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Devocionales de Cuaresma 2020

Devocionales de Cuaresma 2021

Introducción

La Cuaresma es una época de 40 días, sin contar los domingos, que empieza el Miércoles de Ceniza, el 17 de febrero y termina el sábado antes de Pascua.

Es un tiempo de preparación, de examen de conciencia y reflexión, en nuestro camino hacia la cruz.

Los siete devocionales de esta serie, diseñados para que puedan usar uno para cada semana de Cuaresma, se enfocan en las distintas formas en que podemos honrar a Jesús cuidando de los demás.

En esta página:

Semana 1: Hago Nuevas Todas las Cosas

Semana 2: Una Historia de un Don y una Vida Auto Inmortalizados

Semana 3: La Aflicción

Semana 4: Grandes Expectativas

Semana 5: Tu Reino está por Llegar

Semana 6: Estamos Doblegados

Semana 7: Más que Suficiente

El Día Después de Pascua

Semana 1

Hago Nuevas Todas las Cosas

Por Mónica Ramírez

Entonces oí que desde el trono salía una potente voz, la cual decía: “Aquí está el tabernáculo de Dios con los hombres. Él vivirá con ellos, y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos y será su Dios”.

Apocalipsis 21:3, Versión Contemporánea

El que estaba sentado en el trono dijo: “Mira, yo hago nuevas todas las cosas”. Y me dijo: “Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas”

Apocalipsis 21:5, Nueva versión internacional

Una conmovedora escena en la película La Pasión de Cristo, dirigida por Mel Gibson, me conmueve profundamente. Jesús ve a su madre camino al Gólgota y le dice: ”Madre, hago nuevas todas las cosas”. Esta no es una cita bíblica, pero podemos imaginar a María en un momento aparentemente desesperado. Podemos imaginar las miradas que madre e hijo intercambiaron —llenas de fe en el Padre— aunque en ese momento la promesa parece incomprensible o imposible a los ojos humanos.

Muchos de nosotros hemos vivido largos períodos de prueba y tribulación. A veces hemos perdido la esperanza en momentos de desesperación, debido a enfermedad, aislamiento, desastres naturales, migrantes errantes, más indigentes, racismo y división, por nombrar algunos. En los últimos meses, dos de mis tíos fallecieron y no he podido ver a mi madre en más de un año. A veces, parece que no hay una luz al final del túnel.

Pero Dios quiso hacer su morada entre nosotros, se hizo hombre, sufrió como nosotros y nos enseñó que el sufrimiento no es el final. ¡Él hace nuevas todas las cosas! Nosotros también podemos hacer nuevas las cosas para Sus hijos más débiles y necesitados. Ciertamente, todos podemos hacer algo, solo se necesita un corazón generoso y dispuesto a seguir el impulso del Espíritu Santo que nos llama a amar con acciones. Esto me lo ha enseñado mi hija con su iniciativa “Palabras que Sanan”; a través de las redes sociales, ella y sus amigas invitan a las personas a que envíen cartas de ánimo a los pacientes de COVID-19 que permanecen aislados en los hospitales y ellas se las hacen llegar, en ocasiones mediante audios grabados con mucho amor. Estos mensajes han sido de mucha bendición para los pacientes y han despertado la solidaridad de muchas personas.

Pronto reviviremos la Pasión de Jesús, pero también llegará la resurrección. Y en nuestras vidas, y en nuestra misión también debemos trabajar esa resurrección para hacer las cosas nuevas para nuestro prójimo. Empecemos enfocándonos en la compasión y luego usemos todas nuestras fuerzas y nuestra misión para hacer nuevas las vidas de muchas familias que carecen de una vivienda digna.

Abramos un hogar para tantos migrantes que no son acogidos o que se sienten rechazados; para tantos que perdieron su hogar y sustento a causa de los desastres naturales, hagamos una morada nueva también para tantos que continúan sufriendo discriminación o indiferencia, para los desposeídos, seamos nosotros las manos de Jesús, los constructores de cosas nuevas, de una nueva Jerusalén.

