que su voz me preguntara asombrado: “¿Has hecho esto por mí?”

¿Acaso no es posible imaginar que Dios sienta la misma emoción por nuestras reacciones a Sus grandiosos regalos? Es por esto que Dios pinta amaneceres y puestas de sol en gloriosos tonos de naranja y lavanda. Es por esto que coloca un arco iris entre nubes oscuras y pone una canción en la garganta del gorrión. Es por esto que concedió una dulce fragancia a la rosa e hizo nevar en las montañas.

Y, es por esto que ofrece el perdón a los culpables y la gracia a los condenados. Es por esto que puso a un Salvador en una cruel cruz –para que pudiéramos subir esa escarpada colina, ver lo sucedido y, con los ojos muy abiertos y llenos de asombro, exclamar: “¿Has hecho esto por mí?”

Dios quiere que cada uno de nosotros experimente estos sentimientos de amor y valor. En Hábitat para la Humanidad, a medida que mejoramos las condiciones de vida, proporcionamos agua limpia y ofrecemos socorro después de los desastres, demostramos el desmesurado amor de Dios. Tenemos el privilegio de ser parte de la obra de Dios en la vida de personas de todo el mundo y todos los días.

Romanos 5:5 nos dice que el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones. Durante este tiempo de Cuaresma, cuando nos enfocamos en el tipo de amor ágape que nos llama a actuar desinteresadamente por el bienestar de los demás, agradezcamos ser receptores del mayor regalo de Dios. Luego, demostremos esa gratitud sirviendo a los demás.

Oración

Jesús, en este tiempo de la cruz, te agradecemos por mostrarnos Tu amor incondicional cuando no lo merecíamos. Ayúdanos a derramar el amor que Tú has puesto en nuestros corazones para ayudar a otros. Como empleados y voluntarios de Hábitat, ayúdanos, en esta temporada y siempre, para manifestar Tu amor, que es puro, incondicional y lleno de gracia. Amén.

Preguntas

1. ¿En qué circunstancia ha alabado recientemente a Dios por haber hecho algo increíble por usted?

2. En la Biblia, las palabras amor y caridad suelen ser equivalentes. ¿Tienen estas palabras diferentes significados para usted? ¿Por qué cree que al amor se le llama “el más grande de estos”?

3. En Juan 13: 34-35, se nos da el mandato de amarnos unos a otros, para que el mundo sepa que somos discípulos de Jesús. ¿Cómo le guía este mandamiento cuando da o sirve como voluntario? ¿Cómo le guía en su rutina diaria para tratar a compañeros de trabajo y voluntarios de Hábitat?

John Powell es diseñador gráfico senior de Hábitat para la Humanidad Internacional, y trabaja en la oficina en Americus, Georgia.

Cuarenta acciones positivas para la Cuaresma

En lugar de enfocarse en lo que podría “renunciar” durante la Cuaresma, considere cómo puede construir el Reino de Dios, y acercarse a Él a través de acciones específicas y positivas.

Semana 2

Formas sencillas de ofrecer esperanza

Por Sherry Eiler

Había en Jope una discípula llamada Tabita (que traducido es Dorcas). Esta se esmeraba en hacer buenas obras y en ayudar a los pobres. Sucedió que en esos días cayó enferma y murió. Pusieron el cadáver, después de lavarlo, en un cuarto de la planta alta…Sin demora, Pedro se fue con ellos, y cuando llegó lo llevaron al cuarto de arriba. Todas las viudas se presentaron, llorando y mostrándole las túnicas y otros vestidos que Dorcas había hecho cuando aún estaba con ellas. Pedro hizo que todos salieran del cuarto; luego se puso de rodillas y oró. Volviéndose hacia la muerta, dijo: «Tabita, levántate». Ella abrió los ojos y, al ver a Pedro, se incorporó.

— Hechos 9:36-37, 39-40 (NVI)

La esposa del pastor de la iglesia a la que asistí de niña se llamaba Dorcas. Es la única Dorcas que he conocido. Mi recuerdo de ella se asemeja mucho a la mujer descrita en Hechos 9. Estaba muy dedicada a los jóvenes de nuestra iglesia, incluyendo a mis tres hermanos. Consideraba a todos los jóvenes como sus hijos y recuerdo que, a menudo, los invitaba a su casa.