Oración

Amado Padre celestial, te damos gracias por la vida, por la salud, por la creación, por mi familia, mi trabajo y mi patria. Te rogamos que cada día nos regales Tu bendición para continuar con esperanza y con los ojos puestos en Ti. ¡Oh, Señor! Tu eres la luz, Tu eres la vida, Tu eres la resurrección. Señor, danos un corazón generoso y dispuesto a sentir el dolor de nuestros hermanos, para comprender, amar y sobre todo actuar. Danos los dones del Espíritu Santo, guíanos, ilumínanos y fortalécenos para hacer Tu voluntad amorosa. Déjanos ser tus manos y Tu instrumento para llevar Tu reino a los hombres, especialmente a los más débiles, los más golpeados y los más olvidados. Te pedimos también que este ministerio de Hábitat sea verdaderamente un ministerio de esperanza y de reconstrucción en las vidas de muchas personas alrededor del mundo. Todo esto te lo pedimos en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Reflexionemos

  • ¿Qué situaciones de las que han pasado en este año debo dejar atrás y entregar a Dios, para tener paz y mirar con fe y esperanza la vida? ¿Para tener una nueva visión de las cosas?
  • ¿Me doy cuenta y he sido sensible al dolor de los demás? ¿He abierto mi corazón para comprender, escuchar, o amar a quien sufre?
  • ¿Busco oportunidades para tomar acción y ser las manos de Dios que construyen y hacen nuevas las cosas para el que lo necesita?

Mónica Ramírez es la Directora de Alianzas Estratégicas de la Oficina de Área de América Latina y el Caribe de Hábitat para la Humanidad Internacional, en San José, Costa Rica.

Semana 2

Una Historia de un Don y una Vida Auto Inmortalizados

Por Ronald Kiconco Ongopa

“¿Quién le ha dado primero a Dios, para que luego Dios le pague?”

 Romanos 11:35, Nueva versión internacional

Millard y Linda Fuller, cofundadores de Hábitat para la Humanidad, decidieron que tenían que dar un giro a sus vidas para conservar su matrimonio. Se comprometieron a dejar una vida de riqueza y éxito en los negocios en Montgomery, Alabama, para encontrar una nueva vida en el servicio cristiano.

Durante esa búsqueda, los Fullers conocieron a Clarence Jordan, quien junto a otras tres personas habían creado la Granja Koinonía en la década de los 40s como un plan para demostrar el reino de Dios. Millard describió a Clarence como una persona llena de gracia, bondad y del amor de Jesús. Las experiencias de la pareja en Koinonía darían como resultado la creación de Hábitat que, hasta el día de hoy, atrae a multitudes y grupos que ofrecen esperanza y crean oportunidades a través de la vivienda mientras trabajan junto a millones de individuos en todo el mundo.

¡Qué transformación e impacto! Y lo más importante, una increíble historia de salvación de Dios. De esa obra redentora, Pablo pregunta en Romanos 11:35: “¿Quién le ha dado primero a Dios, para que luego Dios le pague?”

También añadiría las palabras del pastor A.W. Tozer, quien mencionó en su libro La búsqueda de Dios, “El hombre que tiene a Dios por su tesoro tiene todas las cosas en una. Podrá carecer de muchos tesoros materiales, y si los tiene, su disfrute no le producirán ningún placer especial, así que nunca serán necesarios para su felicidad”.

La Cuaresma es un recordatorio tanto de la obra redentora de Dios como de la retórica de la pregunta de Pablo. Las historias de Clarence Jordan, Millard Fuller y Hábitat para la Humanidad, reflejan decenas de relatos similares de transformación en la historia de Cuaresma. Porque la historia de Jesús es la de una vida que sigue dando, que fluye fácilmente y que continúa salvando a muchos que la encuentran.

El tiempo cuaresmal nos recuerda el don supremo de Dios y de un Dios cuyo amor no podemos superar ni pagar. En Hábitat, buscamos demostrar ese amor a través del trabajo que hacemos, ¡compartir y convocar a todas las naciones, tribus y lenguas a construir hogares, comunidades y esperanza!

La Cuaresma, por lo tanto, se trata de un Dios que nos ofrece un don y una vida auto inmortales. El Nuevo Diccionario Mundial Universitario Webster define un regalo como algo “dado para mostrar amistad, afecto, apoyo”, y la vida como algo “esencial para la existencia continua de algo más”. ¡Qué descripción tan acertada de nuestro amoroso Dios!

Oración

Señor, nuestros corazones brillan de gratitud por quien eres y por Tu trabajo en nuestras vidas y en el ministerio de Hábitat. Con todo esto, “La gloria, SEÑOR, no es para nosotros; no es para nosotros, sino para Tu nombre, por Tu amor y fidelidad.” (Salmos 115:1)

Preguntas

  1. ¿Qué dones y la vida de quién les recuerda este tiempo cuaresmal?
  2. ¿Cómo han compartido ustedes (o pueden) algunos de esos dones y de esa vida?
  3. ¿Alguien ha sido un “Clarence Jordan” en sus vidas? Si es así, ¿Cómo han reconocido lo que hace?
  4. Si nadie ha cumplido ese papel en sus vidas, ¿Conocen a alguien que podría? ¿Qué harán para aprender de esa persona?
  5. ¿Los está llamando Dios a tender la mano a alguien que sirva como mentor espiritual?

Ronald Kiconco Ongopa es Director de Desarrollo Senior en Hábitat para la Humanidad y radica en Atlanta, Georgia.

Semana 3

La Aflicción

Por Vicky Marambii

También nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, experiencia; y la experiencia, esperanza. 

Romanos 5:3-4, Biblia Aramea

Los olivos y su deliciosa fruta nos dan alimento, medicina, perfume, calor y luz. Thlipsis, en griego, quiere decir aflicción, es la misma palabra utilizada para describir el proceso de trituración de las aceitunas para extraer su aceite. Para muchos de nosotros, el año pasado fue como una rueda moledora de enfermedad física, emocional y espiritual, disturbios sociopolíticos, desastres naturales y más. Esos desafíos nos han robado la paz, los seres queridos, los medios de subsistencia y nuestros hogares. Entonces, ¿De qué presumimos?

El pasaje de Romanos dice que la aflicción perfecciona la paciencia en nosotros. Cuando estamos pasando por una prueba difícil, llega un momento en que nos damos cuenta de que no hay nada que podamos hacer para salir de esa situación. ¿Por qué esto es bueno? Porque por fin renunciamos a todos nuestros esfuerzos y llegamos a un punto de entrega total y de fe sólo en Dios.

Cuando la agonía comenzó en Getsemaní (que significa el lugar de la prensa de aceite), Jesús gritó: “Por favor, quita esta copa de sufrimiento de mí. Sin embargo; quiero que se haga en mí Tu voluntad, no la mía”. El Cordero de Dios sabía que no podía hacer nada que le evitara morir en la cruz, por lo que se rindió al plan del Padre.

La paciencia perfecciona la experiencia en nosotros. Es un alivio aprender que cuando finalmente renunciamos a todos nuestros intentos y nos entregamos a Dios, ese es el momento en que el Salvador actúa en nuestros momentos difíciles.

La experiencia perfecciona la esperanza. La próxima vez que las pruebas lleguen a nuestra vida, podemos buscar experiencias de nuestro pasado en busca de fortaleza, teniendo fe en que Dios vendrá a nosotros como lo hizo antes. Después de que Su sangre fue derramada, Cristo, el ungido, se convirtió en nuestra esperanza viviente la mañana de Su resurrección.

Confiar en Dios, como se describe en Isaías 41 es la “vacuna” que nos preserva y es un refugio durante las estaciones aplastantes de la vida. Y cuando una familia se da cuenta de su esperanza en un hogar seguro, se me recuerda a Dios diciendo: “Miren, estoy a punto de hacer algo nuevo; ya he comenzado. ¿No lo ven? De hecho, haré un camino en la jungla y arroyos en el desierto.

En el último año, ha quedado claro que una vivienda digna es una vacuna para que las familias vulnerables desarrollen inmunidad y resiliencia durante una crisis. La vivienda es la receta que necesitamos para mejorar los resultados en salud, educación, seguridad y estabilidad económica. Que Dios continúe fortaleciéndonos para trabajar hacia nuestra visión de un mundo en donde todos tengan un lugar adecuado para vivir.