En nuestras Escrituras, leemos que la Dorcas que Pedro conocía era una discípula llena de amor por Jesús. Mostraba ese amor a las viudas de su comunidad al proporcionarles ropas. Era un humilde ejemplo del uso de sus talentos para servir a Dios, al proveer lo que otras personas necesitaban.

A cada uno de nosotros se nos han dado talentos y habilidades que podemos usar para servir a otros. Por ejemplo, tengo gran fervor por las personas sin hogar. Muchas de las personas que viven en la calle padecen enfermedades mentales y sé, por experiencia propia, el dolor que esto puede causar. Mi padre sufrió una enfermedad mental por más de 40 años. Mi madre era una esposa fiel y dadivosa, y mi padre siempre tuvo un hogar; pero, para muchos enfermos mentales, ese no es el caso.

Cuando viajo a Atlanta por trabajo, intento llevar conmigo billetes de un dólar, junto con un folleto que habla sobre el amor de Dios. Cuando se me acercan personas sin hogar, puedo ofrecerles esperanza. La oportunidad de dar esperanza también es la razón por la cual doy a Hábitat para la Humanidad parte de cada cheque de pago. El primer principio de la misión de Hábitat es mostrar el amor de Dios en acción. Dorcas nos muestra claramente que podemos hacerlo de maneras específicas, según los dones que se nos han otorgado.

Durante esta temporada de Cuaresma, sigamos el ejemplo de Dorcas, conforme nos enfocamos en el tipo de amor ágape que nos llama a actuar desinteresadamente por el bienestar de los demás.

Oración

Querido Dios, haznos conscientes de los dones que Tú nos has dado, y del fervor que has puesto en nosotros para ayudar a los demás. Ayúdanos a ser fieles en Tu servicio. Permítenos abrir nuestros corazones para llegar a quienes no te conocen. Amén.

Preguntas

  1. ¿Posee alguna habilidad aparentemente ordinaria, como la costura de Dorcas, que podría usar para mostrar el amor de Dios?
  2. ¿Por cuáles temas o problemas siente profundo fervor? ¿Cómo le está conduciendo ese fervor a tomar acciones?
  3. ¿Qué le impide tomar acciones que muestren el amor de Jesús? ¿Qué hará para cambiar eso?

Sherry Eiler es oficial de fortalecimiento de capacidades en donaciones de Hábitat para la Humanidad Internacional, y trabaja en la oficina de Americus, Georgia.

Cuarenta acciones positivas para la Cuaresma

En lugar de enfocarse en lo que podría “renunciar” durante la Cuaresma, considere cómo puede construir el Reino de Dios, y acercarse a Él a través de acciones específicas y positivas.

Semana 3

Realmente te veo

Por David A. Wilson

“Necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron”. Y le contestarán los justos: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos como forastero y te dimos alojamiento, o necesitado de ropa y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te visitamos?” El Rey les responderá: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí”.

— Mateo 25:36-40, NVI.

A menudo, me pregunto si nuestro mundo altamente conectado –que exige velocidad, conveniencia y eficiencia– nos ha hecho olvidar el valor de interactuar realmente con los demás. ¿Nos tomamos el tiempo para hablar más allá de comentarios amables y construir relaciones, o perdemos las bendiciones de la interacción y del descubrimiento?

Crecí con mi abuela, quien tenía asma severa. Era usual escucharla en medio de la noche gritando una y otra vez, “David, no puedo respirar”, mientras luchaba por tomar aire. Esta experiencia se convirtió en rutina hasta su muerte, cuando yo tenía 13 años.

Al aprender a estar atento a su salud, desarrollé el músculo de la sensibilidad. Cuando salía a jugar, verificaba que estuviera bien (a veces cada hora), gritando por la ventana: “Abuelita, ¿estás bien?” La mayoría de las veces lo estaba, pero otras no. Aprendí realmente a verla, escucharla y comprender su situación.

¿A cuántas personas pasamos hoy de lado y realmente no las vimos? ¿Cuántas necesidades no han sido satisfechas porque no hemos desarrollado sensibilidad? Incluso sirviendo en un ministerio de compasión como Hábitat para la Humanidad, podemos quedar tan atrapados en nuestras tareas y olvidar que nuestro propósito es mostrar el amor de Jesús.

Durante esta temporada de Cuaresma, al enfocarnos en el tipo de amor ágape que nos llama a actuar desinteresadamente por el bienestar de los demás, quizás podríamos ser un poco más reflexivos. En lugar de sólo saludar, podríamos preguntar: “Realmente, ¿cómo está hoy?” Dejemos que nuestra oración sea lo que abra nuestros ojos, oídos y corazones para satisfacer las necesidades de los demás.

Oración

Señor, gracias por ver cómo la humanidad Te necesita. Durante los próximos días, no dejes que nos consuma lo que necesitamos y deseamos, sino danos el corazón para conectarnos con los demás, y hacerles ver que son valiosos y queridos. Amén.

Preguntas

  1. Recuerde algún momento difícil de su vida, en el cual Dios llamó a alguien a realmente verlo(a), cuando no estaba seguro(a) de si alguien prestaba atención. ¿Cómo se sintió?
  2. Recuerde algún momento en el que alguien le hizo sentir como si usted fuera la respuesta a una oración. ¿Qué aprendió sobre sí mismo(a) en ese momento?
  3. ¿Cómo puede, deliberadamente, acercarse a alguien el día de hoy?

David A. Wilson es especialista en apoyo en el Centro de Apoyo para Afiliados de Hábitat para la Humanidad Internacional en la oficina de Americus, Georgia.

Cuarenta acciones positivas para la Cuaresma

En lugar de enfocarse en lo que podría “renunciar” durante la Cuaresma, considere cómo puede construir el Reino de Dios, y acercarse a Él a través de acciones específicas y positivas.

Semana 4

Compartir generosamente

Por Dena Jackson

Todos los creyentes eran de un solo sentir y pensar. Nadie consideraba suya ninguna de sus posesiones, sino que las compartían. Los apóstoles, a su vez, con gran poder seguían dando testimonio de la resurrección del Señor Jesús. La gracia de Dios se derramaba abundantemente sobre todos ellos, pues no había ningún necesitado en la comunidad.

— Hechos 4:32-34a (NVI)

Mis primeros recuerdos sobre compartir tienen que ver con mi hermana. Nos llamaban “mellizas”, aunque nacimos con 10 meses de diferencia. Compartíamos la cuna y la ropa. Incluso me dijeron que, cuando ella lloraba, solía compartirle mi pulgar para que lo chupara. Mi reacción natural fue responsabilizarme por mi hermana cuando ella lo necesitaba.

Dios nos llama a compartir generosamente. La temporada de Cuaresma tiende a considerarse como un tiempo de sacrificio o de renuncia a algo. Es fácil concluir que tales sacrificios fueron la marca de la iglesia primitiva en Hechos 4. Sin embargo, podemos perder el rumbo si nos enfocamos (como solemos hacer) en nuestras cosas. El poder de la iglesia primitiva provenía de su único propósito: el deseo de dar testimonio de la resurrección de Jesús. No se trataba de renunciar a las posesiones; se trataba de demostrar el amor de Dios. Los primeros cristianos continuaron viviendo el llamado de Dios de cuidar a los necesitados. Sentían gran responsabilidad de cuidarse mutuamente para que el mundo conociera a Jesús.

Esa es nuestra visión en Hábitat. Queremos acercarnos más a un mundo donde todos tengan un lugar adecuado para vivir. Queremos eliminar los sistemas y las barreras que impiden a las personas tener un alojamiento adecuado. Queremos unir a las personas para construir viviendas, comunidades y esperanza. Lo hacemos para que el mundo conozca a Jesús.

Durante esta temporada de Cuaresma, al enfocarnos en el tipo de amor ágape que nos llama a actuar desinteresadamente por el bienestar de los demás, compartamos generosamente en todas las áreas de nuestras vidas. Esto no debería ser difícil si realmente creemos que todo lo que tenemos proviene de Dios.