Oración

Señor, gracias, porque aunque los problemas nos hagan sentirnos presionados por todos lados, no estamos derrotados. Podemos estar confundidos, pero no llevados a la desesperación. Puede que nos persigan, pero nunca nos abandonarás. Puede que nos derriben, pero no nos destruirán. Ayúdanos a recordar que al igual que la arcilla en las manos del alfarero, Tú, nos estás moldeando como mejor te parezca. Amén.

Preguntas

  1. ¿Pueden recordar algún momento de sus vidas en el que sintieron que el poder de Dios los cargaba a través una situación difícil?
  2. ¿Qué medidas pueden tomar para considerar las dificultades y debilidades como oportunidades para confiar en el poder de Dios?
  3. ¿Cómo pueden usar las dificultades y las pruebas que han experimentado para ser una motivación para alguien en tu vida?

Vicky Marambii es Directora Asociada de Compromiso y Apoyo de Voluntariado Global de Habitat para la Humanidad International y radica en Atlanta, Georgia.

Semana 4

Grandes Expectativas

Por Kerry Hilton

No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.

Romanos 12:2, Nueva Versión Internacional

Me han dicho que tengo una imaginación vivaz. Esto puede ser divertido, pero la desventaja es que mi imaginación pinta mis expectativas con un pincel fino, mientras uso la pintura incorrecta. Aquellos de ustedes que han estado en un viaje de Aldea Global de Hábitat para la Humanidad o han experimentado una cultura que no sea la suya, puede que también hayan descubierto expectativas erróneas en el camino.

Hace treinta años me ofrecí como agente de extensión agrícola voluntario en África. Vivía en una casa de ladrillo de barro de 21 m2 con un techo de lata, piso de concreto y sin electricidad ni agua potable. Los piscicultores locales habían construido la casa para mí y cavaron una nueva letrina privada. El alojamiento era mejor de lo que había previsto y más de lo que quería. Esperaba un rancho redondo de paja y piso de tierra rodeado de palmeras. Mientras enseñaba las mejores prácticas en acuicultura y nutrición, mis vecinos pasaron dos años demostrándome lo que es realmente la generosidad. A su debido tiempo, Dios renovó mi mente para poder darme cuenta de que estructurar mi misión en África basado en mis preferencias, no era lo más importante.

Fui a África con el deseo de vivir al mismo nivel de aquellos a quienes me propuse servir. El estilo de vida que imaginé era similar al de tantas personas que viven en este planeta - en viviendas infrahumanas, que viven de la agricultura, con poco acceso a servicios formales de atención médica. Entonces, tener la opción y los medios para salir de ahí, significaba que no podía tener una experiencia auténtica de vivir en una aldea con un nivel de vida por debajo de la pobreza. Haberme comprometido por dos años de servicio significaba que siempre tenía una fecha de finalización, una estrategia de salida. A diferencia de mis vecinos, podría irme a vivir a cualquier otro lado con más comodidades. Paradójicamente, terminé viviendo la vida con más privilegios, no menos. Una vez más, mis intenciones y expectativas se desplomaron.

Cuando las locuras de mi vivaz imaginación han tenido buen resultado, he recordado que mi propósito en este planeta no es conformarme con las visiones de mi cabeza, sino buscar la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios.

La época de Cuaresma es un buen momento para preguntar si nuestras intenciones, expectativas y visiones están alineadas con el Maestro Constructor. Si descubres que estás usando la pintura equivocada o que el marco de tu vista no calza con la piedra angular, Dios renovará tu mente y te dará una nueva base firme.

Oración

¡Oh! Dios, que nos amaste primero y nos amas a todos, gracias por renovar nuestras mentes cuando nuestras visiones y planes no están alineados a Tu voluntad. Perdona nuestros esfuerzos calculadores y planes audaces y recuerda que los vecinos que nos llamas a amar son personas cuyas vidas son premiadas con bendiciones y belleza, llenas del fruto de Tu Santo espíritu, antes de que apareciéramos en escena. Llena nuestros corazones con Tu amor y nuestras mentes con Tu espíritu para que podamos servir bien a nuestros vecinos insistiendo, ante todo, en la dignidad y el respeto por todos.