¿Qué puede compartir durante la Cuaresma? Quizás Dios le esté llamando a ofrecer su tiempo y talento para trabajar en una construcción de Hábitat o para ser voluntario en el comedor de beneficencia u hospital local. Quizás Dios le esté llamando a ser conciliador o a dedicar más tiempo a su cónyuge, hijo, padre o amigo. Quizás Dios le esté llamando a compartir su tesoro. Escuchemos con nuestros corazones y estemos dispuestos a compartir con profunda generosidad.

Oración

Señor, reúnenos como Tus seguidores para que podamos sentir compasión y responsabilidad los unos por los otros. Llámanos para satisfacer las necesidades de quienes nos rodean y de quienes están lejos. Ayúdanos a encontrar la alegría en compartir generosamente para que el mundo pueda conocerte. Amén.

Preguntas

  1. ¿Le resulta fácil o difícil creer que todo viene de Dios? ¿Cómo afecta eso su capacidad de compartir generosamente?
  2. ¿Cómo puede un espíritu de unidad crear un ambiente para compartir generosamente?
  3. ¿Cómo ha sido usted testigo de un espíritu generoso que ayuda a otros a conocer a Jesús?
  4. ¿Qué hará para compartir generosamente esta semana?

Dena Jackson es especialista en participación de afiliados de la Construcción con Mujeres de Hábitat para la Humanidad Internacional, y trabaja en la oficina de Americus, Georgia.

Cuarenta acciones positivas para la Cuaresma

En lugar de enfocarse en lo que podría “renunciar” durante la Cuaresma, considere cómo puede construir el Reino de Dios, y acercarse a Él a través de acciones específicas y positivas.

Semana 5

El milagroso poder del amor de Dios

Por Dianne Hall

No tienen que irse —contestó Jesús—. Denles ustedes mismos de comer.

— Mateo 14:16 (NVI)

En la historia de la alimentación de los cinco mil (Mateo 14:13-21), encontramos una poderosa lección sobre satisfacer las necesidades humanas. Al ver la enorme y hambrienta multitud que se había congregado alrededor de Jesús, los discípulos lamentaban que se estuviera haciendo tarde. Su sugerencia fue enviar a la gente a otros lugares. Jesús tenía un plan distinto. Pidió a los discípulos actuar: “Denles ustedes mismos de comer”. Podía haber tomado el pan y el pescado, y haber alimentado a las cinco mil personas Él mismo. En cambio, eligió involucrar a los discípulos al pedirles que distribuyeran el pan.

Al instar a los discípulos a cuidar a las personas, Jesús demostró el poder de compartir el amor de Dios. Nuestro llamado en Hábitat también es un ministerio activo que satisface las necesidades humanas. Dios nos llama a ser discípulos –a ser el medio a través del cual se realiza la obra de Dios en nuestro mundo de hoy. He visto resultados sorprendentes de personas que se unen para poner el amor en acción, una y otra vez, en todo el mundo. Una vivienda construida con amor se convierte en un hogar que cambia todo para una familia y para las generaciones venideras. El poder del amor de Dios puede abrirse paso incluso en los lugares y las circunstancias más inverosímiles, cuando nos unimos como fieles discípulos que buscan las buenas intenciones de Dios para nuestro mundo.

Dios provee para nuestras necesidades cuando tenemos fe. Mi esposo, el difunto Tom Hall, quien hace muchos años fue director asociado de Hábitat para la Humanidad Internacional, solía decir sobre las milagrosas acciones de Dios en esta historia:

“En lugar de quejarse por la escasez de recursos, Jesús tomó lo que tenía, agradeció a Dios por ello, y puso manos a la obra. Maravilla de maravillas, ¡había más que suficiente! No sé exactamente qué pasó en esa ladera de Galilea. Sólo sé que cuando tomamos lo que se nos da y ponemos manos a la obra para hacer la voluntad de Dios, el trabajo se puede lograr”.

A través de nuestros esfuerzos en Hábitat, Dios continúa tomando lo que ofrecemos, lo bendice y lo convierte en algo milagroso.

Durante esta temporada de Cuaresma, al enfocarnos en el tipo de amor ágape que nos llama a actuar desinteresadamente por el bienestar de los demás, tengamos presente las grandes cosas que Dios puede hacer a través de nosotros.