Preguntas

  1. ¿Alguna vez tuvieron expectativas que no se cumplieron? ¿Qué aprendieron sobre sí mismos y sus perspectivas cuando esto sucedió?
  2. ¿Qué significa “ajustarse al patrón de este mundo”?
  3. ¿Qué saben de la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios? ¿Cómo podrían aprender más acerca de la voluntad de Dios?
  4. ¿Cómo podría un enfoque en la voluntad de Dios mejorar las relaciones en sus familias, en el trabajo y con sus vecinos?

Kerry Hilton es Especialista Senior del equipo de Gestión del Conocimiento de Hábitat para la Humanidad International y radica en Bridgewater, Dakota del Sur.

Al describir sus experiencias, Kerry se inspiró en las imágenes del libro de Isabel Wilkerson Caste: The Origins of Our Discontents (Casta: el Origen de Nuestros Disgustos). Ella insta a leer el libro para explorar la metáfora de los Estados Unidos como una casa vieja heredada, construida sobre una base defectuosa y que necesita renovación por parte de sus propietarios actuales.

Semana 5

Tu Reino está por Llegar

Por David Heddy

«Construyan casas y habítenlas; planten huertos y coman de su fruto. Cásense, y tengan hijos e hijas; y casen a sus hijos e hijas, para que a su vez ellos les den nietos. Multiplíquense allá, y no disminuyan. Además, busquen el bienestar de la ciudad adonde los he deportado, y pidan al SEÑOR por ella, porque el bienestar de ustedes depende del bienestar de la ciudad».

Jeremías 29:5-7, New Versión Internacional

El pueblo de Israel se encontró en una situación extremadamente difícil. Jeremías afirma que Dios los había llevado al exilio de Jerusalén a Babilonia, y que debían buscar la paz y la prosperidad de este nuevo lugar que definitivamente no era su hogar. Nunca he vivido en el exilio, pero lo presencié mientras viví en el sur de Sudán y me di cuenta de lo devastador y desorientador que esto es para las personas, las familias y las culturas. Imagino lo difícil que fue para el pueblo de Israel escuchar esas palabras del profeta.

Recuerdo que, al crecer, durante los sermones escuchaba hablar del cielo y lo asociaba con muchas canciones que cantábamos en la iglesia. Se describía como un lugar perfecto donde toda la creación estaba en paz y donde todas las cosas se harían nuevas. Es donde iríamos a experimentar el shalom de Dios y donde seríamos liberados de este lugar imperfecto en el que vivimos. Sin duda alguna este es un mensaje reconfortante para las personas que experimentan profundo dolor y sufrimiento, pero también deja de lado algo importante que, como pueblo de Dios, podemos empezar a vivir en shalom, en paz con Dios, con los demás y con toda la creación, ¡Ahora mismo!

Creo que esto es parte de lo que Jeremías estaba animando al pueblo de Israel a buscar en su nueva ciudad. Es fácil pensar en este lugar de exilio, y que habría sido el momento de esconderse y simplemente orar para que pasara hasta que todos pudieran regresar a casa. Sin embargo, Jeremías animó a la gente a hacer algo diferente, los llamó a buscar activamente la paz y la prosperidad en Babilonia. La obra comienza construyendo viviendas y plantando jardines, que es una forma tangible de arraigarse. Un hogar estable ayuda a crear un ambiente donde se pueden construir relaciones y familias sólidas.

Cuando Jesús enseñó a sus seguidores cómo debían orar, modeló este llamado a edificar el reino de Dios justo donde estaban. En lugar de ver el shalom como algo lejano que sólo se puede experimentar un día, ¿Qué pasaría si comenzamos a vivir en él justo ahora donde estamos? Durante esta época cuaresmal, ¿Qué pasaría si nos preguntamos y discutimos como comunidades cómo podemos hacer realidad la paz y el amor de Dios en los vecindarios y ciudades donde vivimos?