Oración

Padre misericordioso, haznos siempre conscientes del poder milagroso de Tu amor y utilízanos para hacer Tu voluntad, y sólo Tu voluntad. Amén.

Preguntas

  1. ¿De qué manera le han dado alimento bendito y no lo ha transmitido a las personas necesitadas?
  2. ¿Dejamos que el escepticismo y el deseo humano de tener el control se interpongan en nuestro camino de esperar un milagro?
  3. ¿Siente que Dios nos llama a soñar en grande y a cambiar nuestras ideas sobre lo que podemos hacer a través de Él?

La Rev. Dianne Hall es capellán de Hábitat para la Humanidad Internacional y trabaja en la oficina de Americus, Georgia.

Cuarenta acciones positivas para la Cuaresma

En lugar de enfocarse en lo que podría “renunciar” durante la Cuaresma, considere cómo puede construir el Reino de Dios, y acercarse a Él a través de acciones específicas y positivas.

Semana 6

Servir de maneras que quizás no haya imaginado

Por Lisa Marie Nickerson

Tienes razón al decir que Dios es uno solo y que no hay otro fuera de Él. Amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más importante que todos los holocaustos y sacrificios.

Marcos 12:32-33 (NVI)

Hábitat para la Humanidad ofrece un medio único y maravilloso para que los voluntarios y propietarios de viviendas sirvan en las comunidades. Recientemente, volví de un viaje de Aldea Global a la Isla del Príncipe Eduardo en Canadá, donde pude trabajar junto a una futura propietaria. Mientras trabajábamos juntos, nuestro equipo comenzó a entender su historia y ella, a conocer la nuestra. La madre y la hermana de nuestra propietaria traían al equipo un delicioso almuerzo casero todos los días. Sus vecinos también visitaban a menudo para observar nuestro progreso y mostrar aprecio.

Los voluntarios que querían ser parte de esta experiencia recaudaron fondos y usaron recursos propios, para viajar grandes distancias y prestar servicio en la construcción de esta comunidad. Muchas personas se emocionaron con esta experiencia: los voluntarios, la propietaria y sus vecinos. Todos ellos ejemplificaron el amor ágape de Cristo.

Durante esta temporada de Cuaresma, centrémonos en el amor incondicional de Jesús, que nos inspira a actuar desinteresadamente por los demás. Recordemos la parábola del Buen Samaritano y que Jesús nos instruyó a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Cuando se le preguntó: “¿Quién es mi prójimo?” Jesús narró una historia en la que un hombre fue robado, golpeado y dejado medio muerto. Después de que dos líderes religiosos pasaron junto a él sin ayudarle, fue un samaritano (un extraño) quien alimentó, vistió y cuidó al hombre.

En Lucas 10: 36-37 leemos: “¿Cuál de estos tres piensas que demostró ser el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? ―El que se compadeció de él— contestó el experto en la ley. ―Anda entonces y haz tú lo mismo— concluyó Jesús”.

Oración

Dios eterno, por favor, recuérdanos cada día quiénes son nuestros vecinos y guíanos a servirnos los unos a los otros en Tu amor. Fortalece a Hábitat conforme reúne a voluntarios, propietarios y vecinos para construir hogares y comunidades fuertes y estables.

Preguntas

  1. ¿Puede recordar alguna ocasión en que un extraño le ayudara de manera inesperada?
  2. ¿De qué manera(s) cumple el mandamiento de Jesús de amarnos los unos a los otros?
  3. ¿De qué manera(s) Hábitat abre puertas para que podamos mostrar amor ágape en nuestras comunidades?

Lisa Marie Nickerson es directora asociada del programa Construcción con Mujeres de Hábitat para la Humanidad Internacional, y trabaja en la oficina de Americus, Georgia.

Cuarenta acciones positivas para la Cuaresma

En lugar de enfocarse en lo que podría “renunciar” durante la Cuaresma, considere cómo puede construir el Reino de Dios, y acercarse a Él a través de acciones específicas y positivas.

Semana 7

Algún día viviremos en paz

Por Kate Ward

Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: esto es, que, en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación.

2 Corintios 5;18-19 (NVI)

A pesar de que mi esposo de casi 20 años y yo no siempre estamos de acuerdo, nos apoyamos mutuamente. No tenemos que obviar cada situación estresante; sólo necesitamos aprender a acoger la paz y a tener paz. Hemos aprendido la diferencia entre resolución y reconciliación, y hemos llegado a saber que crear y mantener la paz requiere tener una actitud indulgente y un compromiso con el bienestar de los demás.

En Hábitat para la Humanidad, buscamos poner el amor de Dios en acción mediante la construcción de interacciones pacíficas en todas las comunidades a las que servimos en el mundo. Una de nuestras mayores fortalezas durante cuatro décadas ha sido la capacidad de unir a las personas. Derribamos muros metafóricamente, mientras los construimos literalmente.

Nuestra dedicación a la paz, mediante la provisión de soluciones a las necesidades de alojamiento en todo el mundo, nos acerca a nuestra visión de un mundo donde todos tengan un lugar adecuado para vivir. El perdón y la reconciliación tienen que ver con cambiar y transformar las actitudes, los prejuicios y las percepciones de las personas sobre el “otro”. El Príncipe de Paz, descrito en Isaías 9:6, nos dio fe, compasión, perdón, arrepentimiento, gratitud, palabra de Dios, oración y esperanza para ayudarnos a encontrar y lograr la paz.

Durante esta última semana previa a la Pascua, conocida como Semana Santa, recordamos los eventos que comenzaron con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, y terminaron con la cruz y la tumba vacía. Se nos recuerda que el sacrificio supremo de Jesús nos llama a un ministerio de reconciliación, y que vivir como alguien que ama a Jesús significa buscar vivir en paz con los demás. Como lo hemos hecho durante toda esta temporada de Cuaresma, podemos continuar esta semana enfocándonos en el tipo de amor ágape que nos llama a actuar desinteresadamente por el bienestar de los demás, y a dar pasos para acercarnos más a Dios.

Oración

Señor, gracias por Tu amor, gracia y misericordia. Por favor, ayúdanos a ser embajadores de paz. Permítenos, a través de la paz que se nos ha mostrado por Tu espíritu, ser una fuerza motriz para hacer del mundo un lugar mejor. Que Tu amor divino entre al corazón y a la mente de cada alma en la Tierra, para que podamos compartir amor ágape con los demás. Ayúdanos a ser ciegos ante la raza, la religión, la política y la riqueza que nos desconectan, separan, dividen y clasifican. Señor, trae paz a nuestro mundo, y deja que la paz comience en mí. Amén.

Preguntas

  1. ¿Quién puede contribuir al desarrollo de la paz? ¿Qué se requiere para lograr la paz?
  2. ¿Qué papel pueden desempeñar los jóvenes en los esfuerzos para lograr la paz?
  3. ¿Cómo usa usted las herramientas que el Príncipe de Paz nos ha ofrecido para lograr la paz en su comunidad? ¿En el mundo?
  4. ¿Cuál es su plan para generar un impacto positivo como resultado de esta temporada de Cuaresma?

Kate Ward es especialista en el departamento de donaciones de Estados Unidos de Hábitat para la Humanidad Internacional, y trabaja en la oficina de Americus, Georgia.

Cuarenta acciones positivas para la Cuaresma

En lugar de enfocarse en lo que podría “renunciar” durante la Cuaresma, considere cómo puede construir el Reino de Dios, y acercarse a Él a través de acciones específicas y positivas.

Cuarenta acciones positivas para la Cuaresma

1. Haga planes para participar en un estudio de Cuaresma o leer un libro inspirador.

2. Poco antes de que comience la Cuaresma, coloque una caja o bolsa cerca de donde come usualmente. Seleccione un artículo de comida cada día para donar a un banco de alimentos. No compre estos artículos. Comparta su propia comida.

3. Cree un espacio de adoración/oración para su equipo e invite a un líder espiritual a facilitar el espacio.

4. Piense en al menos tres compañeros de trabajo de Hábitat a quienes aprecie. Dígales cómo han marcado una diferencia en su vida.