Puede que no caminemos por calles de oro, pero vemos atisbos del reino de los cielos en nuestras comunidades a través de despensas de alimentos públicos en las esquinas donde los vecinos hambrientos pueden ser alimentados o pequeños pueblos donde las personas sin hogar pueden encontrar refugio. Creemos que Dios algún día hará nuevas todas las cosas, pero mientras tanto, podemos unirnos y trabajar hacia esta hermosa visión justo donde estamos.

Oración

Creador y dador de la vida, durante esta época de Cuaresma, llena nuestros corazones con la esperanza de que estás haciendo todas las cosas nuevas. Cuando estemos cansados, danos nueva energía. Cuando nos sintamos apáticos, danos una nueva visión y entusiasmo. Cuando nos sintamos solos, estad cerca y trae personas a nuestro lado para animarnos. Cuando necesitemos descansar, calma nuestras almas. Al viajar con Cristo a través de este tiempo de prueba, estabiliza nuestros pies, fortalece nuestra determinación y danos lo que necesitamos para alimentarnos. Amén.

Preguntas

  1. ¿Dónde han visto atisbos del shalom de Dios en sus vecindarios o ciudades?
  2. ¿Específicamente cómo pueden orar para darse cuenta de la paz y la prosperidad del vecindario o la ciudad en la que viven?
  3. ¿Cómo podríamos incorporar el llamado de Jeremías a buscar la paz y la prosperidad en la labor que estamos haciendo aquí en Hábitat?

David Heddy es Gerente de Servicios de Afiliados en Hábitat para la Humanity Internacional, y trabaja desde Portland, Oregon.

Semana 6

Estamos Doblegados

Por Tommy Cooper

Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él los exalte a su debido tiempo.

1 Pedro 5:6, Nueva versión internacional

Al reflexionar sobre lo que el año pasado nos enseñó espiritual, emocional y físicamente, nos sentimos doblegados. Las familias, comunidades y socios de Hábitat, junto con nuestra organización, soportaron batallas que nos acercaron más. Con paz en nuestros corazones, celebramos la vida y la abundancia de amor que nuestras comunidades comparten. Cada día doblamos rodillas al decir que podemos superar esto con la gracia y la gloria de Dios.

Diariamente rezo por aquellos que sufren de enfermedades relacionadas a la COVID-19 y de problemas de salud que empeoran un sistema ya frágil. Cada caso de coronavirus tiene una cara, una familia y un espíritu que no puede ser descrito por un solo número. Mi corazón se quebranta al escuchar el número de muertes por coronavirus, porque pienso que cada persona era un familiar querido o amigo de alguien. Nunca olvidaremos sus nombres o rostros mientras buscamos la guía de Dios para superar este sufrimiento indescriptible.

En nuestro dolor, también nos regocijamos por aquellos que se han recuperado de esta devastadora enfermedad. Soy un sobreviviente de la COVID-19, así que vivo cada día con una nueva perspectiva y un sentido de agradecimiento por existir. Cierro los ojos y reflexiono sobre Lucas 12:25: “¿Quién de ustedes por mucho que se preocupe puede agregar una sola hora al curso de su vida?” No debemos preocuparnos; más bien, confiemos en la guía de Dios que siempre está en control.

Aunque este tiempo cuaresmal puede ser diferente al del pasado, el mensaje de la familia, la gloria de Dios y el amor por los demás resonarán profundamente. Confiamos en que Dios nos levantará, y debemos vivir con propósito y guiar a los demás hacia el verdadero significado del amor de Cristo. Todo el mundo tiene una luz para brillar; usa esa luz para hacer que los demás a tu alrededor sientan gozo y paz.

Oración

Dios misericordioso y amoroso, te damos las gracias por ser el Alfa y Omega y el gran SOY. Señor, te agradecemos por la oportunidad de llegar a Ti en oración, y estamos agradecidos de que nos guíes durante estos tiempos difíciles. Te pedimos que seas el protector de aquellos que sufren de inestabilidades financieras y de vivienda, problemas de salud y falta de alimento. Permítenos ser Tus manos y Tus pies en la comunidad tal como lo eres para nosotros. En el nombre de Jesús, Amén.