5. Contemple los últimos 40 días de la vida de Cristo y lea una o más narraciones de los Evangelios que le ayuden a enfocarse en el contexto de un evento en particular. Cierre los ojos e imagine los olores, los sonidos, los colores, la luz u oscuridad, la mirada en el rostro de Jesús y de los demás, y las palabras que se pronunciaron. Reflexione sobre cómo esto le ayuda a comprender mejor el evento.

6. Reflexione y enfóquese en las bendiciones de tener una vivienda como medio de compartir sus recursos para ayudar a otros en un espíritu de amor ágape.

7. Elija un comportamiento similar al de Cristo que le gustaría emular. Ore por ello y póngalo en práctica por un día, una semana o durante el resto de la Cuaresma.

8. Piense en alguien a quien pueda haber ofendido o lastimado. Pídale perdón.

9. Todos los días de Cuaresma, reclute a una persona para que sea un Socio de Oración Global de Hábitat.

10. En un espacio en el que se encuentre solo(a), escriba un párrafo que describa el papel que desempeña su fe cristiana en su servicio con Hábitat. Ofrezca esas palabras a Dios como oración silenciosa de agradecimiento.

11. Comparta una comida con una persona o familia hacia la cual siente que Dios lo está dirigiendo, y ofrezca orar juntos.

12. Pida a Dios cambiar los corazones endurecidos, incluido el suyo.

13. Pregunte a tres personas cuál es su cita o pasaje preferido de las Escrituras. Dedique tiempo a reflexionar sobre esas palabras.

14. Piense en un recuerdo de infancia que le cause alegría. Luego, comparta el recuerdo con alguien.

15. Sorprenda hoy a alguien, al azar, con un acto de bondad.

16. Comprométase a conocer a un vecino que no conozca.

17. Ríase con alguien hoy. Piense en una persona que pueda necesitar el don de la risa, y acuda a esa persona con espíritu alegre.

18. Ore por alguien por quien nunca haya orado antes.

19. Busque en su vivienda artículos que pueda donar a una Tienda ReStore de Hábitat para la Humanidad u otra tienda de artículos usados.

20. Entregue una tarjeta de regalo a un extraño que parezca necesitar que algo bueno le ocurra.

21. Tome tiempo para reflexionar sobre sus bendiciones. Si puede hacerlo con una amistad, es posible que se sienta aún más bendecido(a).

22. Agradezca a alguien que pueda sorprenderse por su gratitud.

23. Vuelva a leer su libro favorito de la Biblia durante la Cuaresma. Desafíe a un(a) amigo(a) a hacer lo mismo y, luego, comenten lo aprendido.

24. Participe directamente en un proyecto local de Hábitat.

25. Aprenda todo lo que pueda sobre las necesidades de vivienda en otro país y cómo está respondiendo Hábitat.

26. Pida a alguien que le enseñe algo que ha estado deseando aprender. Luego, pregúntele si hay algo que quiera aprender en lo que usted pueda ayudarle.

27. Ofrézcase como voluntario(a) para ayudar a alguien en futuros trabajos de jardinería o siembra.

28. Comprométase a escuchar sin hacer comentarios o refutar; piense con cuidado lo que dirá.

29. Organice un grupo para entregar, durante la tarde del día de Pascua, lirios de Pascua u otros artículos a quienes no puedan salir de sus hogares.

30. Experimente la Semana Santa, incluyendo los cultos del Jueves Santo y Viernes Santo, en una congregación distinta a la suya. Reflexione sobre lo que tienen en común.

31. Contacte a alguien a quien haya tenido la intención de contactar, pero aún no lo haya hecho.

32. ¿Hay algún problema de justicia en su comunidad que necesite su apoyo? Involúcrese durante la Cuaresma.

33. Dé a su líder espiritual una donación para su fondo de gastos discrecionales.

34. Comience un nuevo hábito de compartir con los necesitados en esta Cuaresma, y continúelo durante todo el año.

35. Reflexione sobre los “momentos con Dios” que hayan sido especiales en su vida y dé gracias.

36. Si no suele registrar sus pensamientos por escrito, intente escribir un diario en esta temporada de Cuaresma. Enfóquese en las formas en que se sienta más cerca de Dios.

37. ¿Tiene un pariente que podría usar una palabra alentadora el día de hoy? ¡Apóyelo(a)!