Preguntas

  1. ¿Cómo se reenfocan cuando tienen la tentación de preocuparse?
  2. ¿Cómo están reflejando su amor por Cristo a sus familia, amigos y compañeros de trabajo?
  3. ¿Cómo están superando los cambios a los que se enfrentan durante la pandemia? ¿Qué prácticas específicas les traen alegría?
  4. ¿Qué eventos han encendido su necesidad de servir y ayudar a otros cuando lo han necesitado?

Tommy Cooper es Oficial de Préstamos en Hábitat para la Humanidad International y trabaja desde Atlanta, Georgia.

Semana 7

Dios me Cuidará

Por Mary Welch

Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?[a]

“¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe?

Más bien, busquen primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.”

— Mateo 6:25-30, 33, NVER

Para mí, encontrar a Dios en lo ordinario es ser consciente de Su presencia en mi vida diaria. Puesto que el llamado de Dios nos llega cada día, un gran desafío de la vida cristiana exige una respuesta diaria a ese llamado. Entre más consciente esté de la presencia de Dios en mi vida diaria, más fácil será responder a Su llamado.

Los acontecimientos extraordinarios en los que claramente experimentamos la mano de Dios—nacimientos, matrimonios, eventos de la naturaleza o escuchar alguna canción especial- no suceden todos los días, sino, no serían extraordinarios. Estos acontecimientos nos animan a buscar la presencia de Dios en todas partes para que podamos aprender a amarlo más extraordinariamente cada día, incluso en experiencias que consideramos ordinarias. 

Mi primer viaje con Aldea Global de Hábitat para la Humanidad fue uno de esos momentos. Aparte de ir a Canadá de vacaciones familiares cuando era niño, nunca había salido del país. Estaba nervioso, ya que no hablaba el idioma e incluso sabía (hasta que lo busqué) dónde quedaba Guatemala. Estaba siguiendo fielmente las instrucciones que me habían dado: obtener píldoras anti-malaria, rociar mi ropa con DEET (repelente contra mosquitos), colgarla al viento para que se secara, y luego empacarla rápidamente para que el DEET se quede en las fibras. Estas instrucciones aumentaron mi ansiedad aún más. Mientras estaba afuera preparando la ropa, vi a unos pájaros revoloteando en la fuente para aves; en ese momento me di cuenta de que no tenía necesidad de preocuparme por mi viaje porque recordé que mi Padre celestial siempre me ha cuidado y cuidará de mí. 

Trabajar para confiar en Dios en lo ordinario nos ayuda a prepararnos para grandes cosas. Recuerdo que cuando me diagnosticaron con cáncer, me desperté de una biopsia y el médico me sostenía la mano. Todavía estaba aturdida por la anestesia, pero le oí decir que tenía cáncer. Dije, “¡Gracias a Dios!” Me dijo que seguro no estaba entendiendo y que la biopsia era positiva. Le expliqué que sí había entendido y que estaba agradecida de que ya tenía un diagnóstico. Estaba agradeciéndole a Dios porque sabía que Él me cuidaría. 

El enfoque intencionado de descubrir signos de la presencia de Dios en la vida ordinaria puede ser poderoso durante la época de Cuaresma. Con conciencia plena busco a Dios en todas partes para poder aprender a amarlo extraordinariamente, ¡Independientemente de que mi día sea normal o no!

Oración

Dios bueno y misericordioso, gracias por cuidarnos, a nosotros Tus hijos. Siempre nos cubres con Tu amor y poder divinos. Enséñanos a confiar en Ti con nuestra voluntad y nuestra vida y a saber que siempre estás conmigo. Ayúdanos a aceptar siempre Tu santa voluntad, en el nombre de Cristo Jesús. Amén.

Preguntas

  1. Recuerden una experiencia extraordinaria en sus vidas. ¿Sintieron el amor de Dios en ese momento?
  2. Recuerden una ocasión en la que estaban teniendo un día ordinario y Dios les recordó Su amor incondicional. ¿Qué Escritura se les vino a la mente?
  3. ¿Qué acción tomarán en su viaje cuaresmal para recordar sus bendiciones diarias del amor de Dios?
  4. ¿Cómo mejorarán estas acciones su celebración de Pascua de este año?