38. ¿Tiene un momento de tranquilidad diario para orar y reflexionar? Si no es así, ¿por qué no comenzar hoy? Si ya lo hace, considere duplicar ese tiempo algunos días de la semana durante la Cuaresma.

39. Pregunte a sus hijos (o a un par de niños/as a quienes ame) lo que “compartir con los demás” significa para ellos. Ayúdelos a tomar medidas para compartir con las personas que elijan.

40. Desafíe a los miembros de su familia o del personal a aprender un saludo de Pascua en otro idioma, para decirlo la mañana del día de Pascua.

Una reflexión teológica posterior a la Pascua

Por Chuck Olsen

Aquel mismo día dos de ellos se dirigían a un pueblo llamado Emaús, a unos once kilómetros de Jerusalén. Iban conversando sobre todo lo que había acontecido. Sucedió que, mientras hablaban y discutían, Jesús mismo se acercó y comenzó a caminar con ellos; pero no lo reconocieron, pues sus ojos estaban velados.Lucas 24: 13-16 (NVI)

Entre las prácticas que Hábitat para la Humanidad ha alentado para "mantener a Dios en el centro", la reflexión teológica parece ser la más difícil y desatendida –quizás porque se siente extraña, presuntuosa y, a menudo, incómoda. Una mirada a la historia del camino a Emaús puede aclarar el porqué de nuestra reticencia o incomodidad con la práctica, y permitirnos acogerla como un hábito comunal familiar.

Los dos caminantes descritos en el Evangelio de Lucas trataban de entender una historia fantástica, intentando dar sentido a la tumba vacía de Jesús. Uno era seguidor, pero no estuvo con Jesús en el Cenáculo. Del segundo, se desconoce su nombre. Pero ambos hablaban de sus experiencias y esperanzas. Sus corazones ardían mientras caminaban y conversaban.

¿Qué esperanzas aportan los nuevos voluntarios al inicio de una experiencia con Hábitat? Es posible que hayan escuchado las historias compartidas por voluntarios que han descubierto una fe viva y vital en su viaje. ¿Anhelan en silencio experimentar la presencia, el liderazgo y la bendición de Dios –una oportunidad de caminar con Jesús en este esfuerzo?

Nuestras experiencias durante la temporada de Cuaresma (así como el relato bíblico de la Semana Santa) están cargadas de historias. Son humorísticas, agradables, incómodas, difíciles, exitosas e, incluso, misteriosas. ¡Estas historias piden ser desentrañadas como lecciones, significados, sanación, reconciliación y, especialmente, celebración!

No obstante, la oportunidad de celebrar suele perderse. ¿Qué pasaría si un grupo de voluntarios formara un círculo al final del día, o como parte de una reflexión de Pascua, para narrar sus experiencias y mencionar las formas en que Dios estuvo presente en sus historias? Después de orar juntos para ser conscientes de la presencia de Dios, ¿qué increíble poder se podría encontrar al escuchar cómo cada persona sintió moverse el Espíritu de Dios? Trabajamos y hablamos de nuestros propios caminos a Emaús –a menudo, sin tomar tiempo para reflexionar y reconocer que Jesús ha caminado y trabajado a nuestro lado todo el camino.

El día de hoy, dé el paso con fe y cuéntele a alguien su historia.

Una oración de Hábitat Emaús

Jesús, abre nuestros ojos para ver las muchas formas en que Tú caminas a nuestro lado. Permítenos llegar a descubrir Tu presencia en los momentos de bendición en que te reconocemos. Otórganos la capacidad de contar nuestras historias, para que otros puedan conocer Tu Gracia y poder.

Preguntas

1. Para usted, ¿cuáles historias impactantes de la temporada de Cuaresma se destacaron?

2. ¿De qué manera puede descifrar las esperanzas y los temores subyacentes que las personas llevan consigo en esta temporada?

3. ¿Cómo se relacionan sus historias con otras historias de Hábitat o de las Escrituras?

4. ¿Cómo celebra (o celebrará) la presencia de Jesús en sus historias?

Chuck Olsen es escritor y consultor en prácticas de discernimiento de la voluntad de Dios y en el anhelo de ser movido por Su asombroso Espíritu.