Mary Welch es la Directora Senior de Servicios de Afiliados de Hábitat para la Humanidad Internacional y trabaja desde las montañas al noreste de Atlanta, Georgia.

El Día Después de Pascua

No termina en la Cruz

Por Jess Ficatier

¡Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva y recibamos una herencia indestructible, incontaminada e inmarchitable. Tal herencia está reservada en el cielo para ustedes.

— 1 Pedro 1:3, Nueva versión internacional

La Cuaresma es un tiempo lleno de expectativa y anticipación en el que los cristianos de todo el mundo fijan su mirada en la cruz, símbolo de sacrificio y relación prometida con Dios. Es un tiempo emocionante y me encanta el reto de adquirir nuevos hábitos o tal vez, mejor aún, librarme de los viejos.

Pero, ¿Qué sigue? El fin de semana de Pascua nos persigue. Después de recordar la muerte y celebrar la resurrección de Jesús, ¿Dónde nos deja eso como seguidores de Cristo resucitado?

Cuando las familias eligen asociarse con Hábitat para la Humanidad en el viaje hacia adquirir una vivienda, también entran en un tiempo de esperanza y expectativa. Viven un tiempo marcado por la preparación y probablemente algunos desafíos, pero todas esas experiencias valen la pena por la esperanza de mejores cosas que vendrán.

Sovann y su familia, con quienes construí en Battambang, Camboya, durante años habían vivido en una pequeña casa donde se enfrentaban a las constantes amenazas de las tormentas tropicales y luchaban por proteger la salud de sus hijos pequeños.

En 2018, Hábitat, en asociación con líderes comunitarios, comenzó un proyecto para renovar y reconstruir las casas de los más necesitados en la aldea de Sovann. Su familia fue seleccionada para asociarse con Hábitat y comenzaron el viaje hacia una nueva vida en un hogar digno y seguro.

Cuando la familia de Sovann se mudó a su casa Hábitat, ¿Creen que su vida era la misma? Lo dudo! Esperaban con fe, y su vida se transformó, asumiendo un nuevo viaje.

Como cristianos, nuestras vidas deben verse diferente, no sólo durante la Cuaresma, no sólo en Pascua, sino mucho más allá. Estamos llamados a reflejar la gracia que se nos ha dado y la esperanza viva en la que nacemos, esta esperanza trae una nueva vida que da fruto visible a los que nos rodean, como una ciudad en una colina, que no se puede ocultar.

En las semanas posteriores a la Pascua, se nos recuerda que lo viejo se ha ido y lo nuevo ha llegado. Al igual que Sovann y su familia, estamos viviendo en una casa nueva llena de esperanza y nueva vida.

Oración

Señor, te agradecemos por la gracia que nos Has dado a través del sacrificio de Cristo en la cruz y el milagro de la nueva vida a través de Su resurrección. Ayúdanos a vivir una vida que refleje esta verdad, una vida llena de esperanza y de gozo. Señor, cuando se nos hace difícil vivir como un pueblo esperanzador, oramos para que nos des valor para confiar en Tus promesas. Estamos agradecidos de que Tu palabra diga que caminas junto a nosotros cuando nos acercamos a Ti, así que, Señor, ayúdanos a continuar con las buenas prácticas que hemos desarrollado durante este tiempo de Cuaresma y a buscarte con entusiasmo todos los días. Te alabamos, Señor, por la forma en que estás usando a Hábitat para llevar esperanza y nueva vida a las familias a las que servimos, y oramos para que continúes bendiciendo este ministerio y a todos los que forman parte de él.

Preguntas

  1. ¿Cómo es para ustedes vivir una vida nueva?
  2. ¿Qué hábitos o prácticas adoptaron durante la Cuaresma que tengan la intención de continuar?
  3. ¿Han sido testigo de áreas del trabajo de Hábitat que hayan traído nueva vida a una familia o a una comunidad?

Jess Ficatier es Especialista Senior en Liderazgo para las oficinas de Hábitat para la Humanidad Internacional en Europa, Oriente Medio y África y trabaja desde Londres, Inglaterra.